La mina fértil

potasaPor estos días, en el mundo de los grandes negocios internacionales solo se habla de un tema: la oferta que la minera anglo-australiana BHP Billiton hizo por la productora canadiense de fertilizantes Potash Corporation.

La noticia, que podría parecer una movida empresarial más dentro de las que se dan a diario en el mercado, tiene una gran trascendencia y promete convertirse en una de las operaciones más sonadas en mucho tiempo.

Hay varias razones por las cuales este negocio le está dando la vuelta al mundo. En primer lugar, porque involucra a dos gigantes, cada uno líder en su sector. BHP Billiton es la número uno en la industria minera y es la sexta empresa más grande del planeta, mientras que Potash es el mayor productor de fertilizantes del mundo. En segundo lugar, porque se trata de una oferta de una dimensión económica que no se veía desde la crisis financiera internacional y que pocas empresas están en condiciones de hacer: BHP Billiton tiene listos 45.000 millones de dólares para quedarse con Potash (39.600 millones para pagar a los accionistas y 4.000 millones para asumir la deuda que la productora canadiense tiene con los bancos). Adicionalmente, como se trata de una oferta hostil (no solicitada), la expectativa en torno al negocio ha aumentado.

Para Colombia, el asunto tiene un particular interés, pues al frente de la operación está un colombiano. Se trata de Alberto Calderón Zuleta, quien con un ejército de banqueros, estrategas y ejecutivos estructuró la millonaria oferta que BHP Billiton hizo por Potash. Calderón ocupa uno de los cuatro cargos más altos en BHP Billiton. Es el Chief Commercial Officer (CCO) en esta compañía que tiene intereses en Colombia, toda vez que es propietaria del 33 por ciento de El Cerrejón, la explotación carbonífera más grande del país.

A muchos les ha llamado la atención que la mayor minera del mundo haga una apuesta por el negocio de los fertilizantes, que en última instancia es creer en la agricultura. Sin embargo, para la empresa es un negocio que encaja perfectamente en lo que sabe hacer y en sus planes futuros.

Potash es el mayor productor mundial de potasa, mineral que se encuentra en depósitos subterráneos a más de 1.000 metros de profundidad (ver recuadro). Es decir, se trata de una operación puramente minera, pues hay que extraer desde el subsuelo el material, algo en lo que Billiton es experta. Además, según la agencia Reuters, desde hace algún tiempo la minera ha mostrado interés de incluir la potasa como parte de su portafolio de productos de materias primas, y en este sentido buscaba desarrollar proyectos en el oeste de Canadá, donde hay reservas de este material.

Detrás del interés por expandir su negocio, el gigante minero tiene una estrategia de largo plazo. De acuerdo con The Wall Street Journal, Billiton apuesta a que las economías emergentes pondrán bajo presión el suministro mundial de alimentos y los fertilizantes se volverán cada vez más cotizados.

La demanda creciente de alimentos es una tendencia clarísima en el planeta. La población mundial está en aumento y necesita comida, pero el área cultivada se ha estancado. Según Naciones Unidas, hasta el año 2050 la población aumentará a un promedio de 57 millones anuales, lo que significa que en 40 años habrá 8.900 millones de personas demandando alimento. Adicionalmente, el cambio en los hábitos alimenticios en los países en desarrollo ha aumentado el consumo de productos agropecuarios con dietas diversas y, como si fuera poco, el negocio de los biocombustibles está presionando y desplazando cultivos antes dedicados solamente al consumo humano.

Esto explica la importancia que han tomado los fertilizantes, pues serán los instrumentos claves para garantizar la producción de alimentos. El experto Thomas Chaize, en su blog Energy & Mining (Energía y Minería), señala que la demanda de fertilizantes es casi universal, pero su producción se limita a un puñado de países. La potasa (de la cual se obtiene potasio) con el nitrógeno y el fósforo son vitales para reponer la tierra y aumentar las cosechas. Este mineral se encuentra en muy pocos lugares, y Canadá es el principal.

