Pese a la nube negra que cegó Conga, otros proyectos sí lograron la licencia social. En ese sentido, el balance para el sector es positivo
No hay un sector económico que cargue con tantos prejuicios como la minería. Así, siempre estará en el ojo de la tormenta, y esto es justamente una razón poderosa para que las empresas del sector afinen al milímetro sus estrategias a aplicar para el desarrollo de sus respectivas propuestas. Esto al parecer no sucedió con el proyecto minero Conga (de la estadounidense Newmont), que fue la batalla perdida en el 2012 no solo del sector minero, sino del Estado Peruano. Su paralización significó una derrota económica, pero a su vez puso sobre el tapete la debilidad y torpe manejo político del Gobierno.



El Ministerio de Energía y Minas (MEM) previó inversiones por US$ 10.000 millones anuales en minería en los próximos cinco años, a partir de 2013.
Los comuneros del distrito ferreñafano de Cañaris, en donde se encuentra el proyecto cuprífero Cañariaco promovido por la empresa canadiense Candente Cooper, advirtieron que harán valer la voluntad del 95% de la población que votó contra la ejecución de este emprendimiento minero.
Momento de la liberación de activistas detenidos arbitraria e ilegalmente. TC decidió inhibirse de pronunciarse porque ya estaban liberados