Bolivia

Caso Quiborax: Mesa dice que lo enjuician por nacionalizar el Salar y expulsar a una ‘empresa pirata’

Mesa se defiende tras acusación de caso Quiborax. Foto: CC
02/09/2021
Después de que una Comisión Legislativa aprobó la tramitación de un juicio de responsabilidades por el caso Quiborax, el expresidente Carlos Mesa consideró que es una pretensión mentirosa, puesto que en realidad lo que hizo fue nacionalizar los recursos del Salar de Uyuni y expulsar a una empresa “pirata” que había recibido irregularmente una concesión.

Denunció que, por el contrario, hubo una “complicidad” de funcionarios de Evo Morales con dicha empresa, para pagarle 42 millones de dólares por un resarcimiento. Incluso involucró al actual presidente Luis Arce, que era Ministro de Economía cuando autorizó ese pago.

Mesa es acusado de conducta antieconómica y otros delitos, debido a que durante su gestión anuló una concesión a la empresa chilena Quiborax para explotar recursos en el Salar de Uyuni, lo cual derivó en un proceso de arbitraje y un pago de 42 millones de dólares de parte del Estado.

El exmandatario dijo que nacionalizó el Salar de Uyuni y lo declaró tierra fiscal y que, luego, anuló la concesión de la empresa Quiborax al constatar que era ilegal, no pagaba impuestos, no respetaba temas ambientales y declaraba exportaciones muy inferiores a las reales,.

Señaló que incluso el posterior Gobierno de Eduardo Rodríguez Veltzé ratificó esa decisión.

Aseguró que “los piratas” de la empresa Quiborax falsificaron su acta de constitución, para fingir que su mayoría accionaria era extranjera y así obligar a Bolivia a ir un proceso de arbitraje.

Denunció que el Procurador General de Evo Morales, entonces Héctor Arce, sabía que había una falsificación (incluso reconocida por el autor de la misma), pero no hizo el reclamó respectivo para evitar el arbitraje internacional.

Además, señaló que las autoridades de entonces, en el periodo de Morales, no aceptaron un acuerdo propuesto por Quiborax de 3 millones de dólares de compensación.

También denunció que, de manera increíble, se permitió que abogados chilenos de Quiborax trabajen en instalaciones de la Procuraduría, con el fin de que Bolivia desista de un juicio y se libere a los responsables de la falsificación.

Con un fallo en contra, Bolivia aceptó pagar los 42 millones de dólares a Quiborax. Mesa señaló que en el acuerdo para ese pagos están implicados el exprocurador Héctor Arce, su sucesor Pablo Menacho, el exministro de Minería, César Navarro, y quien autorizó el desembolso, el entonces ministro Luis Arce.

Consideró “escandaloso” llevar adelante ese pago desistiendo de la acusación contra falsificadores.

Dijo que el juicio emprendido en su contra es una muestra de que “el Ministerio Público boliviano es un grupo de obsecuentes, corruptos militantes del MAS y además ineptos desde el punto de vista profesional!”.

La amnistía

Mesa recordó que en 2018 Evo Morales decretó la amnistía en su favor por el caso Quiborax y la Asamblea ratificó la misma. Entonces, el entonces mandatario había hecho el anuncio como una señal de unidad para encarar el juicio contra Chile en La Haya por el mar.

El líder de Comunidad Ciudadana dijo que la amnistía es una decisión jurisca que causa Estado y que no es modificable.

Ratificó que ha rechazado esa amnistía, pero aclaró que ese rechazo es “testimonial” y no elimina la obligatoriedad del decreto.

Mesa señaló, además, que la intención de la amnistía era en realidad proteger a quienes considera culpables del pago de 42 millones de dólares a Quiborax: Héctor Arce, Pablo Menacho, César Navarro y eventualmente Luis Arce.

Se requiere dos tercios de la Asamblea para aprobar el juicio a Mesa. El exmandatario preguntó su la Asamblea borrará con el codo lo que firmó con la mano respecto a la amnistía.
https://erbol.com.bo/nacional/caso-quiborax-mesa-dice-que-lo-enjuician-por-nacionalizar-el-salar-y-expulsar-una-%E2%80%98empresa

Chile

La trama oculta del caso Dominga: presiones políticas, documentos intervenidos, sumarios y despidos

por Marco Fajardo 02/09/2021
La trama oculta del caso Dominga: presiones políticas, documentos intervenidos, sumarios y despidos
Decisiones tomadas desde Santiago en desmedro de los informes técnicos, intervención arbitraria de los reportes, intentos de excluir a la Conaf del expediente, el desconocimiento del criterio de no intervención hasta agotar los recursos judiciales en trámite, la expulsión –tras un sumario administrativo– de un profesional por denunciar la situación y la supervigilancia que ejerció del Ministerio de Economía en temas propios del Servicio de Evaluación Ambiental, son algunas de las irregularidades en torno a la tramitación del polémico proyecto minero-portuario Dominga, que han denunciado recientemente tanto funcionarios del Servicio Evaluación Ambiental y de la Conaf, como de las Asociaciones Gremiales de Fiscalizadores Pesqueros y la Federación de Trabajadores del Medio Ambiente.

