alegaciones falsas y desinforma ción del embajador canadiense en Guatemal

28 de febrero del 2007.

Carta pública a: – Peter MacKay, Ministro de Asuntos Extranjeros, Canadá – James Lambert, Director General, Oficina de Latinoamérica y el Caribe, Departamento de Asuntos Extranjeros y Comercio Internacional (DFAIT), Canadá – Kenneth Cook, Embajador de Canadá en Guatemala Asunto:

El embajador canadiense en Guatemala divulga desinformación sobre un video documentando las comunidades indígenas Maya Q’eqchi’ desalojadas forzosamente a petición de la empresa minera Skye Resources (empresa matriz de la Compañía Guatemalteca de Níquel) Nosotros, los abajo firmados, escribimos con mucha preocupación sobre la conducta reciente el embajador canadiense en Guatemala, Kenneth Cook. El embajador Cook ha estado diseminando desinformación sobre el trabajo del estudiante doctoral canadiense Steven Schnoor, quien ha estado en Centroamérica durante varios meses, haciendo una investigación en colaboración con Derechos en Acción (Rights Action) y diversas organizaciones y comunidades guatemaltecas.

A la vez, las alegaciones del embajador perjudican la percepción pública de los reclamos territoriales de las comunidades indígenas Maya Q’eqchi’ afectadas por la empresa minera canadiense Skye Resources.

Hasta la fecha, varias fuentes, incluyendo líderes de la Iglesia Católica en Guatemala, han dado fe que el embajador Cook se ha estado dedicando a una campaña activa de desinformación para desacreditar la situación que se expone en el video de Schnoor, el cual examina la conducta de empresas mineras canadienses operando en Centroamérica y la complicidad de esas empresas en violaciones de derechos humanos.

El 8 y 9 de enero del presente año, Schnoor, periodista canadiense Dawn Paley y fotógrafo James Rodríguez estuvieron presentes cerca de El Estor en el oriente de Guatemala durante los desalojos forzosos de varias comunidades Maya Q’eqchi’ ubicadas en tierras que reclama la Compañía Guatemalteca de Níquel – filial de la empresa canadiense Skye Resources.

Los desalojos fueron ilegales, destructivos y violentos. Cerca de setecientos agentes de la policía y el ejército – muchos de los cuales estaban fuertemente armados – rodearon las comunidades mientras trabajadores pagados por la empresa destruyeron las casas de la gente.

La participación del ejército en la seguridad policial interna es ilegal bajo los Acuerdos de Paz del 1996. Skye Resources declaró que los desalojos se realizaron de manera pacífica y que las fuerzas de seguridad no estaban armadas.

Schnoor grabó los desalojos y produjo un video documental de 9 minutos que refuta las declaraciones de la empresa. Este video, que ha circulado ampliamente en el internet, muestra algunas fotos tomadas por James Rodríguez en las cuales se miran soldados bien armados corriendo entre los árboles, mientras las familias observan sus casas quemándose por completo.
Además en el video, una mujer Maya Q’eqchi’ hace una fuerte denuncia de la injusticia de la situación mientras junto con su familia observa el desmantelamiento de su casa por parte de trabajadores de la empresa, al tiempo que estaban rodeados por cientos de policías.

El video está disponible en el siguiente enlace: http://www.rightsaction.org/video/elestor

El artículo – en inglés – de Paley sobre los desalojos ("This is What Development Looks Like") está disponible en: http://www.dominionpaper.ca/articles/899 y las fotos tomadas por Rodríguez de los desalojos se encuentran en: http://mimundo-jamesrodriguez.blogspot.com/2007_01_01_archive.html.

Al parecer, la desinformación divulgada de manera repetida por el embajador Cook sobre el video pueda ser un esfuerzo para defender la posición de la Skye y para desacreditar los reclamos territoriales, los derechos humanos y las necesidades de la población local. Varias fuentes dan fe que Cook ha estado insistiendo que al video le resta credibilidad por las siguientes razones:

1. Las fotografías que aparecen en el video no fueron tomadas durante los desalojos, sino que en la realidad son viejas fotografías – remontándose hasta el conflicto armado interno de Guatemala – que han sido usadas muchas veces y en diferentes lugares.

2. La mujer indígena Q’eqchi’ que denuncia fuertemente la injusticia de los desalojos fue, de hecho, una actriz de El Estor a quien Schnoor pagó para que ‘actuara’ en esa manera.

Esas acusaciones son muy serias y completamente, indudablemente falsas. Desacreditan las voces legítimas del pueblo indígena Q’eqchi’ representadas en el video, además de representar a Schnoor como un manipulador que hace propaganda. Las acusaciones del embajador niegan la realidad en la región y sugieren que las voces de resistencia de la población indígena y las imágenes de los desalojos ilegales no puedan ser reales.

El jueves, 21 de febrero, Schnoor escribió un correo electrónico a Cook, insistiendo que las alegaciones eran falsas y pidiendo a Cook una explicación sobre por qué él, en su capacidad de representante de alto nivel de Canadá, hubiera hecho declaraciones tan atroces. Schnoor pidió respetuosamente a Cook que cesara las tergiversaciones que dañan la imagen de su trabajo e interfieren con sus derechos de libertad de expresión, consagrados en la Constitución.

Para que quede absolutamente claro: todas las fotos en el video fueron tomadas por fotógrafo James Rodríguez durante los desalojos cerca de El Estor el 8 y 9 de enero del 2007.

