Venezuela

Maduro aprueba entregar una mina de oro a cada gobernación bolivariana

El presidente Nicolás Maduro anunció este martes la asignación de «una mina de oro en pleno proceso productivo» a cada gobernación para financiar su presupuesto, medida que excluye a las que están en manos opositoras.

El mandatario informó la medida en un encuentro con los gobernadores y protectores, en el Palacio de Miraflores, y durante la presentación del Plan Minero Tricolor. La misma no incluye las gobernaciones de Nueva Esparta, Anzoátegui, Mérida y Táchira en manos opositoras. En dichos estados los recursos serán manejados por los protectores nombrados por el Ejecutivo

Para ello  anunció también la creación de las corporaciones de protección social y económica en los estados de Táchira (fronterizo con Colombia), Mérida (oeste), Anzoátegui (este) y Nueva Esparta (noreste), gobernados por dirigentes de la oposición.

Indicó también que los gobernadores podrán disponer de forma inmediata de los recursos que produzca la mina, para invertir en las necesidades de sus estados y sortear el «bloqueo» económico dispuesto por Estados Unidos (EEUU) contra su gestión; sin embargo, no dio detalles del proceso que seguirán las instituciones estadales para su explotación y comercialización.

«Recurso directo de la mina de oro al Estado, de la mina de oro a la gobernación, al pueblo. Buscando nuevas fuentes directas de divisas convertibles», enfatizó el mandatario al tiempo que prometió nuevos yacimientos a quienes administren mejor los recursos, que no llegaran a las gobernaciones opositoras sino a los protectores elegidos por el Ejecutivo en esos estados.

Vale destacar que la Compañía General de Minería de Venezuela (Minerven), organismo encargado de manejar el sector minero en el país, es un ente sancionado por el Departamento del Tesoro estadounidense desde marzo de 2019, por lo que no puede comercializar su producto con países que sigan la línea impuesta desde Washington.

Igualmente, el Jefe del Estado asignó a todos los estados del país como modalidad de inversión para su uso libre “un millón de petros bimensuales a partir de noviembre”.

«Le estoy asignando a todos los estados, como modalidad de inversión, para su uso libre en las necesidades de estas prioridad un millón de petros bimensual a partir de noviembre. Esto significa en términos concretos, que le estamos asignando entre 1.354.000 euros bimensuales a 3.249.600 euros bimensuales», apuntó.

Maduro indicó que estos recursos les permitiría a los líderes de cada entidad «moverse amplia y libremente en atender y satisfacer las necesidades de la región».

 

Fuente:http://www.ecopoliticavenezuela.org/2019/10/16/maduro-aprueba-entregar-una-mina-oro-gobernacion-bolivariana/?fbclid=IwAR1PTP6-DlqVsZ84vy8_xxn81KgXNH50XMRAgznNxr_0hLQuk8PRPlEB9Po

Venezuela

Velasco Páez: El territorio amenazado en el Arco Minero del Orinoco supera el tamaño de Portugal

El investigador del Observatorio de Ecología Política de Venezuela, Francisco Javier Velasco, participó como invitado en el espacio República de Ciudadanos del medio Punto de Corte, con motivo de los actuales incendios que ocurren en la Amazonía y las causas estructurales del extractivismo que han generado las condiciones para este desastre ambiental.

En este espacio el investigador ofreció un panorama del avance del extractivismo en la región ante el amparo de gobiernos que han apostado por el saqueo de la naturaleza y ofreció datos relevantes sobre el impacto del mega proyecto del gobierno venezolano del Arco Minero del Orinoco.

 

Fuente:http://www.ecopoliticavenezuela.org/2019/09/09/territorio-amenazado-arco-minero-del-orinoco-supera-tamano-portugal/

Venezuela

Cierre de minas en Bolívar evidencia tensiones entre mineros, FANB y grupos irregulares

Ante el avance del extractivismo en Venezuela hacia una fase predatoria, que se articula con una política del saqueo en la que participan actores públicos, privados, civiles, militares, nacionales y extranjeros, pueblos enteros en Venezuela y la región son arrastrados por la lógica de actividades como la minería, que terminan siendo el único modo de vida factible para muchas comunidades como Tumeremo en el estado Bolívar.

Diversos medios locales y nacionales han reportado esta semana que mineros y pobladores de Tumeremo han protagonizado protestas por el cierre de al menos 30 zonas de extracción aurífera en las zonas de Corre Gente, Bochinche y Los Candados del municipio Sifontes del estado Bolívar.

Estas minas han permanecido cerradas desde hace unos tres meses por órdenes del comandante del Ejército, Ernesto Solís, a quien señalan como responsable de desapariciones forzosas y atropellos contra el pueblo, según informaron mineros este 24 de septiembre, en una protesta que realizaron en el casco histórico del pueblo.