Se intervino el Informe Consolidado de Evaluación (ICE), de tal manera que el documento técnico que siempre emite el SEA a las comisiones para recomendar la calificación del proyecto fuera de «aprobación favorable». El punto es que –tal como lo señalan los funcionarios del SEA–, de no haberse realizado dicha intervención, la opinión técnica que habría salido del equipo regional sería la recomendación de una “calificación ambientalmente desfavorable” del proyecto, es decir, de rechazo. Para la minera de la familia de Carlos Alberto «Choclo» Délano, las acusaciones «tienen un cariz político. Por ello, las lamentamos, ya que son ajenos a la institucionalidad a la cual todo proyecto debe someterse para definir si obtiene o no su RCA, con la cual nosotros ya contamos».

Decisiones tomadas desde Santiago en desmedro de los informes de regiones del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), intervención de los reportes, intentos de excluir a la Conaf del expediente, el desconocimiento del criterio de no intervención hasta agotar los recursos judiciales en trámite, la expulsión de un profesional por denunciar la situación tras un sumario administrativo, la vigilancia del Ministerio de Economía y la dependencia de los evaluadores de otras reparticiones.

Todos estos hechos son parte de la trama de la tramitación ambiental de la minera que la familia de Carlos Alberto «Choclo» Délano –amigo personal del Presidente Sebastián Piñera– intenta instalar en la Región de Coquimbo, con un proyecto por US$2.300 millones, en una zona de alta biodiversidad, de la mano de una institucionalidad ambiental débil frente a las presiones políticas.

Las denuncias se multiplicaron después que la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de Coquimbo, integrada exclusivamente por funcionarios designados por Santiago, tras una petición de la minera, aprobara el proyecto por 11 votos contra 1, el pasado 11 de agosto. En una muestra de la injerencia política, incluso votó a favor el Seremi de Agricultura, cuyos profesionales de Conaf habían rechazado el proyecto en sus informes técnicos. Fue por eso que, tras la votación, los sindicatos de ambos servicios publicaron sendas declaraciones donde expusieron las irregularidades.
Temor a hablar

La situación es tan grave que los funcionarios del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) y la Corporación Nacional Forestal (Conaf), que hablan derechamente de «injerencia política», evitan pronunciarse abiertamente en este reportaje sobre el tema por temor a represalias y remiten a los comunicados de sus gremios.

Les sobran los motivos. El SEA ya cursó un primer sumario administrativo, luego que en 2017 un grupo de profesionales denunciara las irregularidades en una carta pública. Y aunque el mismo concluyó con sobreseimiento en 2018, fue percibido como una maniobra de amedrentamiento por parte de los funcionarios. De hecho, uno de los denunciantes, evaluador de Dominga, después fue despedido, supuestamente por otro tema, y debió entablar una larga batalla para ser reincorporado en 2020.

En el SEA, la mayoría de los funcionarios trabajan a contrata, es decir, deben renovar sus contratos laborales a fin de año. Esto los hace muy vulnerables a los dictados de las jefaturas, que llegan por Alta Dirección Pública (ADP). Aunque no es el único caso, Dominga es, para los trabajadores, un caso paradigmático de la tensión que surge cuando choca la labor profesional de los técnicos, a la hora de evaluar un proyecto, con las instrucciones de las direcciones, digitadas por intereses económicos y políticos.
Sin info «esencial y relevante»

Las denuncias de acomodos y ocultamiento de información vienen surgiendo desde el inicio mismo de la tramitación ambiental en 2013, durante el primer Gobierno del Presidente Sebastián Piñera. Según los funcionarios del Servicio de Evaluación Ambiental, los informes que presentaba Dominga eran –entonces– «tan deficientes que muchos creían que ni siquiera debía ser tramitado».

Por ejemplo, en el expediente, la minera llegó al punto de decir que “en el área de influencia del Proyecto Dominga no existen áreas bajo protección oficial o sitios prioritarios», según consta en un oficio de Conaf de 2013. Sin embargo, no solo hay uno, sino dos: la Reserva Marina Islas Choros y Damas, y la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt.

En otro aspecto elemental, el proyecto no consideraba a la comuna de La Serena desde y hacia donde se desarrollaría la actividad de transporte de personal. Aun así, fue admitido a trámite.

