Mineras en el ojo del huracán

Por: Luis Solano
15/10/2010  
Los proyectos mineros mejor conocidos en el país, Marlin y Fénix, no las tienen todas consigo. En los últimos días ha trascendido información que pone en entredicho el actuar de las mineras propietarias de esas licencias. Al mismo tiempo, ocurren otros procesos. Compañías que se retiran, otras que llegan, nuevos negocios mineros a la vista y el continuo otorgamiento de licencias de exploración marcan los últimos acontecimientos de esta actividad extractiva.

Oro y níquel siguen siendo los minerales más apetecidos, a los que ahora se suman el hierro y el titanio. Pero al final, algo que se evidencia nuevamente, es el control que ciertos sectores económicos ejercen de esta actividad extractiva conjuntamente con trasnacionales que andan a la caza de minerales estratégicos.

Los proyectos mineros Fénix, de la transnacional canadiense HudBay, y Marlin, de su coterránea Goldcorp, no atraviesan por su mejor momento, en términos político-administrativos claro está.
En el primer caso, trascendió que en septiembre, la Dirección General de Minería (DGM) notificó a la Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN), subsidiaria guatemalteca de HudBay, el “trámite de caducidad” de la licencia minera de níquel del proyecto Fénix. Según lo informado por la DGM, la resolución obedeció a “incumplimiento de compromisos” de parte de CGN. Esta información comenzó a circular luego que se diera a conocer un video de protestas contra CGN en El Estor, Izabal, con fecha 27 de septiembre de 2010 (http://www.youtube.com/watch?v=FNZOXmowcrg).

De acuerdo con la Providencia No. CM-SCDM-388-2010, extendida por el Departamento de Control Minero de la DGM, a la cual Inforpress tuvo acceso, el “trámite de caducidad”, se inició “en virtud de que desde la fecha de inicio hasta la presente fecha no han iniciado labores, tomando en cuenta que los trabajos realizados son de exploración”.
La licencia minera afectada es la denominada “Extracción Minera Fénix (Derivada de Niquegua Norte)”, identificada con el número LEXT-049-05, con una extensión de 248 kilómetros cuadrados. Fue extendida el 18 de abril de 2006, para explotación de níquel, cobalto, hierro, cromo y magnesio. Abarca los municipios de Cahabón, Senahú y Panzós del departamento de Alta Verapaz y el municipio de El Estor, Izabal.

Pero debido a que la Providencia dejó diez días a partir de la notificación para que CGN se pronunciara, la DGM confirmó que CGN apeló y, por lo tanto, la licencia minera sigue vigente. Sin embargo, el trámite de caducidad sigue abierto, hasta nueva resolución. Tanto CGN y HudBay no han publicado ninguna información al respecto.
En el caso del proyecto minero de extracción de oro denominado Marlin, en San Marcos, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) denunció ante el Ministerio Público (MP) y el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE) que la minera guatemalteca Montana Exploradora, subsidiaria de la canadiense Goldcorp, descargó aguas residuales sin autorización de la Unidad de Gestión Ambiental del MARN.

La denuncia penal busca que el MP investigue a Montana Exploradora por la ilegalidad cometida, y al mismo tiempo, poner sobre aviso a las autoridades mexicanas por la posible contaminación del río Quivichil, afluente del río Cuilco, que desemboca en México.
De acuerdo con la resolución de la Corte de Constitucionalidad 1491-2007, para realizar una descarga de aguas residuales, Montana Exploradora tiene que contar con un análisis previo para establecer que esté libre de contaminación, así como una autorización del Marn. Según la directora general de la Unidad de Gestión Ambiental del MARN, Eugenia Castro, “es la primera vez que la empresa hace una descarga de aguas sin autorización”.

De acuerdo a un comunicado de prensa de Montana Exploradora y declaraciones del director ejecutivo para Guatemala de Goldcorp, Mario Marroquín, a la empresa no se le ha notificado ninguna denuncia. La empresa asegura que “las aguas que se descargaron en el río eran principalmente lluvia que se había acumulado en la planta de tratamiento.”