 

«Que nos dejen trabajar», «fuera Solís», «el pueblo está pasando hambre». Son algunas de las frases que más se escuchan en el pueblo. Desde que el Ejército les impide la entrada a las zonas mineras, los mineros en Tumeremo han tenido que rebuscarse para sobrevivir ante la crisis económica que impulsó a muchos a optar por la minería y dejar sus ocupaciones anteriores.

De acuerdo con Milagros Cabrera, minera desde hace 18 años, aproximadamente 70 % de la población de Tumeremo es minera.

“La minería es suerte, nosotros no sabemos lo que tenemos bajo la tierra, pero en un día me podían quedar 10 gramas de oro; al precio que está ahorita, 510.000 bolívares cada grama de oro, hacía bastante. ¿Cómo nos sustentamos vendiendo un café en 2 o 3 mil bolívares?”, señaló Cabrera.

María Farías, licenciada en Educación, que desde hace un año se mudó desde Cumaná para trabajar en la mina, impulsada por su situación económica, indicó que “El alcalde dice que esas zonas pertenecen a los indígenas, pero los siete capitanes indígenas se reunieron con los mineros y no tenían problema de que trabajaran la mina (…) el oro se lo está llevando los brasileños, los colombianos, y el minero venezolano es el que está pasando hambre”.

Farías pidió al gobierno enviar una comisión presidencial porque la situación podría ponerse peor si las minas siguen cerradas, “le vamos a cerrar la troncal, tienen que ayudarnos o aquí habrá un estallido social”, reclamó. La opción que están tomando algunas personas es ir a minas con menos posibilidades de conseguir oro como El Cacho, donde por día logran sacar solo uno o dos puntos del metal, es decir, unos 200 miligramos.

“La mina va para tres meses cerrada y nos rebuscamos por esas minitas que hay por ahí. Estamos pasando trabajo, lo que queremos es que nos abran la mina, queremos trabajar, aquí hay muchos padres de familia”, dijo Jonathan Arocha.

“Aquí hay masacres, el Ejército encima de los mineros. El comandante del Ejército tiene la mina parada porque él dice. Los niños no han podido comenzar las clases porque los padres no han trabajado y no tienen para comprarles los útiles (…) queremos que antes de que pase algo en Tumeremo, abran las minas”, manifestó William Padilla, minero.

Hace unas semanas, familiares de mineros denunciaron que hay más de 400 desapariciones y, en algunos casos, ejecuciones confirmadas en Tumeremo. Jerania Lara, habitante del pueblo, señaló que apenas ha transcurrido una semana desde que se conoció de otras cinco desapariciones. Simplemente no se sabe nada de esas personas.

Mineros advirtieron que la situación puede empeorar de no tener respuesta, desde un estallido social hasta la tranca en la troncal 10, vía que comunica con los municiones del sur y al estado con Brasil.

Un minero dijo “en esa zona el oro se lo están llevando los colombianos”. Al consultarle sobre si se refería a algún grupo irregular colombiano en específico, argumentó que no podía hablar más porque su vida corría peligro, “yo no me voy a poner a decir aquí delante de todo el mundo lo que pasa allá adentro, porque mi familia corre peligro. Me van a matar”.

En Tumeremo aseguran que quien tiene tomado estos yacimiento del metal precioso es un grupo irregular que se instaló con anuencia del gobierno y el Ejército, pero no se atreven a señalarlo ni a ponerle nombre, solo dicen que los han escuchado hablar y tienen acento distinto a los venezolanos. Varios coinciden en decir que tienen acento colombiano.

 

Fuente:http://www.ecopoliticavenezuela.org/2019/09/29/cierre-minas-bolivar-evidencia-tensiones-mineros-fanb-grupos-irregulares/?fbclid=IwAR3WhugT4hqC4KjKuDxKOhZuwpO_HmaYEiWSOXOdplmOKPnijvZYECvkBVQ

Venezuela

Denuncian minería en el Monumento Natural Morros de Macaira en Guárico

Desde el Observatorio de Ecología Política de Venezuela compartimos la alerta sobre presuntas actividades de minería en áreas que podrían estar dentro del Monumento Natural Morros de Macaira en el estado Guárico.

El 22 de agosto la periodista Amanda Saldivia denunció en su cuenta en la red social Facebook que el Gobernador del estado Guárico, José Vásquez, había anunciado formalmente “la fase de exploración de parte de esta formación geológica, a los fines de realizar estudios para ver la factibilidad de explotar el yeso que en ellas se encuentra.”

De acuerdo con la periodista Saldivia, el funcionario expresó que esa parte de los morros estaba fuera de los límites del monumento natural y que se disponía los permisos necesarios para tal actividad. La comunicadora expresó su preocupación por el potencial impacto ambiental de la actividad minera en este monumento natural que es parte de la identidad local de quienes habitan en Altagracia de Orituco y en el estado Guárico.