En 2016, ya en el segundo Gobierno de Michelle Bachelet, los profesionales de ambos servicios coincidían en que el expediente de la minera carecía de información «esencial y relevante». Sin embargo, debieron comprobar que el proyecto seguía adelante porque las presiones políticas eran transversales, sin importar color político el Gobierno.

Un ejemplo de lo anterior es que, cuando la iniciativa fue rechazada por la Coeva y el Consejo de Ministros en 2017, renunció el entonces ministro de Hacienda Rodrigo Valdés, que apoyaba el proyecto ante Bachelet.

Tras el traspié, sin embargo, la minera no se dio por vencida. Apeló al Primer Tribunal Ambiental, que en 2018 determinó que el proyecto se volviera a votar. Y con la elección de Piñera a fines de ese año, el proyecto adquirió nuevos bríos.
Nuevas presiones

Bajo el segundo mandato de Piñera la presión por aprobar el proyecto continuó. Ya en la misiva de denuncia de 2017, los profesionales del SEA habían acusado, por ejemplo, «las intervenciones» del Departamento de Soporte Estratégico, que «no se limitan a colaborar en nuestra gestión, sino que también a dirigirla, con presiones para acortar los plazos de evaluación».

Como los informes enviados desde regiones seguían siendo desfavorables, de acuerdo a los organismos técnicos encargados de su evaluación, se incrementaron las intervenciones desde Santiago, donde prácticamente la tramitación se realizó sin tomar en cuenta las opiniones del nivel regional.

De hecho, uno de los documentos clave, el Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones o Ampliaciones (ICSARA), «fue elaborado prácticamente desde el nivel central, sin participación del equipo evaluador», según denunciaron los funcionarios del SEA en 2021.

«Las decisiones finales son tomadas por las autoridades, las cuales en muchos casos son diferentes o incluso contrarias a los planteamientos técnicos y jurídicos del funcionariado, imponiéndose por mera jerarquía», señalan los funcionarios del SEA en su declaración pública de este año.

Peor aún, «el nivel central elaboró un informes de rectificación (ICSARA) no acordado ni con participación de esta Dirección Regional, señalándose expresamente que no podíamos incorporar ni editar nada de ese ICSARA». Esto causó que, a su juicio, el SEA Regional quedara desacreditado frente a los Órganos de la Administración del Estado con Competencia Ambiental (OAECAS)”, se quejaron.

Posteriormente, acusan que habiendo llegado la respuesta del titular a ese ICSARA,
se intervino el Informe Consolidado de Evaluación (ICE), de tal manera que el documento
técnico que siempre emite el SEA a las Comisiones para recomendar la calificación del
Proyecto fuera de “aprobación favorable”. El punto es que, tal como la misma carta de los
funcionarios lo señala, de no haberse realizado dicha intervención la opinión técnica que
hubiera salido del equipo regional es la recomendación de una “calificación
ambientalmente desfavorable” del Proyecto, es decir, de rechazo.

De manera similar, para profesionales de Conaf, se tramitó un Estudio de Impacto Ambiental que fue elaborado con información insuficiente, que no alcanza la condición establecida por la legislación de contener información esencial y relevante para su evaluación. «Es de mala factura», aseguran.

Señalan que el titular del proyecto no levanta adecuadamente las líneas de base de los diversos componentes ambientales a impactar, lo que implica un desconocimiento o al menos una minimización de los impactos que el mismo genera.
El tema «adendas»

A todo lo anterior se suman las irregularidades con otro documento central en cualquier proyecto, la adenda, que funciona como un texto agregado.

Así lo señalan los funcionarios de la Conaf consultados por este tema. Específicamente, destacan la excesiva cantidad de adendas (4) que la minera pudo presentar ante el sistema, a objeto de lograr un informe de calificación favorable.

En la actualidad, en cualquier proyecto solo se admiten dos adendas y una complementaria, pero para este proyecto no fueron aplicables, exponen los trabajadores.

Asimismo, afirman que hubo evidente irregularidad en aceptar, a partir de la adenda 3, la incorporación de la actividad de transporte marítimo en donde la empresa reconoce que la actividad naviera forma parte del proyecto y no son “actividades aisladas desarrolladas por terceros”.

Para los profesionales de la Conaf, «acá claramente hubo fragmentación del proyecto, lo cual está expresamente prohibido por la Ley 19.300».
Intento de excluir a Conaf

Los reparos de Conaf también fueron técnicos, y le valdrían un duro enfrentamiento con la jefatura política del SEA.

Por ejemplo, uno tuvo relación con la afectación de vegetación de alto valor en el medio terrestre, en donde Dominga no reconocía la presencia de bosques nativos y bosques nativos de preservación en el área de influencia directa de las actividades terrestres, como lo son los depósitos de estériles y relaves.

