A muchos les sería difícil localizar Gaborone en un mapa. Pero, la capital de Botsuana está empezando a ser un destino habitual para comerciantes de diamantes en todo el mundo.
La polvorienta urbe de casas bajas se está transformando a medida que se construyen edificios de apartamentos y hoteles, y los empresarios apuestan a que eso significará un impulso para ellos.
Empresas relacionadas con el negocio de los diamantes están instalando fábricas anticipando la reubicación de las oficinas de ventas de la gigante minera mundial De Beers de Londres a Gaborone.