Por su parte, el medio local Infórmate Altagracia, publicó este 27 de agosto una serie de imágenes filtradas de las presuntas actividades mineras en el Monumento Natural Morros de Macaira, en los que se aprecia el impacto que estas acciones estarían teniendo en la vegetación y la vida natural de la zona.

De acuerdo con este medio, la extracción de minerales fue ordenada por la Alcaldía del Muncipio José Tadeo Monagas junto con la Gobernación del estado Guárico.

 

El Monumento Natural Morros de Macaira está ubicado en el Municipio José Tadeo Monagas, en lo que geográficamente se conoce como el corazón de Venezuela, en el estado Guárico, y abarca un área de aproximadamente 99 hectáreas. En toda la región, es común encontrar macizos de roca calizas, cuevas surcadas por pequeños cursos de agua y profundas cimas verticales.

Su mayor atractivo es la formación calcárea de gran valor paleontológico y ambiental. Está constituido por tres macizos, los cuales albergan numerosas cuevas surcadas por torrentes fluviales. La vegetación está compuesta principalmente por bosques semideciduos y matorrales semideciduos en la región de bosques montanos de la cordillera de la costa de Venezuela.

De acuerdo con habitantes de la zona, el día 29 de agosto se realizó en Altagracia de Orituco un Foro promovido por la organización CESAP, en el que participaron expertos ambientalistas y académicos de la región, quienes alertaron sobre el impacto de las actividades mineras en el ecosistema de los Morros de Macaira. En esta actividad participaron también representantes de la Gobernación del estado Guárico y de la empresa encargada de la fase de exploración para la explotación de yeso en la zona.

Los expertos ambientales advirtieron sobre la fragilidad del ecosistema de los Morros de Macaira, que alberga especies de insectos y otros organismos endémicos diversos, además de ser un refugio de aves, abejas y murciélagos que cumplen una valiosa función de polinización vegetal, además de la presencia de manantiales de agua que no sólo benefician al ecosistema de los Morros sino también a la comunidad de Gamelotal.

Las autoridades presentes en la actividad informaron que la explotación de la piedra caliza se llevaría a cabo fuera de la zona protegida del monumento natural Morros de Macaira, y las imágenes difundidas en redes sociales se corresponden en efecto a un área fuera de la zona protegida.

Sin embargo, la comunidad organizada de Altagracia de Ortituco alega que el afloramiento rocoso de piedra o roca caliza, al igual que la caliza subterránea, es un solo ecosistema, y que si bien las actividades mineras actualmente en desarrollo afectan a la piedra al aire libre, su potencial impacto en la zona, por la tala de árboles, la contaminación con el humo de vehículos y el ruido que genera esta actividad, puede afectar negativamente el frágil ecosistema del monumento natural.

Los habitantes de Orituco además llamaron la atención sobre el hecho de que este estado ya cuenta con afloramientos de piedra caliza en zonas ya intervenidas, por lo que no se explica esta nueva intervención en una zona que no había sido intervenida.

Si bien el representante de la empresa encargada de esta fase exploratoria manifestó que se trata de una actividad de minería con responsabilidad, la comunidad de Orituco expresó su rechazo hacia toda forma de práctica minera en esta zona que conlleva impactos ambientales en la misma. Por ello se declararon en defensa de los Morros de Macaira, como Monumento que no sólo es hábitat de especies diversas sino que además hace parte de la identidad sociocultural de la región.

 

Fuente:http://www.ecopoliticavenezuela.org/2019/08/29/denuncian-mineria-monumento-natural-morros-macaira-guarico/

Venezuela

Velasco Páez: El territorio amenazado en el Arco Minero del Orinoco supera el tamaño de Portugal

El investigador del Observatorio de Ecología Política de Venezuela, Francisco Javier Velasco, participó como invitado en el espacio República de Ciudadanos del medio Punto de Corte, con motivo de los actuales incendios que ocurren en la Amazonía y las causas estructurales del extractivismo que han generado las condiciones para este desastre ambiental.

En este espacio el investigador ofreció un panorama del avance del extractivismo en la región ante el amparo de gobiernos que han apostado por el saqueo de la naturaleza y ofreció datos relevantes sobre el impacto del mega proyecto del gobierno venezolano del Arco Minero del Orinoco.

 

Fuente:http://www.ecopoliticavenezuela.org/2019/09/09/territorio-amenazado-arco-minero-del-orinoco-supera-tamano-portugal/

 

Venezuela

La devastación en el Arco Minero del Orinoco requerirá hasta 200 años para la recuperación de los suelos

Restaurar los ecosistemas amazónicos diezmados por la minería ilegal al sur del país tardará hasta 200 años, estiman ambientalistas. Aunque el costo para la naturaleza es elevado y los recursos no son renovables, el alza en los precios del oro —50 dólares el gramo en el contexto de la crisis económica— desatan la voracidad del extractivismo controlado por el pranato minero y apalancado bajo el decreto presidencial del Arco Minero del Orinoco.

