Los organismos firmantes expresamos a través de esta carta nuestra profunda indignación y nuestra solidaridad con las personas afectadas por el crimen socio-ambiental ocurrido el 5 de noviembre 2015, en el Estado de Minas Gerais, en Brasil. Esta tragedia fue provocada por la ruptura de una represa de relaves mineros administrada por la empresa minera Samarco, propiedad de la empresa brasileña Vale y de la anglo-australiana BHP Billiton. Este accidente, uno de los más grandes desastres ambientales del país, es responsable de la muerte de incontables seres vivos, incluyendo varias vidas humanas.
Los impactos socio-ambientales se siguen sintiendo y la amplitud aún desconocida de esta catástrofe, ha modificado completamente el ecosistema local, destruyendo las vidas que dependían del Rio Doce y sus alrededores.



La justicia brasileña ordenó bloquear los bienes de las mineras Vale y BHP Billiton para garantizar la indemnización por el deslave tóxico que mató 17 personas y causó el mayor desastre ambiental de la historia del país.
Versiones en Portuges y Español
El relator especial de Naciones Unidas para el derecho humano al agua y al saneamiento, Léo Heller, urgió al gobierno brasileño a garantizar el acceso a agua potable a los damnificados por el catastrófico colapso de una represa minera en la ciudad de Mariana.
#NãoFoiAcidente
Hace algunos días una ruptura de dos diques con residuos mineros causó un torrente de lodo tóxico que arrasó el pueblo de Benito Rodríguez en el Estado de Minais Gerais en Brasil. Hubo 28 desaparecidos y el lodo avanzó en un radio de más de 100 kilómetros. La mina a cielo abierto pertenece a la firma Samarco, una filial de la minera Vale del Rio Doce.
“No es un accidente”, gritan los miembros del Movimiento de Afectados por la Minería (MAM). “Es un acontecimiento de total responsabilidad de las empresas”, asegura Mario Zonta quien destaca que las empresas no monitorean las represas donde almacenan desechos tóxicos, como las que se rompieron el pasado 5 de noviembre provocando un río de lodo contaminado que destruyó poblados, provocó la muerte o desaparición de más de 20 personas y dejó miles de afectados.
Cientos de brasileños marcharon este domingo en Rio de Janeiro y Sao Paulo para reclamar un mayor compromiso de los líderes mundiales contra el cambio climático y exigir responsabilidades por el deslave minero en el sudeste del país, la mayor catástrofe ambiental de la historia del gigante sudamericano.
Familiares de pessoas desaparecidas depois do rompimento a barragem de Fundão, de propriedade da Samarco (Vale/VHP-Billiton), se reuniram nessa segunda-feira (23) com membros do Movimento do Atingidos por Barragens (MAB) para discutir a sua pauta de reivindicações e sobre como se organizar para garantir seus direitos e buscar caminhos para reconstruir a vida.
La minera Samarco, empresa controlada por la brasileña Vale y la anglo-australiana BHP Billiton, causó un tremendo desastre ambiental en Brasil, luego de la ruptura de los diques de contención de dos depósitos de agua y residuos minerales de una mina.