Unos se van, otros vienen

Esta semana se dio a conocer que la minera australiana Corazón Mining Ltd. decidió retirarse de Guatemala. Esta minera hasta principios de 2010, tenía el nombre de Graynic Metals, pero luego en marzo cambió el nombre a Xanadu Resources, y nuevamente, en julio adoptó el nombre de Corazón Mining.
A mediados de 2009, Graynic Metals inició un proceso de fusión con la empresa canadiense Nichromet Extraction Inc, el cual quedó concluido en noviembre de 2009. Esta minera opera en Guatemala varias licencias mineras de exploración de níquel, a través de su subsidiaria Nichromet Guatemala. Las principales licencias se ubican en los municipios de El Estor y Livingston, Izabal; en Alta Verapaz, Quiché (Uspantán) y Baja Verapaz (Cubulco y Sierra de Las Minas).

La explicación del retiro estriba en que el proyecto minero en Guatemala era de un nivel secundario, por lo que decidieron concentrarse en proyectos más importantes en Canadá. Se desconoce cuál será el futuro de las licencias mineras de Nichromet Guatemala, cuyo gerente general es Julio Roberto Pérez Fernández, quien también es su representante legal, y representante de la minera guatemalteca Exploraciones Mineras de Centro América S.A..

Esa última empresa pertenece al grupo minero dirigido por el presidente de la Gremial de Minas, Canteras y Procesadoras de Guatemala (GREMICAP), Jorge Luis Ávalos Austria y Manuel Lemus Aval. El empresario preside el Grupo International Trade House (ITH Chemicals), con sede en Guatemala, al cual pertenecen una decena de mineras de todo tipo (El Observador No.19).

Otra empresa que se retiró es Argonaut Gold, al vender su participación en el proyecto minero de explotación de oro “El Sastre”, a la compañía socia del proyecto, la guatemalteca Rocas El Tambor, S.A., de la cual sus socios más importantes son Ávalos Austria y Lemus Aval. Argonaut Gold poseía el 50% del proyecto, luego que comprara a la minera Castle Gold, ex propietaria de ese 50%, en febrero de 2010. El monto de la transacción del 50% fue US$1.3 millones. El Sastre produce oro desde finales de 2007, y es el segundo proyecto del aurífero en importancia del país, detrás de Marlin, cuyas reservas se estiman en 68 mil onzas de oro a ser explotadas en un lustro.

Mientras eso ocurre, la semana pasada el Ministerio de Energía y Minas (MEM) prorrogó las licencias otorgadas a la empresa canadiense G4G Resources, en las playas de la Costa Sur, en las que se busca las llamadas “arenas de hierro”, de los cuales se tuvo la primera información en mayo. Al mismo tiempo, medio de prensa han señalado que otro de los intereses en esas licencias es el titanio contenido en esas arenas, algo que el MEM ni los empresarios han confirmado (La Hora, 8/10/10, e Inforpress 1846).
De acuerdo con el MEM y la Agencia Invest In Guatemala, esa zona “constituye una faja angosta a lo largo del Océano Pacífico. La mineralización económica la constituye los grandes volúmenes de arenas ricas en magnetita y titanio acumulados en la zona litoral y que forman parte del potencial minero de Guatemala.”
El titanio es un mineral usado por la industria militar de defensa y la industria de aviación, al igual que dióxido de titanio tiene mucha utilidad en la industria de la cerámica y pinturas. Es más, el precio internacional del titanio se ha triplicado en los últimos cinco años al pasar de US$7.00 la libra, a US$22.00 en 2010.

Según información de prensa “el tratamiento posexplotación del hierro, permite que por una tonelada de hierro que se extrae, se obtengan 200 libras de titanio. Una tonelada de hierro tiene un precio en el mercado que oscila entre los US$225 a los US$270; la libra de titanio se puede vender entre los US$20 y US$22 por lo que las 200 libras pueden representar entre 4 mil y 4 mil 400 dólares.” (La Hora, 21/9/10).


Publicado el: 19 octubre 2010
Categorias: Guatemala
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