 

Las entrañas de la tierra se estremecen al sur de Venezuela. En uno de los yacimientos de oro ubicado en las cercanías de El Dorado, en el municipio Sifontes del estado Bolívar, un grupo de mineros desprende toneladas de capa vegetal para extraer aluviones de oro apenas visibles en la roca. Un motor hidráulico que dispara chorros de agua a presión rompe el suelo y en cuestión de minutos, metros cúbicos de plantas, nutrientes y pequeños animales son arrastrados por la corriente hasta transformarse en un sedimento arenoso que jamás retorna a su estado original.

 

En la franja de 111.843 kilómetros cuadrados que se extiende desde el río Cuchivero hasta la Sierra del Imataca en el estado Bolívar, atravesando los territorios de Amazonas y Delta Amacuro la explotación ilícita de minerales apalancada por el decreto del Arco Minero del Orinoco amenaza la biodiversidad ecológica del pulmón vegetal más importante del mundo. Lagunas ácidas y contaminadas, bosques arrasados, animales envenenados y suelos degradados son el eco de la devastación que ya se extiende a distintas regiones del país.

De 5 a 10 metros cúbicos de terreno son removidos por 15 o 10 gramos de oro en zonas como El Callao en las que el mineral es más fácil de hallar en vetas—una fuente primaria de procedencia—. En cambio, en Imataca al extremo norte de la región Guayana es más difícil hacerse con el preciado mineral. “En esa zona el oro está diseminado y se necesita extraer hasta una tonelada de terreno por 0.65 gramos de oro. Hay 10.000 mineros trabajando solo en esa zona, haciendo un desastre”, asegura un trabajador vinculado al área de la minería que no quiso ser identificado.

Un monitoreo del proyecto Global Forest Watch junto con la Universidad de Maryland y la Nasa muestra en un mapa interactivo que Venezuela perdió 1,9 millones de hectáreas de bosques entre 2001 y 2018 lo que equivale a 3,4 % de la superficie vegetal amazónica.

 

En el gráfico se apunta con una señalización en rosado que los municipios Guasipati, El Callao, Tumeremo, El Manteco, El Palmar y San Isidro en el estado Bolívar son los más afectados con una disminución de 374.000 hectáreas de cobertura vegetal para el período 2001-2018. En ese orden le siguen Amazonas con 151.000 y Delta Amacuro con 20.000 hectáreas de zona boscosa.

 

Aunque la destrucción de la capa arbórea es atribuible a diversos factores, el mapeo muestra una mayor incidencia de pérdida de vegetación en entidades con enclaves mineros, lo que constata los resultados del monitoreo llevado por el Grupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonía Wataniba.

 

El gráfico muestra un incremento del daño forestal asociado a la actividad minera en el estado Bolívar con una pérdida de 141.560 hectáreas de cobertura vegetal para el período 2013-2018.  La institución que desde año 2005 trabaja en la promoción de los derechos de los pueblos indígenas, muestra también en datos los estragos del extractivismo ilegal en el estado Amazonas, donde está prohibida la actividad minera de acuerdo al decreto 269 que entró en vigencia a partir del año 1989.

La violabilidad de la norma se evidencia dentro de algunas áreas bajo régimen de administración especial (ABRAE), donde se han asentado los buscadores de oro. Hoy día el auge desmesurado de la minería arroja una pérdida de 85.486 hectáreas de bosque biodiverso en Amazonas, seguido de Delta Amacuro con 9.110 hectáreas de zonas vegetales, invadidas por campamentos mineros improvisados en los municipios Casacoima del sector Las Brujas y en el municipio Antonio Díaz.

Contaminación letal a cielo abierto

Los estragos de la destrucción ambiental hacen mella sobre una de las formaciones geológicas más arcaicas del mundo. La selva amazónica venezolana situada al sur del país sobre el escudo guayanés comprende una red de ecosistemas que se extiende por 469.000 km2 y que conecta a los estados Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro. El origen de esta área natural colmada de imponentes ríos, bosques y macizos rocosos data de la era precámbrica, uno de los períodos de formación de la tierra más antiguos con 1.700 millones de años de evolución.

 

La importancia de esta zona ancestral y biodiversa, fuente de riquezas y asentamiento de 51 comunidades indígenas, no impidió, sin embargo, que fuera destinada por el Gobierno para fines de explotación mineral con la creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco que delimita 111.843 kilómetros cuadrados de territorio para fines extractivistas y comerciales.