Otro era la «eliminación completa» del hábitat de la cactácea endémica Pyrrhocactus simulans, que se encuentra en peligro crítico de extinción y cuya distribución abarca 150 km2, pero cuya área de ocupación efectiva se estima que es inferior a 10 km2. Su hábitat se ubica completamente en el interior de lo que vendría siendo el área mina, con sus dos rajos a cielo abierto.

Por expresar sus reparos claramente desde el principio, la Conaf no saldría indemne. Específicamente, las autoridades del SEA en Santiago ordenaron no considerar el pronunciamiento de la Corporación Nacional Forestal en el último ICSARA, supuestamente porque la entidad forestal no tenía las atribuciones técnicas para pronunciarse respecto del ámbito marino del proyecto. No solo eso: incluso la jefatura del SEA intentó excluir a Conaf del expediente, y solo dio marcha atrás cuando la institución se quejó en un oficio.

Las irregularidades además incluyen el tema judicial. Los trabajadores mencionan que usualmente el SEA no persevera en el procedimiento de evaluación de proyectos que se encuentran con tramitaciones judiciales pendientes.

En el caso de Dominga, hay recursos pendientes ante la Corte Suprema. Aún así, Piñera instruyó al delegado presidencial Pablo Herman para convocar a la Coeva de Coquimbo y aprobar el proyecto.
Intervención ministerial

Sin embargo, la excepcionalidad de Dominga no termina en los vicios en la documentación o tramitación. También hay dos claros ejemplos de intervención ministerial.

Uno data de 2019. Ese año, comenzó el «trabajo conjunto» –como dicen los funcionarios no sin ironía– del SEA con el Ministerio de Economía, específicamente su Oficina de Gestión de Proyectos Sustentables (Oficina GPS) .

«¿Por qué algunos proyectos en evaluación reciben un seguimiento especial por sobre otros? ¿Debe el SEA, como organismo responsable de la evaluación ambiental de proyectos, trabajar de manera directa y permanente para reportar seguimiento a otras entidades públicas que les interesa promover la inversión? ¿Qué consecuencias tiene que algunos proyectos tengan seguimiento especial en su evaluación ambiental?», se preguntan los trabajadores en su declaración de 2021.

A esto se suma otra modalidad cuestionable, y es que los ministerios de Economía y Energía –con sus propias agendas en el marco de proyectos de inversión– han entregado fondos para la contratación de personal a honorarios en el SEA.

Es decir, que los profesionales evaluadores ya no dependen económicamente del SEA, sino de una tercera entidad que eventualmente aboga por los proyectos a evaluar. Una situación que la Asociación Nacional de Funcionarios del Servicio de Evaluación Ambiental (Anfusea) rechaza y ha denunciado muchas veces.
Rechazo gremial

Todo esto explica que, tras la decisión de la Coeva del 11 de agosto, los sindicatos del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) y la Corporación Nacional Forestal (Conaf), así como la Federación de las Asociaciones Gremiales de Fiscalizadores Pesqueros del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Afipes) y la Federación Nacional de Trabajadores Públicos del Medio Ambiente (Fenatrama), rechazaran públicamente el proyecto.

Fue «una decisión apurada, debido a la finalización del periodo de este Gobierno, que está determinada por intereses políticos y económicos. Tiene la intención de marcar un hecho político tratando de presionar la decisión de la Corte Suprema, dejando una presión adicional al próximo Gobierno que vaya a asumir», comenta Francisco Cabrera, presidente de Fenatrama.

«Consideramos que Dominga no es un proyecto ambientalmente sustentable, impacta irreversiblemente la viabilidad de las especies y ecosistemas en régimen de conservación, además, ninguna de las medidas condicionantes propuestas son equivalentes a la pérdida de diversidad biológica de la zona», manifestó el Sindicato Nacional de Profesionales de la Corporación Nacional Forestal (Sinaprof-Conaf) el 12 de agosto, un día después que la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo aprobara el proyecto.

Para la Afipes, durante el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental, la minera presentó «una línea de base marina incompleta e insuficiente, que no da cuenta de la riqueza de especies presentes, ni de las condiciones oceanográficas del área que permiten su sobresaliente biodiversidad y productividad. De igual manera, se negó a incorporar en su área de influencia a las áreas protegidas que están cercanas al proyecto en cuestión, desconociendo toda responsabilidad de los impactos que su operación podría generar sobre la Reserva Marina Islas Choros y Damas, la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, y las especies protegidas que ahí habitan», según una declaración del 17 de agosto.
Irregularidades técnicas

La minera Dominga, consultada al respecto, sostiene que las declaraciones que han aparecido a nivel de sindicatos y funcionarios «nos parecen que tienen un cariz político y no técnico. Por ello, las lamentamos, ya que son ajenos a la institucionalidad a la cual todo proyecto debe someterse para definir si obtiene o no su RCA, con la cual nosotros ya contamos».