Los mayores productores de alimentos y grandes consumidores de fertilizantes tienen que importar la potasa. China, que es el cuarto mayor productor de potasa, tiene problemas significativos con la calidad de las tierras cultivadas y necesita importar más material. Por su parte, India importa el 100 por ciento de la potasa que consume y Brasil el 90 por ciento. La canadiense Potash, sobre la que Billiton tiene puestos los ojos, controla el 20 por ciento del suministro mundial de potasa y su operación se extiende a siete países, entre ellos Chile y Brasil.

Lo cierto es que no será fácil para el gigante minero llevar a feliz término la oferta. La propuesta de pagar 130 dólares por cada acción de Potash agitó al sector de los fertilizantes y puso con los pelos de punta a los canadienses, que en la última década han perdido muchas de sus empresas de recursos naturales.

La agencia Bloomberg informó que la china Sinochem Group y la brasileña Vale ya hicieron averiguaciones con el directorio de Potash sobre la posibilidad de sostener negociaciones. Según Reuters, el fondo privado chino Hopu Investment Management, el gigante del aluminio Chalco y la compañía química con respaldo estatal ChemChina podrían ser potenciales compradores.

El presidente ejecutivo de Potash, Bill Doyle, dijo que toda clase de diferentes jugadores se han acercado a la firma y que la propuesta de BHP no es atractiva para los accionistas. Sin embargo, analistas que conocen del negocio creen que el mayor productor mundial de potasa espera que aparezcan mejores ofertas e incluso que Billiton mejore la suya.

Billiton cree que no será fácil que alguien le gane. Conseguir con una decena de bancos 45.000 millones de dólares (es casi la totalidad de la deuda externa pública y privada de Colombia) se toma su tiempo.

Sin embargo, hay otros factores que podrían dificultar la operación, como el debate que se ha desatado en Canadá por la venta de esta compañía. La agricultura es una parte fundamental en la economía de Saskatchewan, la provincia más grande, que tiene casi la mitad del total de la tierra cultivada de Canadá y donde Potash tiene su operación. Sin duda, habrá presiones de toda índole. Uno de los mayores temores que tienen los canadienses es que se vean afectados sus ingresos si una compañía extranjera se queda con la empresa. La cotización de la potasa no es como la del petróleo o el oro, que se rige por el mercado. En este caso, determinan el precio las negociaciones directas entre consumidores y productores, a través de dos carteles que prácticamente controlan la comercialización. De entrar Billiton, la empresa establecería sus propios canales de ventas.

Billiton es consciente de que se tomará todo este año para llevar a feliz término la compra, pero espera que esta vez no se atraviese otra crisis de la economía mundial como la que frenó su intento por adquirir a su rival Rio Tinto.

¿Qué es la potasa?

Estos son algunos datos del produto estrella para la agricultura.

– Los fertilizantes para la agricultura contienen tres elementos básicos: nitrógeno, fósforo y potasio. Ayudan al rendimiento de los cultivos. Refuerzan las plantas, aceleran el crecimiento y madurez. La potasa, en particular, mejora la calidad física y el valor nutritivo de todos los cultivos. Reduce la transpiración de las plantas, disminuye el consumo de agua y hace los cultivos más resistentes a la sequía.

– Los depósitos de potasa se encuentran enterrados a una profundidad de más de 1.000 metros. Su extracción es extremadamente costosa y requiere muchísimo tiempo. El mineral tiene varios componentes que contienen potasio, que es el que se usa como fertilizante.

– El 95 por ciento de la potasa se utiliza en la agricultura; el restante se usa en detergentes, jabones y productos de vidrio.