El megaproyecto oficializado el 24 de febrero de 2016 bajo el decreto presidencial número 2.248 y publicado en la Gaceta Oficial N.° 40.855, abarca a cuatro grandes áreas. Oro, coltán, diamantes, bauxita, carbón, hierro y tierras raras se diseminan en los cuatros puntos de interés comercial renombrados como: Juana La Avanzadora (área 1; 24.680 kilómetros cuadrados), Manuelita Sáenz (área 2; 17.246 kilómetros cuadrados), Negra Hipólita (área 3; 29.730 kilómetros cuadrados), Josefa Camejo (área 4; 40.149 kilómetros cuadrados).

Un total de 150 empresas nacionales y extranjeras fueron convocadas por el Ejecutivo para invertir en los proyectos extractivistas, sin embargo, con solo 18 —según muestra el Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico en su página web— se establecieron alianzas comerciales. De las filiales que están en suelo venezolano 2 son palestinas, 2 turcas, 1 canadiense y el resto son empresas nacionales mixtas que intervendrán el territorio por un período de hasta 20 años.

Aunque el daño causado por la minería no es cuantificable en términos absolutos puede ser identificado según las modalidades de extracción que se aplican en distintas zonas.  Un especialista vinculado al área de la ingeniería que prefirió no ser identificado, explicó que la explotación de recursos que contamina los suelos, el aire y el agua es más acentuado en yacimientos donde se practica la minería aurífera a cielo abierto.

 

La fuente explicó que, a diferencia de la minería artesanal practicada por las comunidades indígenas con palas y picos, la minería a cielo abierto —en la que interviene gran número de personas— es una modalidad que utiliza chorros de agua a presión para perforar el suelo y mercurio para amalgamar el oro con el fin de separarlo de la roca.

“Al obtener el oro queman con un soplete todo el mercurio. Eso se transforma en un gas tóxico que contamina el ambiente y se acumula en animales, personas, cuencas y ecosistemas”.

Aunque una campana de emisión de gases podría atenuar los efectos del mercurio en el ambiente haciéndolo apto para su reutilización, la fuente asegura que al Gobierno no le interesa invertir en los equipos necesarios para evitar la contaminación pues prefiere mantener todo a bajo a costo para satisfacer los intereses de altos personeros vinculados al sector oficialista.

Además de los yacimientos a cielo abierto, existe la minería industrial, otra modalidad del extractivismo practicada por grandes empresas que usan cianuro, maquinaria pesada o explosivos. La revista digital especializada en ecología, Explora, reseña en su primera edición especial del año 2018 que este tipo de minería se ejecuta mediante galerías; túneles de 5 a 10 metros de diámetro y hasta 600 metros de profundidad, abiertos con perforaciones y detonaciones controladas.

Suelos expuestos a la minería: territorios en ruina

En algunas zonas de El Callao, uno de los municipios con mayor actividad minera, la existencia de desniveles rompe la armonía del paisaje. A pocos kilómetros de un enclave minero a lo largo y ancho de una amplia llanura se extiende un incipiente herbazal sin plantas ni árboles. Se trata de una zona recuperada tras ser devastada por la minería.

Los intentos del Gobierno por devolverle a los paisajes de Guayana parte de su vitalidad han sido en vano. El plan de cierre de minas que contempla el retiro de los equipos y los campamentos mineros de las zonas afectadas no se ha hecho de forma eficiente. La fuente asegura que lo suelos de la Amazonia arrasados por el uso de maquinarias y químicos difícilmente podrán reponerse, aunque sean rellenados con el material removido aún rico en nutrientes.

“Los planes de restauración tienen éxito en ecosistemas que no están expuestos a elementos sulfúricos como es el caso de Guayana donde apenas podrían sobrevivir algunos pequeños microorganismos y plantas herbáceas. La devastación requerirá hasta 200 años y millones de dólares de inversión”.

Los suelos del escudo guayanés—advirtió— tienen poca capacidad de recuperación debido a su naturaleza ácida. Son tierras frágiles expuestas a la pirita, la plata y la calcopirita. La acidez de sus componentes hace que la adaptación a la vida en sus ecosistemas sea de muy lento desarrollo.

 

Fuente:http://www.ecopoliticavenezuela.org/2019/09/05/la-devastacion-en-el-arco-minero-del-orinoco-requerira-hasta-200-anos-para-la-recuperacion-de-los-suelos/?fbclid=IwAR1_s9C1e9R1D0_f-jp8hEbx8IHmV2QHZgEKT1ARy3yHZNXE12Cq_pTNtDw

Venezuela

Un video documenta la destrucción del Arco Minero del Orinoco

La creación de esta zona fue un intento del régimen de Nicolás Maduro por conseguir ingresos luego de la caída de los precios del petróleo.

Un desalentador escenario se observa desde las alturas al sur del río Orinoco, en el estado Bolívar, donde está ubicado el Arco Minero.

