A mineradora responsável pelo rompimento de barragem que se transformou no maior desastre ambiental do Brasil tinha conhecimento, desde abril de 2009, de problemas de estrutura na barragem do Fundão, em Mariana, na região central de Minas.
Naquele ano, a Samarco chegou a interromper o lançamento de rejeitos e esvaziou o reservatório recém-construído ao diagnosticar uma infiltração de um metro de diâmetro. A construção de um aterro controlou a erosão, segundo documento obtido pelo jornal Folha de São Paulo.
Ainda em 2009, a Samarco precisou recuperar o dique ao constatar entupimento de drenos. No ano seguinte, um trecho do terreno afundou após o sistema de escoamento de água ser tomado por areia. Em 2011, a Samarco aplicou concreto no local, e em 2012 construiu novo sistema de escoamento.



Deberán enfrentar cargos por delitos medioambientales tras el incidente que sepultó varias aldeas y mató a 17 personas. El vertido sepultó varios poblados en el estado de Minas Gerais, en el sureste de Brasil, y además causó incalculables daños ambientales en la cuenca del río Doce y en una amplia zona del océano Atlántico alrededor de su desembocadura.
Fue un año de lágrimas y semillas, para la comunidad de Piquiá de Baixo
Los organismos firmantes expresamos a través de esta carta nuestra profunda indignación y nuestra solidaridad con las personas afectadas por el crimen socio-ambiental ocurrido el 5 de noviembre 2015, en el Estado de Minas Gerais, en Brasil. Esta tragedia fue provocada por la ruptura de una represa de relaves mineros administrada por la empresa minera Samarco, propiedad de la empresa brasileña Vale y de la anglo-australiana BHP Billiton. Este accidente, uno de los más grandes desastres ambientales del país, es responsable de la muerte de incontables seres vivos, incluyendo varias vidas humanas.
La justicia brasileña ordenó bloquear los bienes de las mineras Vale y BHP Billiton para garantizar la indemnización por el deslave tóxico que mató 17 personas y causó el mayor desastre ambiental de la historia del país.
Versiones en Portuges y Español
El relator especial de Naciones Unidas para el derecho humano al agua y al saneamiento, Léo Heller, urgió al gobierno brasileño a garantizar el acceso a agua potable a los damnificados por el catastrófico colapso de una represa minera en la ciudad de Mariana.
#NãoFoiAcidente
Hace algunos días una ruptura de dos diques con residuos mineros causó un torrente de lodo tóxico que arrasó el pueblo de Benito Rodríguez en el Estado de Minais Gerais en Brasil. Hubo 28 desaparecidos y el lodo avanzó en un radio de más de 100 kilómetros. La mina a cielo abierto pertenece a la firma Samarco, una filial de la minera Vale del Rio Doce.
“No es un accidente”, gritan los miembros del Movimiento de Afectados por la Minería (MAM). “Es un acontecimiento de total responsabilidad de las empresas”, asegura Mario Zonta quien destaca que las empresas no monitorean las represas donde almacenan desechos tóxicos, como las que se rompieron el pasado 5 de noviembre provocando un río de lodo contaminado que destruyó poblados, provocó la muerte o desaparición de más de 20 personas y dejó miles de afectados.