– Cinco países –Canadá, Bielorrusia, Rusia, China y Alemania– producen el 75 por ciento del suministro de potasa en el mundo.

http://semana.com/noticias-economia/mina-fertil/143633.aspx

 

 

 

La mina fértil
Por estos días, en el mundo de los grandes negocios internacionales solo se habla de un tema: la oferta que la minera anglo-australiana BHP Billiton hizo por la productora canadiense de fertilizantes Potash Corporation. La noticia, que podría parecer una movida empresarial más dentro de las que se dan a diario en el mercado, tiene una gran trascendencia y promete convertirse en una de las operaciones más sonadas en mucho tiempo.

Hay varias razones por las cuales este negocio le está dando la vuelta al mundo. En primer lugar, porque involucra a dos gigantes, cada uno líder en su sector. BHP Billiton es la número uno en la industria minera y es la sexta empresa más grande del planeta, mientras que Potash es el mayor productor de fertilizantes del mundo. En segundo lugar, porque se trata de una oferta de una dimensión económica que no se veía desde la crisis financiera internacional y que pocas empresas están en condiciones de hacer: BHP Billiton tiene listos 45.000 millones de dólares para quedarse con Potash (39.600 millones para pagar a los accionistas y 4.000 millones para asumir la deuda que la productora canadiense tiene con los bancos). Adicionalmente, como se trata de una oferta hostil (no solicitada), la expectativa en torno al negocio ha aumentado.

Para Colombia, el asunto tiene un particular interés, pues al frente de la operación está un colombiano. Se trata de Alberto Calderón Zuleta, quien con un ejército de banqueros, estrategas y ejecutivos estructuró la millonaria oferta que BHP Billiton hizo por Potash. Calderón ocupa uno de los cuatro cargos más altos en BHP Billiton. Es el Chief Commercial Officer (CCO) en esta compañía que tiene intereses en Colombia, toda vez que es propietaria del 33 por ciento de El Cerrejón, la explotación carbonífera más grande del país.

A muchos les ha llamado la atención que la mayor minera del mundo haga una apuesta por el negocio de los fertilizantes, que en última instancia es creer en la agricultura. Sin embargo, para la empresa es un negocio que encaja perfectamente en lo que sabe hacer y en sus planes futuros.

Potash es el mayor productor mundial de potasa, mineral que se encuentra en depósitos subterráneos a más de 1.000 metros de profundidad (ver recuadro). Es decir, se trata de una operación puramente minera, pues hay que extraer desde el subsuelo el material, algo en lo que Billiton es experta. Además, según la agencia Reuters, desde hace algún tiempo la minera ha mostrado interés de incluir la potasa como parte de su portafolio de productos de materias primas, y en este sentido buscaba desarrollar proyectos en el oeste de Canadá, donde hay reservas de este material.

Detrás del interés por expandir su negocio, el gigante minero tiene una estrategia de largo plazo. De acuerdo con The Wall Street Journal, Billiton apuesta a que las economías emergentes pondrán bajo presión el suministro mundial de alimentos y los fertilizantes se volverán cada vez más cotizados.

La demanda creciente de alimentos es una tendencia clarísima en el planeta. La población mundial está en aumento y necesita comida, pero el área cultivada se ha estancado. Según Naciones Unidas, hasta el año 2050 la población aumentará a un promedio de 57 millones anuales, lo que significa que en 40 años habrá 8.900 millones de personas demandando alimento. Adicionalmente, el cambio en los hábitos alimenticios en los países en desarrollo ha aumentado el consumo de productos agropecuarios con dietas diversas y, como si fuera poco, el negocio de los biocombustibles está presionando y desplazando cultivos antes dedicados solamente al consumo humano.

Esto explica la importancia que han tomado los fertilizantes, pues serán los instrumentos claves para garantizar la producción de alimentos. El experto Thomas Chaize, en su blog Energy & Mining (Energía y Minería), señala que la demanda de fertilizantes es casi universal, pero su producción se limita a un puñado de países. La potasa (de la cual se obtiene potasio) con el nitrógeno y el fósforo son vitales para reponer la tierra y aumentar las cosechas. Este mineral se encuentra en muy pocos lugares, y Canadá es el principal.