La creación de esta zona fue un intento del régimen de Nicolás Maduro por conseguir ingresos luego de la caída de los precios del petróleo.

La Asamblea Nacional ha manifestado preocupación por la explotación de los minerales sin importar el daño ambiental que puede causar.

Pertenece a la Amazonia

El diputado Ramón Flores publicó un video en Twitter en el que muestra las condiciones del Arco Minero del Orinoco, zona perteneciente a la Amazonia.

«La destrucción indolente cometida con el pulmón vegetal más grande del planeta, que está ubicado al sur de Venezuela. Víctima de las manos criminales de este régimen por la extracción de recursos naturales», escribió en la red social.

Por estas acciones también hay denuncias debido a la presunta presencia de guerrilleros que explotan oro, diamante y coltán con el respaldo del régimen y miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Incendio voraz

La explotación de los minerales en el Arco Minero del Orinoco cobró mayor importancia en los últimos días por el voraz incendio que se registra en la Amazonia desde hace más de dos semanas.

«Es el pulmón vegetal del mundo. Está conformado por 8 países, se cuentan 17 días de un incendio voraz que ha sacudido esta zona destruyendo el pulmón vegetal del mundo», dijo Flores en una entrevista ofrecida a la periodista Diana Carolina Ruiz.

 

Fuente:https://www.elnacional.com/venezuela/video-que-documenta-la-destruccion-del-arco-minero-del-orinoco/?fbclid=IwAR0KJyRPVIo9oJRwf3D-n3A6WO4MpTJDPizge8q5jfwiMR7pma5_7sDaR60

Venezuela

SOS Orinoco: Devastación ambiental en Yapacana es obra del ELN y Maduro

La organización no gubernamental SOS Orinoco denunció este domingo el intenso desarrollo minero de oro en el Parque Nacional Yapacana, ubicado en el estado Amazonas, lo que ha ocasionado un pronunciado deterioro del medio ambiente en la localidad.

La organización difundió un video en el que se observa la actividad minera y su radio de acción, y responsabilizó del suceso a la asociación guerrillera colombiana Ejército de Liberación Nacional (ELN) y al presidente Nicolás Maduro.

«La imagen satelital 3D, tomada en el año 2018, que muestra la devastación por la minería ilegal en Yapacana, obra del ELN, socios de Nicolás Maduro. Un total de 46 sectores mineros, incluido varios en la cima del Tepuy, es decir, 2000 hectáreas», indicó SOS Orinoco.

La organización InSight Crime, que se dedica al monitoreo de la actividad criminal organizada, ya había alertado de la presencia y el control de la minería por parte de la organización guerrillera oriunda de Colombia.

La minería ilegal y sus efectos nocivos en el medio ambiente también ha sido denunciada por la Asamblea Nacional. El diputado Luis Parra, miembro de la Comisión Permanente de Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático del Parlamento, advirtió que el arco minero está lleno de «negocios oscuros» que no tienen en cuenta medidas sostenibles para proteger el ecosistema de Amazonas.

fuente:http://www.el-nacional.com/noticias/sociedad/sos-orinoco-devastacion-ambiental-yapacana-obra-del-eln-maduro_264333

 

Venezuela

Maduro critica “ecocidio” en Canaima pero evita referirse a la destrucción propiciada por el Arco Minero que él instauró

Nicolás Maduro, presidente del régimen, aseguró este miércoles que el Ejecutivo está en un combate contra la minería ilegal en todo el país, pero principalmente en el estado Bolívar, a propósito del reciente ataque armado de un componente de seguridad pública en una mina del Parque Nacional Canaima, en donde un indígena pemón resultó muerto.

Una vez más acusó a los dirigentes del partido La Causa R Andrés Velásquez y Américo De Grazia de estar detrás de las mafias del oro en Guayana, publica Correo del Caroní.

“Los daños en el Parque Nacional Canaima y el sistema de ríos circundantes son dolorosos”, dijo.

En una rueda de prensa con medios internacionales, sostuvo que es doble delito para un indígena, ante las leyes de la República y ante las leyes de Dios, involucrarse en mafias, “que destruyan el río, el parque, su comunidad y que van a dejar en la orfandad absoluta a sus familias y a su comunidad en los años que están por venir”, afirmó.

“Estamos obligados a liberar todos los parques nacionales del estado Bolívar y todas las regiones mineras de mafias ecocidas, porque es un ecocidio lo que se está cometiendo allí”, agregó.

Maduro no se refirió a los daños ambientales que ocasiona la creciente minería ilegal en zonas que forman parte del proyecto estatal Arco Minero del Orinoco y que son dominadas por grupos violentos y por irregulares que han sido vinculados al Ejército de Liberación Nacional de Colombia (ELN). Tampoco se refirió a la cada vez más creciente actividad minera en estados como Amazonas, en donde se ha documentado la presencia de disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el ELN. Si bien la crisis minera existe desde hace décadas, se ha acrecentado en los últimos años debido al descontrol del Ejecutivo y la complicidad militar en el negocio de extracción de minerales como oro, coltán y diamante.