«El análisis del Estudio de Impacto Ambiental de Dominga duró casi cuatro años, fue revisado por más de 30 instituciones públicas y concluyó con un Informe Consolidado de Evaluación (ICE) favorable, en el cual se recomendó la aprobación del proyecto. Todas las instituciones de las cuales forman parte estos funcionarios, participaron en el proceso», asegura.

También recordó la sentencia del Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta, que señaló de manera unánime en su fallo de abril pasado, en su considerando cuadragésimo tercero, que “de la revisión del ICE se aprecia con total claridad que el proyecto cumple con el estándar científico-técnico, en lo que respecta a la completitud de la línea de base del medio marino, incluida las rutas de navegación. Así las cosas, estos sentenciadores concuerdan con el razonamiento del SEA de la Región de Coquimbo en orden a concluir que los antecedentes presentados por el Titular del proyecto durante el proceso de evaluación ambiental son suficientes para evaluar los impactos de este proyecto, resultando idóneas las medidas presentadas de acuerdo a las características del área de influencia y la magnitud de los impactos”.

«Las sensibilidades políticas son legítimas, pero ellas quedan en el ámbito de la opinión, ya que el proceso técnico e institucional fue claro, profundo y categórico», asegura la empresa.
Exigen nueva normativa

Finalmente, para terminar con este tipo de situaciones, los funcionarios ambientales esperan que haya una reforma legal, con el fin de que su servicio tenga una autonomía similar a la Contraloría. Esto incluye que se transformen en funcionarios de planta, para evitar amenazas de despido por realizar su trabajo profesional.

«La legislación ambiental es absolutamente insuficiente para los tiempos actuales. En Chile se cumple la normativa, pero esta es aún muy débil o laxa en algunas materias», asegura Cabrera, el presidente de la Fenatrama.

A su juicio, lo principal que se debe corregir, actualizar o incorporar en la legislación ambiental, es profundizar el proceso de participación ciudadana (PAC). En la actualidad la PAC es de «baja intensidad», es decir, es una participación ciudadana que se restringe fundamentalmente a entregar información, siendo necesario pasar a una PAC en donde los territorios y sus organizaciones representativas tengan incidencia directa en el proceso de evaluación y en la calificación de los proyectos.

También «se debe profundizar el proceso de descentralización y que sean las propias localidades las que vayan determinando los proyectos que se instalarán en los diferentes territorios. Es necesario eliminar el Comité de Ministros como una instancia centralizada y política que tergiversa la decisión regional. Debiera realizarse una clara diferenciación entre lo técnico y lo político. Sin eliminar lo político esta debiera ser una instancia que se diferencie de lo técnico, y terminar con el maquillaje de decisiones políticas como si tuvieran fundamentos técnicos».

«Otro punto importante es la necesidad de ordenar los territorios. Hasta el momento la instalación de los proyectos sigue la tendencia de la economía de mercado. Es el precio de la tierra o es el precio de los bienes los que mandan el interés de los inversionistas. Se requiere que todo el territorio esté planificado y ordenado según sus usos significativos de acuerdo al valor de su biodiversidad, de la necesidad de conservación de ciertos espacios territoriales, la riqueza de su flora y fauna», concluye.

Todo esto, para que las irregularidades de igual o mayor envergadura no se repitan en el futuro.
https://www.elmostrador.cl/cultura/2021/09/02/los-expedientes-secretos-del-caso-dominga-presiones-politicas-documentacion-irregular-sumarios-y-despidos/

Chile

Corte Suprema paraliza sondajes en Región de Arica y Parinacota y ordena someter proyecto a estudio de impacto ambiental

La Tercera Sala del máximo tribunal ordenó la detención de la obra que impulsa la empresa Andex Minerals SpA y que se encuentra a solo 20 metros de una zona protegida.
01/09/2021
Minería Chilena
La Corte Suprema acogió el recurso de protección deducido por comunidad indígena y ordenó paralizar los sondajes de prospección y explotación minera en el cerro Anocarire e inmediaciones – región de Arica y Parinacota- y ordenó que el proyecto sea sometido a estudio de impacto ambiental.

En la sentencia, la Tercera Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Sergio Muñoz, Ángela Vivanco, Mario Carroza y los abogados integrantes Ricardo Abuauad y Enrique Alcalde– ordenó la detención de la obra que impulsa la empresa Andex Minerals SpA y que se encuentra a solo 20 metros de una zona protegida.

