El Ministerio de Ambiente se trazó la meta de dejar al departamento del Chocó libre de mercurio y evitar la contaminación de sus afluentes. Esta labor se realiza en conjunto con la ONU Derechos Humanos y la Embajada de Austria.
Según Luis Gilberto Murillo, jefe de esta cartera, son grandes los retos en la recuperación de la cuenca del río Atrato, que ha sufrido por la extracción de los recursos naturales. También calificó como positiva esta apuesta, en alianza con instituciones nacionales, regionales y los consejos comunitarios.
El municipio de Medio Atrato vivió de manera intensa el conflicto armado con presencia de las Farc, en territorios habitados por las comunidades afrodescendientes con titulación colectiva, dejando a su paso devastación ambiental, social y económica, en parte, consecuencia de la actividad de minería ilegal. Bajo este escenario, el proyecto busca reducir los impactos sociales y ambientales de la minería de oro a través del empoderamiento de las comunidades.
Guillermo Fernández, representante de la ONU DH, señaló que la comunidad internacional despliega toda la asistencia técnica a Colombia “para que avance en la consolidación de un desarrollo sostenible, especialmente en estos territorios de paz”.
Con esta iniciativa, se espera incorporar buenas prácticas en la actividad de minería de oro en las cuencas de los ríos Bebará y Bebaramá, a través de la elaboración de una línea base con el estado de las principales prácticas en materia económica, ambiental y social en el municipio de Medio Atrato.
Libre de mercurio
Como resultado del trabajo de campo adelantado en la zona, pretenden establecer alternativas viables al uso del mercurio en la extracción y beneficio de oro que sean técnica, económica y ambientalmente sostenibles.
La meta es lograr que al menos tres comunidades del Medio Atrato cuenten con técnicas de producción más limpias, logrando reducir a un 90% el uso de mercurio en minería en Bebará y Bebaramá, por medio de alternativas económicas viables, impulsando actividades productivas del sector secundario, que hagan uso sostenible de los recursos genéticos y biológicos de la región y reduzcan los efectos ecológicos de la minería.
También pretenden establecer una infraestructura productiva de al menos dos actividades industriales viables, dado que el 10% de hectáreas de suelos empobrecidos por la actividad minera pueden ser utilizados para uso agrícola o forestal.
Finalmente, se busca fortalecer el gobierno propio y sus capacidades de gestión e interlocución con los Consejos Comunitarios locales del Medio Atrato. “Esta propuesta, trabajada durante los últimos tres meses, se encuentra en su etapa de cierre técnico y financiero, con la participación de actores claves en el posconflicto”, puntualizó el ministro.
Fuente:http://www.elcolombiano.com/colombia/el-ministerio-de-ambiente-se-la-juega-por-un-choco-libre-de-mercurio-CG6998501



La comisión del plan del Concejo de Ibagué aprobó en primer debate el proyecto de acuerdo que busca prohibir la minería contaminante en la ciudad.
Las autoridades y la ciudadanía se han reunido en varias oportunidades para que se tomen acciones en torno a la protección del medio ambiente.
Los proyectos minero energéticos no son únicamente un porcentaje importante del PIB, son también una actividad económica con una redistribución deficiente de la riqueza y con impactos negativos sobre la salud y el medioambiente.
Durante el foro Discusión de Mecanismos para la Regulación y Formalización de la Minería de Susbsistencia, Pequeña y Mediana del Departamento del Quindío, los trabajadores del sector manifestaron que el principal factor de la ilegalidad es el cambio constante de requisitos.
El Cinturón Occidental Ambiental COA, como proceso de articulación y coordinación de organizaciones indígenas, campesinas, sociales, ambientales, de mujeres, hombres y jóvenes que construimos Territorios Sagrados para la Vida en las majestuosas montañas del suroeste de Antioquia, celebramos 6 años de resistencias y luchas por el buen vivir, la justicia socioambiental y la paz territorial.
Con la norma, el Gobierno no alteraría el mecanismo de participación ciudadana y al mismo tiempo facilitaría el desarrollo de proyectos extractivos.
Cinco consultas populares en menos de un año, con victoria del no, y por lo menos 20 iniciativas más que estarían en carpeta, tienen en alerta al Gobierno Nacional y a los sectores de minas e hidrocarburos por el mal mensaje que se está enviando a los inversionistas y los efectos económicos que esto podría traer.

El mandatario aseguró que «el oro es el agua», en un abierto desafío a los intentos por extraer metales preciosos, de una zona aledaña, al páramo de Santurbán.