El mandatario nacional ordenó al jefe de la Región Estratégica de Defensa Integral (REDI), Jesús Mantilla, garantizar la estabilidad, seguridad y defensa de la naturaleza en el estado Bolívar y sugirió que las comunidades indígenas también están armadas. “Hay un grupos armados, que han conseguido lamentablemente infiltrados en algunas comunidades indias, allí es donde entonces empieza la campaña internacional. Entonces, uno pregunta, ¿puede un indio tener un fusil, disparar contra la Fuerza Armada y destruir el río? ¿puede? ¿tiene impunidad para eso? Pregunto yo a la comunidad mundial… no, ¿verdad?”, dijo.

Maduro repitió la tesis de que detrás de esta situación está una mafia en el estado Bolívar, vinculada a la oposición. “Andrés Velásquez y Américo Desgracia (sic) son los dos personajes políticos detrás de estas mafias. Si el Ministerio Público metiera un poquito la lupa, lo que encuentra allí es pudrición (…) la mafia del oro está con la mafia política y no podemos permitir grupos armados aquí”, dijo.

A principios de noviembre, el Presidente de la República hizo la misma conexión y amenazó con extinguir y desaparecer a los dirigentes políticos. “El partido político de estos conspiradores traidores es financiado por las mafias más putrefactas, más criminales y más contaminantes del oro. Esa es la verdad”, expresó.

Este miércoles, informó Maduro, el gobernador de Bolívar, Justo Noguera Pietri, sostendría un diálogo con las comunidades indígenas para concretar una alianza y “para que sean los protagonistas de la limpieza del Parque Nacional Canaima, de la custodia del parque, eso sí, con las armas pero de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, hay que reformatear todo el sistema de seguridad porque lamentablemente donde aparece oro llega la locura”, puntualizó.

El Consejo de Caciques del Pueblo Pemón tildó en la noche del martes de asesino al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y pidió el retiro de la operación militar encubierta. Dirigentes han señalado que el retroceso del turismo los obligó a sumarse a la minería, una actividad que afecta el ecosistema de estas tierras declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

 

Fuente:https://www.lapatilla.com/2018/12/13/maduro-critica-ecocidio-en-canaima-pero-evita-referirse-a-la-destruccion-propiciada-por-el-arco-minero-que-el-instauro/

Venezuela

“El crimen de Canaima” y las víctimas de las mafias depredadoras del ambiente

La situación en el Arco Minero venezolano es trágica y clama al cielo: una masacre ha puesto de relieve la acción impune de grupos delictivos contra las comunidades indígenas

El diputado por el estado Bolívar Américo De Grazia, lanzaba un grito de socorro en su cuenta de tuiter: “AUXILIO Internacional. Asesinan a nuestros indígenas en su propio hábitat para imponerles la minería. El régimen de Maduro, desplaza, enferma y masacra a nuestras etnias”.

A partir de esa noticia, se ha generado una alarma nacional e internacional con lo ocurrido en la zona del tristemente célebre Arco Minero en la selva venezolana, cuando el pasado día 8 de diciembre se produjo una incursión armada en territorio de los indígenas pemones con saldo de 1 indígena asesinado, 4 indígenas pemones heridos, 3 presuntos Dgcim (Dirección General de Contrainteligencia Militar ) detenidos por la comunidad, 2 trabajadores de Corpoelec –la empresa eléctrica del Estado venezolano- aprehendidos y 3 presuntos Dgcim prófugos en el área de La Laguna y 9 en el sector de Arenal.

Enterado del asunto, Luis Almagro, desde la OEA, dejó saber su condena al crimen contra los indios pemones en la selva de Canaima.

Se divulgó el video del testimonio de Carlos Peñaloza, pemon sobreviviente al ataque del DGCIM, donde desmiente la presencia de otros armados que no sean los funcionarios del régimen, capitaneados por Alexander Granko (DGCIM, ) el mismo que asesinó al célebre comisario  Óscar Perez -el que sobrevoló un helicóptero sobre el Palacio de Miraflores desplegando una pancarta anti-gobierno-, en una operación militar donde varias personas, entre ellas una mujer embarazada, murieron acribilladas a balazos.

La respuesta de los indignados indígenas no se ha hecho esperar.  Impidieron la realización de las elecciones regionales del domingo en la Gran Sabana, lo cual ha sido presentado como un éxito de la Resistencia Indígena ante lo que ya se conoce como “el crimen de Canaima”. En este momento, los pemones mantienen 3 funcionarios del DGCIM retenidos en sus predios, exigiendo Justicia.