“Que, descartada entonces la extemporaneidad, para resolver el fondo del presente arbitrio, es preciso tener presente que el artículo 10 literal p) de la Ley Nº 19.300 expresa: ‘Los proyectos o actividades susceptibles de causar impacto ambiental, en cualesquiera de sus fases, que deberán someterse al sistema de evaluación de impacto ambiental, son los siguientes: p) Ejecución de obras, programas o actividades en parques nacionales, reservas nacionales, monumentos naturales, reservas de zonas vírgenes, santuarios de la naturaleza, parques marinos, reservas marinas o en cualesquiera otras áreas colocadas bajo protección oficial, en los casos en que la legislación respectiva lo permita”, detalla el fallo.

La resolución agrega que: “Luego, el artículo 11 literal d) de aquella ley prescribe: ‘Los proyectos o actividades enumerados en el artículo precedente requerirán la elaboración de un Estudio de Impacto Ambiental, si generan o presentan a lo menos uno de los siguientes efectos, características o circunstancias: d) Localización en o próxima a poblaciones, recursos y áreas protegidas, sitios prioritarios para la conservación, humedales protegidos y glaciares, susceptibles de ser afectados, así como el valor ambiental del territorio en que se pretende emplazar’”.

“Finalmente –continúa–, en concordancia con lo anterior, en el artículo 8 inciso final del Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, se señala: ‘A objeto de evaluar si el proyecto o actividad es susceptible de afectar recursos y áreas protegidas, sitios prioritarios para la conservación, humedales protegidos, glaciares o territorios con valor ambiental, se considerará la extensión, magnitud o duración de la intervención de sus partes, obras o acciones, así como de los impactos generados por el proyecto o actividad, teniendo en especial consideración los objetos de protección que se pretenden resguardar”.

Para la Sala Constitucional: “(…) de esta forma, como se ha dicho previamente por esta Corte, de la interpretación armónica de las normas se puede concluir que toda obra, proyecto o actividad que se encuentre próxima a un área protegida requiere su ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental a través del instrumento de revisión más intenso contemplado en la legislación vigente, consistente en el Estudio de Impacto Ambiental”.

“Esto es, ya que si bien el artículo 10 literal 10 de la Ley N° 19.300 se refiere, en cuanto a la evaluación de proyectos susceptibles de causar impacto, únicamente a aquellos que se encuentren en áreas de protección oficial, de la lectura de la letra d) del artículo 11 queda en evidencia la amplitud de la norma, al señalar que requerirán elaboración de un Estudio de Impacto Ambiental proyecto que, entre otros, tengan una localización ‘en’ o ‘próxima’ a recursos o zonas protegidas, cuestión que en este caso ocurre, al localizarse el proyecto de exploración a tan sólo 20 metros de la Reserva Natural Nacional Las Vicuñas”, añade.

“Que, sin perjuicio que, por la notable proximidad del proyecto a una Reserva Natural, sería procedente el ingreso del Proyecto al SEIA, es menester destacar que, conforme fuera informado por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, el Cerro Anocarire, lugar de ejecución de las obras, se encuentra inserto en el Área de Desarrollo Indígena Alto Andino de Arica y Parinacota”, advierte la Tercera Sala.

“Conforme la institucionalidad ambiental de nuestro país, uno de los instrumentos para aplicar el principio preventivo es, precisamente, el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, a cuyo respecto se lee en el mismo Mensaje: ‘En virtud de él, todo proyecto que tenga un impacto ambiental deberá someterse a este sistema. Este se concreta en dos tipos de documentos: la declaración de impacto ambiental, respecto de aquellos proyectos cuyo impacto ambiental no es de gran relevancia; y los estudios de impacto ambiental, respecto de los proyectos con impactos ambientales de mayor magnitud. En virtud de estos últimos, se diseñarán, previamente a la realización del proyecto, todas las medidas tendientes a minimizar el impacto ambiental, o a medirlo, o incluso, a rechazarlo.’ (Biblioteca del Congreso Nacional, Historia de la Ley N°19.253, página 9)”, concluye.

Por tanto, se resuelve que: “se revoca la sentencia apelada de diecisiete de junio de dos mil veintiuno y, en su lugar, se acoge, el recurso de protección interpuesto por la Comunidad Indígena Aymara de Umirpa y sus miembros, en contra de Andex Minerals Chile SpA, sólo en cuanto se ordena la paralización del proyecto de autos mientras no obtenga la aprobación medioambiental correspondiente, para lo cual deberá ingresar el Proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental”.
https://www.mch.cl/2021/09/01/corte-suprema-paraliza-sondajes-en-region-de-arica-y-parinacota-y-ordena-someter-proyecto-a-estudio-de-impacto-ambiental/

Internacional

Europa debería apuntar a dejar metales en el suelo y en las profundidades del mar

Por Ann Dom
31/08/2021
(Los camiones volquete pesados ​​transportan la roca estéril a montones en la mina de oro Kumtor, que se dedica al desarrollo y exploración de depósitos de oro, ubicada en la región de Issyk-Kul en Kirguistán [ IGOR KOVALENKO / EPA-EFE ])

Si bien ciertos metales, como el litio y el cobalto, son esenciales para la descarbonización, Europa debe cambiar el enfoque de la extracción de estos materiales para reducir la cantidad necesaria y reciclar lo que se usa, escribe Ann Dom.