Los mayores productores de alimentos y grandes consumidores de fertilizantes tienen que importar la potasa. China, que es el cuarto mayor productor de potasa, tiene problemas significativos con la calidad de las tierras cultivadas y necesita importar más material. Por su parte, India importa el 100 por ciento de la potasa que consume y Brasil el 90 por ciento. La canadiense Potash, sobre la que Billiton tiene puestos los ojos, controla el 20 por ciento del suministro mundial de potasa y su operación se extiende a siete países, entre ellos Chile y Brasil.

Lo cierto es que no será fácil para el gigante minero llevar a feliz término la oferta. La propuesta de pagar 130 dólares por cada acción de Potash agitó al sector de los fertilizantes y puso con los pelos de punta a los canadienses, que en la última década han perdido muchas de sus empresas de recursos naturales.

La agencia Bloomberg informó que la china Sinochem Group y la brasileña Vale ya hicieron averiguaciones con el directorio de Potash sobre la posibilidad de sostener negociaciones. Según Reuters, el fondo privado chino Hopu Investment Management, el gigante del aluminio Chalco y la compañía química con respaldo estatal ChemChina podrían ser potenciales compradores.

El presidente ejecutivo de Potash, Bill Doyle, dijo que toda clase de diferentes jugadores se han acercado a la firma y que la propuesta de BHP no es atractiva para los accionistas. Sin embargo, analistas que conocen del negocio creen que el mayor productor mundial de potasa espera que aparezcan mejores ofertas e incluso que Billiton mejore la suya.

Billiton cree que no será fácil que alguien le gane. Conseguir con una decena de bancos 45.000 millones de dólares (es casi la totalidad de la deuda externa pública y privada de Colombia) se toma su tiempo.

Sin embargo, hay otros factores que podrían dificultar la operación, como el debate que se ha desatado en Canadá por la venta de esta compañía. La agricultura es una parte fundamental en la economía de Saskatchewan, la provincia más grande, que tiene casi la mitad del total de la tierra cultivada de Canadá y donde Potash tiene su operación. Sin duda, habrá presiones de toda índole. Uno de los mayores temores que tienen los canadienses es que se vean afectados sus ingresos si una compañía extranjera se queda con la empresa. La cotización de la potasa no es como la del petróleo o el oro, que se rige por el mercado. En este caso, determinan el precio las negociaciones directas entre consumidores y productores, a través de dos carteles que prácticamente controlan la comercialización. De entrar Billiton, la empresa establecería sus propios canales de ventas.

Billiton es consciente de que se tomará todo este año para llevar a feliz término la compra, pero espera que esta vez no se atraviese otra crisis de la economía mundial como la que frenó su intento por adquirir a su rival Rio Tinto.

¿Qué es la potasa?

Estos son algunos datos del produto estrella para la agricultura.

– Los fertilizantes para la agricultura contienen tres elementos básicos: nitrógeno, fósforo y potasio. Ayudan al rendimiento de los cultivos. Refuerzan las plantas, aceleran el crecimiento y madurez. La potasa, en particular, mejora la calidad física y el valor nutritivo de todos los cultivos. Reduce la transpiración de las plantas, disminuye el consumo de agua y hace los cultivos más resistentes a la sequía.

– Los depósitos de potasa se encuentran enterrados a una profundidad de más de 1.000 metros. Su extracción es extremadamente costosa y requiere muchísimo tiempo. El mineral tiene varios componentes que contienen potasio, que es el que se usa como fertilizante.

– El 95 por ciento de la potasa se utiliza en la agricultura; el restante se usa en detergentes, jabones y productos de vidrio.

– Cinco países –Canadá, Bielorrusia, Rusia, China y Alemania– producen el 75 por ciento del suministro de potasa en el mundo.


Publicado el: 6 septiembre 2010
Categorias: Colombia
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