La Guayana venezolana se ha convertido en un territorio de guerra entre mafias donde las comunidades indígenas se encuentran atrapadas en medio de la codicia que mueve a las distintas mafias que explotan ilegalmente minerales, perpetran ecocidio, masacran mineros y asesinan indígenas.

Nuestros indígenas son acosados en su propio hábitat para imponerles una minería salvaje que arrasa territorios enteros en un ecocidio sin precedentes en América. “El régimen de Maduro, desplaza , enferma y masacra a nuestras etnias. La última evidencia, el Sábado 8 de diciembre en Canaima:  1 Muerto y 3 heridos a manos militares”, denunciaba el valeroso diputado De Grazia en su perfil de redes sociales.

El defensor del pueblo de Venezuela -organismo del gobierno- Alfredo Ruiz, confirmó que este sábado “falleció un indígena” en el municipio Gran Sabana del estado Bolívar (sur), donde se registró lo que calificó como “una situación delicada”. Es lo menos que puede decirse y reconocerse ante el pandemónium desatado tras la incursión del comando de 14 militares armados a la comunidad Arekuna en Canaima, en el Estado de Bolívar.

En un comunicado del Consejo de Caciques Generales del pueblo pemón, los indígenas de la etnia acusan a agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) del asesinato y la agresión contra decenas de personas después de, supuestamente, hacerse pasar por turistas interesados en una excursión al emblemático Salto Ángel para así ingresar en las minas de oro. Según trascendió, contrataron los servicios turísticos para el Salto Ángel y, en plena ruta, amarraron a los motoristas y guías turísticos y se desviaron de la ruta para actuar contra los indígenas.

Los pemones presumen que el grupo foráneo actuó bajo la “anuencia” o “complicidad” de los cuerpos de seguridad del Estado venezolano. “Usaron armas de alta potencia, dos helicópteros gubernamentales pertenecientes a Corpoelec (Corporación Eléctrica del gobierno) y la FANB (Fuerza Armada Nacional Bolivariana), así como un helicóptero privado”, según reza el comunicado que circula desde poco después de producirse el ataque.

Los indígenas respondieron poniendo en marcha acciones defensivas. Capturaron a tres de los presuntos responsables, uno de los cuales permaneció por horas maniatado e interrogado por decenas de personas. La población enardecida protestó, quemó un campamento de la empresa eléctrica estatal y cerró una pista de aterrizaje. Los caciques ordenaron un boicot a las elecciones de concejales en el municipio Gran Sabana de Bolívar, región donde está Canaima, realizadas este domingo, planean un paro de actividades en los próximos días y se declararon en luto durante una semana.

No es esta la primera masacre que ocurre en la zona. Hace poco, 17 mineros en el pueblo de Tumeremo fueron masacrados; y poco después, otros 18 mineros murieron en esa provincia en un operativo del Ejército en el estado Bolívar. Tampoco la minería ilegal es una actividad nueva. Pero, ciertamente, venía desarrollándose bajo otros parámetros, existían ciertos controles y se ejercía de forma equilibrada. A partir del año 2000, aparecen en escena “grupos irregulares, algunos dirigidos por delincuentes desde las cárceles y por sindicatos… Luego, la degeneración económica empujó a muchos a sobrevivir con la minería ilegal, convirtiéndose en casi la única actividad laboral”, dice Armando Obdola, director general de la asociación indígena Kapé Kapé.

De Grazia asevera, para todo el que quiera escuchar, que el gobierno de Nicolás Maduro es responsable de convertir al parque natural Canaima, una joya turística y patrimonio de la humanidad, en “tierras de sangre y destrucción” con su proyecto del Arco Minero. Las riquezas mineras más importantes del país yacen en el Macizo Guayanés y son vistas por el oficialismo como una salvación ante la debacle financiera.

El 24 de febrero de 2016, Maduro decretó la creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco” (AMO), una idea de Hugo Chávez anunciada hace siete años. Para opositores y disidentes del oficialismo se trata de una carta en blanco para la explotación de coltán, diamante y oro, entre otros recursos. Las mafias controlan el proyecto desde su inicio, en un área de 111.843 kilómetros de extensión, en otras palabras, el equivalente a un territorio como Liberia.

Los periodistas que informan sobre lo que ocurre han sido amenazados con lo que el gobierno ha bautizado como “Operación Tun-Tun”, que no es otra cosa sino el allanamiento de viviendas para llevarse a las personas en lo que se conoce como desapariciones forzadas.

Todo esto, en los días en que el mundo celebra 70 años de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Una cruel ironía.

Lo que muchos conocedores del drama guayanés sostienen es que debemos salir de la República extractivista, minera y contaminada para migrar a la Nación productiva y ecológica.

 

Fuente:https://es.aleteia.org/2018/12/10/el-crimen-de-canaima-y-las-victimas-de-las-mafias-depredadoras-del-ambiente/