Los mismos organizadores de una movilización en la que 30.000 personas salieron hace cuatro años a las calles de Bucaramanga a protestar por la minería en Santurbán convocaron a la ciudadanía a una nueva marcha para el 24 de abril próximo porque consideran que la delimitación con la que el Gobierno ‘blindó’ 100.000 hectáreas del páramo, en Santander, no preserva, según ellos, plenamente el ecosistema.
Diversas organizaciones, fundaciones y ambientalistas se unieron en el Movimiento Cívico Ciudadano (MCC) que organiza la marcha con la que le pedirán al Ministerio de Ambiente adoptar medidas estrictas para garantizar la preservación del agua que 2,5 millones de personas consumen en los Santanderes.
Tras una reunión en la que dirigentes del MCC se congregaron en la tarde de este lunes, en Bucaramanga, también se acordó protestar por el uso del método de fracking en la explotación petrolera, donde inyectan grandes cantidades de agua en el subsuelo para liberar petróleo.



Tras las reiteradas denuncias de habitantes del municipio cundinamarqués de Choachí acerca de las exploraciones mineras que adelanta la empresa Cosargo S.A.S. y que posiblemente afectan al páramo de Cruz Verde, la Agencia Nacional de Minería anunció que suspenderá este proyecto que está en etapa de exploración.
Una de las últimas amenazas que recibieron los habitantes de La Toma, corregimiento del municipio de Suárez, Cauca, les llegó vía celular el pasado 8 de febrero. “Ya tenemos ubicados a todos los sapos de La Toma que se oponen al desarrollo de la comunidad, a que la gente trabaje. Hacen quemar las máquinas. Ya sabemos cómo se mueven las cabezas y sus familias. Tenemos órdenes del sur del Valle del Cauca de limpieza a los que cierran las vías”.
Susana Muhamad, secretaria Distrital de Ambiente, solicitó este martes al Gobierno Nacional que excluya las zonas compatibles con la minería en el Distrito Capital, tanto en las zonas urbanas como rural. Esto con el fin de que la minería quede absolutamente prohibida en Bogotá como actividad económica por el ente rector en materia ambiental de nuestro país.
Durante una visita de cuatro días a los municipios de Suárez, Buenos Aires y Santander de Quilichao, en el norte del Cauca, la Defensoría del Pueblo comprobó una vez más los estragos que sigue ocasionando la minería ilegal en esa región del país.
“Esa tutela, que fue admitida el mismo día por el juzgado, resume la voz de por lo menos 75.000 afrodescendientes que están pidiendo que los gobernantes de Colombia se ocupen del desastre ambiental en la cuenca del río Atrato, en el Chocó”,