Incluso, una foto en particular que Cook asevera haber visto varias veces ya – de un hombre indígena con la cabeza en sus manos en desesperación – está actualmente en la portada de la revista guatemalteca Este País (febrero 2007, vol. 2, no. 8) para acompañar un artículo sobre la minería.

Dentro de la misma revista se encuentran otras fotos de los desalojos, tomadas por Rodríguez.
Dawn Paley, la periodista canadiense quien también estuvo presente durante los desalojos y quien también estuvo fotografiando los hechos, tiene fotos del mismo individuo.

Todos están dispuestos a testificar y proveer evidencia para comprobar que las alegaciones de Cook son completamente falsas y que todas las fotografías incluidas en el video fueron tomadas durante los desalojos.

La alegación del embajador Cook que la mujer Maya Q’eqchi’ que aparece en el video es una actriz pagada es tan absurda que casi no ameritaría una respuesta seria, si no fuera por el daño que la alegación podría hacer al imagen de Schnoor, sin mencionar lo insultante que es para la mujer en cuestión.

Por todo lo anterior, hacemos un llamado al Gobierno de Canadá para una explicación, una disculpa, y una investigación sobre esa situación.

Estamos muy preocupados que ese comportamiento es sintomático de una política más generalizada que privilegia las industrias extractivas canadienses operando en otros países en vez de una preocupación por los derechos y el bienestar de las comunidades locales.

Quienes conocen la historia de Guatemala saben que el país es notorio por su historia de represión, corrupción y flagrantes violaciones de los derechos humanos.
Durante el conflicto armado interno que duró 36 años – terminando oficialmente hace unos 10 años – se estima que fueron asesinadas o desaparecidas más de 250,000 personas – de las cuales un 80% eran indígenas.

La inversión minera canadiense está implicada en esa historia sangrienta. En el 1965, el gobierno militar de Guatemala otorgó a la minera canadiense INCO los derechos del subsuelo de una enorme región, incluyendo las tierras donde ocurrieron los desalojos recientes.

Las actividades de la INCO fueron facilitadas por represivas dictaduras militares que masacraron y reprimieron la población indígena local. Tanto la Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH) de las Naciones Unidas como el informe ‘Nunca Más’ de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala encontraron que la INCO (a través de la EXMIBAL, de la cual la INCO controlaba el 80%) fue complícita en las graves violaciones de los derechos humanos contra oponentes del proyecto minero, incluyendo amenazas y asesinatos.

Es en ese contexto histórico y por medio de los desalojos ilegales que la Skye Resources avanza en sus planes para la mina de níquel Fenix en la región.

Avanza a pesar de que las comunidades indígenas aseveran que nunca fueron previamente y libremente consultadas, una obligación de acuerdo al Convenio 169 sobre los Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes de la Organización Internacional del Trabajo, el cual fue ratificado por Guatemala en el 1996.

Además, la Skye nunca ha revelado los títulos de propiedad de muchas tierras que reclama la empresa – lo cual pone en duda la legalidad de los desalojos.

Las graves violaciones a los derechos humanos y el mal desarrollo que por décadas han acompañado la minería de níquel cerca de El Estor son sólo algunos ejemplos entre muchos – de Guatemala a Ghana, de Colombia al Congo – de la complicidad de empresas mineras canadienses, el gobierno canadiense y, por ende, la población de Canadá en violaciones de los derechos políticos, socio-económicos y culturales.

Por muchos años, sucesivos gobiernos canadienses han promovido y financiado muchas operaciones mineras dañinas, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio Internacional (DFAIT-MAECI), la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional (CIDA-ACDI), la corporación Desarrollo de Exportaciones Canadá (EDC) y el Plan de Pensión Canadá (CPP).

Muchas de las actividades mineras apoyadas están completamente en desacuerdo con el desarrollo integral controlado localmente que tienen en mente las comunidades y los pueblos indígenas.

Hacemos un llamado al Embajador Cook para que esclarezca por qué hizo las referidas alegaciones y para que haga una retractación pública. De igual manera, apelamos al Gobierno de Canadá para una investigación sobre este asunto, investigando las implicaciones más amplias de las alegaciones de Cook – comportamiento que es sintomático de la política gubernamental que privilegia las industrias extractivas canadienses operando en países en vías de desarrollo en vez de priorizar los derechos humanos y el verdadero desarrollo de las comunidades al nivel local.

El antecesor de Cook, James Lambert, también hizo declaraciones públicas defendiendo las inversiones mineras canadienses, mientras minimizando preocupaciones sobre las violaciones de los derechos humanos.

Añadimos nuestras voces a todas las demás que están exigiendo la ratificación de legislación vinculante en Canadá que asegura la responsabilidad legal de las empresas mineras e instituciones gubernamentales canadiense por su complicidad en las violaciones de los derechos humanos donde sea.

Esperamos su respuesta, responderemos a las preguntas que puedan tener, proveeremos mayor información sobre esta situación, y podemos participar en cualquier audiencia al respecto que puedan coordinar en sus oficinas o partidos.

Respetuosamente, Steven Schnoor, videógrafo independiente y candidato de Doctorado en Comunicación y Cultura, Universidades de York y Ryerson en Toronto [email protected]

Dawn Paley, periodista independiente [email protected]; (604) 715-4180

Grahame Russell, co-director, Derechos en Acción/Rights Action [email protected]; (860) 352-2152

James Rodríguez, fotógrafo independiente [email protected]

Sandra Cuffe, Derechos en Acción/Rights Action [email protected]

cc. medios canadienses, líderes de los partidos de oposición, organizaciones de la sociedad civil


Publicado el: 4 marzo 2007
Categorias: Guatemala
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