La primera noche temática de la Universidad Internacional de la Paz (Unipau) ha estado marcada por el programa Ciudades Defensoras de los Derechos Humanos que durante la última semana ha llevado defensores de los derechos humanos de todo el mundo en los institutos santcugatecs. La charla de los activistas brasileños Danilo Chammas y Carolina da Moura, celebrada el viernes por la noche en Cal Temerario, ha sido un crudo repaso a las persecuciones, asesinatos y agresiones al medio ambiente que la minería, y específicamente la empresa Vale, comete en Brasil.
Pero no sólo se trata de la persecución de activistas que defienden el medio ambiente y, específicamente, los acuíferos agotados por la lógica extractiva y exportadora; también existe la inseguridad de las instalaciones con tomas de residuos tóxicos mezclados con agua que no soportan la presión. En enero la rotura de una de estas instalaciones supuso una catástrofe natural en el río Paraopeba y la muerte de 270 personas.
Esta es una historia que vivió de Moura en primera persona como vecina de la zona. Asegura que se falsean documentos para permitir hacer las explotaciones incumpliendo los criterios mínimos de seguridad mientras se conceden nuevas licencias, en algunos casos en zonas incendiadas previamente de forma intencionada. Aunque dispone de una acción de la empresa Vale, culpable de la catástrofe, para acceder a la junta de accionistas y pedir explicaciones y medidas, no han conseguido la victoria.
Mientras, dicen, la defensa de al naturaleza y de las comunidades rurales e indígenas está sometida a la presión de las empresas y de los paramilitares en connivencia del gobierno de Jair Bolsonaro, también hay espacios para las alternativas, como es el caso de la comunidad que trabaja para la reforestación y el cultivo agroecológico en la misma región de Minas Gerais.
También es el caso de una comunidad que después de haber reivindicado el traslado de la población ante las actividades mineras. Se trata de la población de picas da Conquista y es un nuevo núcleo urbano que acoge 312 personas y con varios servicios autogestionados. Sin embargo, el gobierno de Bolsonaro puede poner en peligro el proyecto paralizando los jutos mientras la minería sigue provocando problemas ambientales y sociales. «Las mujeres ven aumentadas las tareas de cuidados en sociedades enfermas por la minería, habla da Moura.
Con todo, explica Chammas, varias organizaciones organizan en todo el país con el fin de buscar alternativas y cada vez son más consciente de que la salida debe ser a través de un cambio de relación con el planeta, lo que supone incorporar actividades más responsables con el medio ambiente -agricultura ecológica, veganismo …- y la superación del sistema capitalista, que permite el lucro de unas minorías con la destrucción del planeta y el sometimiento de personas y ecosistemas completos. De hecho, el activista recuerda que según un estudio de la ONU cerca de un 26% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero tienen relación con la minería.
Pero el momento político de Brasil no acompaña. Ambos activistas reconocen que el gobierno de Bolsonaro ha permitido e incluso ordenado más represión paramilitar. Paralelamente se destruye el sistema educativo, las entidades culturales y la propiedad colectiva, entre otros. Chammas, además, considera que el gobierno ultraconservador es ilegítimo ya que proviene de unas elecciones ilegítimas tras un proceso de impeachment contra la anterior presidenta, Dilma Rousseff, que considera que fue un golpe de estado.
Ante una realidad cruda y la imposibilidad de hacer frente a los poderes económicos que controlan las materias primas, los dos activistas llaman a visibilizar la situación en todo el mundo, algo que ya hacen en diferentes instituciones, y conseguir que la sociedad civil de todo el planeta se posicione en contra de las prácticas de las multinacionales. El acto ha concluido con un homenaje a todas las personas muertas y asesinadas en esta lucha.
Así ha cerrado una semana en que Sant Cugat ha acogido charlas y talleres de cinco otros defensores de los derechos humanos: Hayat Rguibi, del Sahara Occidental; Yanel Fuentes, de México; Leonard Rentería, de Colombia; Magaly Castillo, de Nicaragua, y Noelia Heredia, de España. Durante estos días, elCugatenc ha entrevistado Fuentes y Castillo .
Fuente:https://elcugatenc.cat/drets/danilo-chammas-i-carolina-moura-expliquen-la-persecucio-i-assassinat-dactivistes-la-minera?fbclid=IwAR3yYvzirMpvLXlghnOKcx3buJF9xdi0Aw05I5exggb4cjDnqedFdo-40GQ



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