A propósito del nuevo llamado que hace Nelson Pizarro, Presidente Ejecutivo de Codelco, -realizado en la conmemoración de los 45 años de la nacionalización del cobre- a construir un “nuevo acuerdo” para la minera, es preciso señalar a qué tipo de nuevo trato apunta el señor Pizarro, en tiempos en que la minería ha causado grande estragos tanto a las comunidades que conviven a diario con estas grandes empresas mineras, ya sea Estatal o de capitales transnacionales, como para el ecosistema en el que habitamos. A qué se refiere cuando habla de “…mantener nuestro liderazgo mundial en la producción de cobre” o comenta que “Hoy la meta es ser más productivos, más innovadores y más sustentables…” ¿Qué es lo que Pizarro le está pidiendo al país y a los territorios? ¿Un poco más de laxitud?
Teniendo en cuenta que en mayo recién pasado reconocía que: “no estamos cómodos con nuestro actual estándar ambiental, y por eso estamos desarrollando e implementando planes de acción para cumplir con los estándares ambientales del año 2050; desarrollando una enorme cartera de inversiones”[i]. Entrevista en la cual se refiere extensamente a los nuevos proyectos de inversión, en un año en el que en sólo tres meses, cada uno de los territorios en los que se emplaza el proyecto Andina, ha tenido algún problema severo de derrames, tanto de concentrado de cobre como el ocurrido en Río Blanco, Provincia de Los Andes; como la descarga de relaves ocurrido en el Tranque Ovejería en la localidad de Huechún. Tal parece que habría que hacer una revisión más profunda a las palabras expuestas por Pizarro.



El día más temido por las comunidades ha llegado y exigen cierre definitivo
Organizaciones sociales y vecina/os de la localidad de Putaendo entregaron una carta al Ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, exigiendo tomar acciones urgentes tras tener acceso a informe que acredita graves niveles de contaminación producto de la actividad minera en la zona, el cual era de conocimiento de las autoridades.
Nuevas ventas de activos no esenciales evalúa la minera canadiense Barrick para sanar sus deudas, lo que podría impactar directamente en el control de su operación de cobre en Chile, Zaldívar.
El Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales – OLCA aporta al debate país por una nueva Constitución, poniendo en común las visiones territoriales y socioambientales recogidas en un seminario participativo realizado en septiembre de 2015.
Entre los últimos días de mayo y principios de junio del presente año se produjo la nevada más grande de los últimos 10 años en el sector del proyecto Pascua Lama, provocando 12 avalanchas de diversa consideración en el sector. Ante la situación se registraron diversos daños en las instalaciones y se tuvo que realizar una operación para rescatar a los trabajadores que estaban en el lugar.
La minera Pelambres, ligada a los Luksic, y una salmonera de Agrosuper, propiedad de los Vial, figuran en la lista de las diez sanciones más altas emitidas por la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA).
Estimadas amigas y amigos:
La comunidad organizada del Valle del Huasco, recientemente ha tomado conocimiento, de manera informal, de un nuevo desastre en el proyecto Pascua Lama ocurrido hace 9 días. Este, tal cual como dan a conocer los informes de Barrick (se adjuntan), es consecuencia de una avalancha la cual dañó a una de las obras más importantes del Sistema de Manejo de Aguas de Contacto (aguas contaminadas con peligrosos metales pesados, sustancias químicas y alta conductividad eléctrica y bajo ph) encargada justamente de tratar estas aguas: La Planta de Tratamiento (ARD).
La comunidad se organiza ante diversas amenazas que hoy ponen en peligro los recursos hídricos de la zona y el bienestar de sus habitantes, denunciando que, de instalarse un eventual proyecto de la gran minería «significará la muerte para Putaendo».