Ann Dom es la subdirectora de Seas At Risk, la asociación europea de ONG que trabaja para proteger los mares de Europa.

Las políticas de economía circular y materias primas de la UE no tienen en cuenta la necesidad de dejar metales en el suelo y en el lecho marino. Si ahondamos más y más profundamente en las zonas vírgenes de la Tierra – o, de hecho, finalmente, mina de la luna o asteroides – para satisfacer el insaciable apetito de Europa por los metales primarios, a continuación, que muy publicitado ‘circularidad’ siempre será solamente ilusoria.

Nuestro mundo finalmente (y muy tarde) está considerando dejar los combustibles fósiles en el suelo. Deberíamos hacer lo mismo con los metales.

La «seguridad del suministro» de materias primas, en particular de ciertos metales considerados «críticos», es un componente cada vez más importante de la política de la UE.

Desde el Pacto Verde Europeo de 2019 hasta el Plan de Acción de Materias Primas y el nuevo Reglamento de Baterías, el ‘acceso a los recursos’ y la ‘autonomía estratégica’ básicamente exigen a la industria minera encontrar nuevas reservas de metales primarios. Esto incluye las aguas profundas (se han realizado pruebas en los últimos meses) y las áreas protegidas en tierra, incluidos los lugares Natura 2000.

La minería es una de las industrias más contaminantes del mundo y uno de los principales contribuyentes al cambio climático.

La producción de siete metales (hierro, aluminio, cobre, zinc, plomo, níquel, manganeso) es responsable del 7% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, así como una de las principales causas de pérdida de biodiversidad, violaciones de derechos humanos, inestabilidad política y desplazamiento forzado. en el Sur Global.

En un momento en que el IPCC ha emitido una severa advertencia de lo peligrosamente cerca que estamos ahora del límite de peligro de 1,5 ° C acordado en el Acuerdo Climático de París, sacrificar ecosistemas enteros para impulsar un nuevo auge minero es, en el mejor de los casos, descuidado, en el peor, criminal. y es totalmente incongruente con los lemas de «no hacer daño» y «contaminación cero» del Green Deal.

Europa tiene una parte sustancial de responsabilidad por la creciente demanda de metales, utilizando hasta el 20% de la producción mundial de minerales para menos del 10% de la población mundial. Los políticos europeos han llegado a aceptar la creciente demanda de metales y el boom minero resultante como un mal necesario para provocar la descarbonización.

La transición tan necesaria a una economía neutra en carbono se centra principalmente en soluciones tecnológicas e innovadoras, como el despliegue a gran escala de infraestructura de energía renovable, vehículos eléctricos y digitalización, todos los cuales son intensivos en metales.

El Plan de acción estratégico sobre baterías de la Comisión de 2018 pedía « adoptar la extracción de materias primas ». El enorme apetito de la UE por los recursos ‘también se reconoce en el nuevo Plan de Acción de Materias Primas de la UE, que reconoce cómo’ el problema subyacente … debe abordarse reduciendo y reutilizando los materiales antes de reciclarlos ‘.

Sin embargo, no hay indicios de objetivos vinculantes serios para reducir el uso de materias primas en Europa. Más bien, además de aprovechar los recursos de otros continentes, se están planificando cientos de nuevas minas en Europa.

Igualmente condenatorio es el hecho de que Europa es un actor importante en la carrera hacia el fondo del mar profundo: varios países europeos tienen licencias de exploración minera en aguas profundas en aguas internacionales, y se espera la minería comercial a partir de 2023. Otros están considerando la posibilidad de minar en su plataforma continental .

La circularidad exige una fuerte voluntad política para reducir la extracción de recursos. El status quo (metales relativamente baratos que inundan el mercado con un enorme costo ambiental y humano) no ofrece ningún incentivo para detener el consumo excesivo y el desperdicio de metales en el Norte global. La escasez debe verse como la clave para la innovación y la creatividad.

La destrucción ambiental y los impactos humanos de la minería pueden quedar relegados al pasado. Las soluciones sociales y tecnológicas para hacerlo realidad ya existen: fin de la obsolescencia tecnológica, psicológica y planificada, reparabilidad, ciclos de productos de larga duración y diseño circular incorporado para el desmontaje fácil y económico de componentes para su reutilización y reciclaje.

Europa puede reducir significativamente su consumo de recursos mediante la adopción de objetivos vinculantes de reducción de la huella material de la UE y nacionales e integrarlos en las políticas de movilidad, energía, digitalización, industria, urbanismo y vivienda.

La UE también debería diseñar un Pacto Verde mucho más ambicioso que apunte al “ crecimiento sin crecimiento económico ”, como recomienda la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).

Esto requiere cambios profundos en los sistemas de consumo y producción y en los estilos de vida para contrarrestar el consumo excesivo (por ejemplo, la economía colaborativa, la erradicación de los anuncios de automóviles y la moda rápida).

Por ejemplo, el uso compartido de automóviles , combinado con disposiciones mucho mejores para caminar, andar en bicicleta y transporte público , puede minimizar la flota de automóviles de Europa, reduciendo sustancialmente la demanda de metales para hacer que la flota de automóviles sea eléctrica.

Este es el tipo de enorme potencial para reducir la demanda de recursos que la UE debería apuntar, en lugar de seguir adoptando el viejo paradigma de la extracción de materias primas.

Más importante aún, significa abandonar el paradigma del ‘crecimiento económico eterno’ y crear sociedades y economías que se centren en el bienestar y el cuidado del planeta y las personas.

Europe should aim to leave metals in the ground – and in the deep sea

Chile

Comisión del Senado aprueba en general proyecto de royalty minero y pasa a la Sala

01/09/2021
Senadores del oficialismo dijeron que el proyecto es inconstitucional y pidieron que el Ejecutivo presente una propuesta concreta.

A casi cuatro meses de ser despachado desde la Cámara de Diputados, ayer la comisión de Minería y Energía del Senado aprobó la idea de legislar del proyecto de royalty minero, por tres votos a favor y dos en contra. Ahora se verá en la Sala de la Cámara Alta.

En la cita, los senadores adelantaron lo que serían algunos ajustes a presentar. Y, aunque hubo oposición entre algunos de ellos al proyecto, reiterando los cuestionamientos por su eventual inconstitucional, instaron al Ejecutivo a intervenir.

El senador Rafael Prohens se mostró disponible para trabajar en esto, pero reconoció que le gustaría que se hiciera en el marco de la legalidad. “Estoy totalmente de acuerdo que podamos trabajar con la finalidad de lograrlo ojalá con el Ejecutivo al lado”, sostuvo.

El senador Alejandro García Huidobro también rechazó el proyecto, pero llamó al gobierno para sentarse a conversar en torno a esta materia. “Me gustaría que el Ejecutivo pudiera hacer una propuesta concreta, porque tanto las empresas y todos quienes han expuesto han dicho claramente que puede existir un mayor esfuerzo respecto de recaudación”, recalcó.

Dando el voto que selló el avance del texto, la presidenta de la instancia, Yasna Provoste, sostuvo: “Esperamos que la Sala también ratifique este voto mayoritario y que hagamos una discusión tan seria como también reconocemos la seriedad de cada uno de quienes han participado”.

La senadora Isabel Allende dijo tener la “absoluta convicción que hay un espacio mayor para el aporte que nos pueda hacer la minería”, agregando que uno de los temas que abre esta discusión es analizar la situación de las fundiciones.

Asimismo, su par Guido Girardi enfatizó que “una recaudación justa, que no afecte la competitividad, es fundamental, pero Chile tiene un amplio espacio para recaudar más, tal vez incluso el doble de lo que se recauda hoy”.

Gobierno presenta Política Nacional Minera 2050 con 78 metas

Con 78 metas de corto, mediano y largo plazo para la industria del sector y el Estado, se presentó ayer la Política Nacional Minera 2050, que busca generar un modelo de desarrollo más sustentable para la industria. Entre los objetivos está mantener el 28% de la producción mundial de cobre; contribuir al combate contra el cambio climático logrando la carbono neutralidad al 2040; y no superar el 10% de agua continental de los recusos totales utilizados al 2030 y el 5% al 2050.

En el pilar institucional, figura disminuir a la mitad los tiempos de tramitación de permisos ambientales y sectoriales al 2050; y maximizar el beneficio social mediante una recaudación tributaria justa, competitiva, que contribuya adecuadamente a las comunidades donde está inserta. El documento fue sometido al proceso de Evaluación Ambiental Estratégica y tendrá un capítulo indígena que pronto comenzará a ser elaborado.

A principios de año, en conjunto con consejeros de la Conadi, se codiseñó la metodología y hoy el escrito está para observaciones del Ministerio de Medio Ambiente, luego de lo cual comenzará el proceso de consulta pública.
Fuente: Diario Financiero

Comisión del Senado aprueba en general proyecto de royalty minero y pasa a la Sala