Marco Huaco Palomino*
El estado actual de la legislación y la práctica política peruanas sobre los mecanismos de participación y consulta a la población sobre proyectos extractivos y decisiones políticas públicas bien podría calificarse de laberíntico. Coexisten al menos seis mecanismos casi sinónimos que se mezclan en el discurso político y jurídico que contribuyen a una enorme confusión de los actores involucrados en conflictos socio-ambientales: “consulta popular”, “consulta previa”, “acuerdo previo”, “autoconsulta”, “participación ciudadana” (para proyectos extractivos) y “participación ciudadana” (para decisiones políticas y normativas).



El 20 de febrero se anunció el inicio de un paro de protesta contra el Proyecto Lagunas Sur que impulsa la empresa Barrick Misquichilca. El motivo: el incumplimiento de acuerdos y la extensión de un proyecto que amenaza con afectar cabeceras de cuencas.
Nélida Ayay, jóven de la comunidad quechua de Porcón
– Según estudio técnico los cuatro reservorios que pretende construir Yanacocha en vez de activos ambientales y sociales se convertirán en pasivos ambientales y en una carga social.
Delegaciones de comuneros y ronderos de Cañaris y Cajamarca se hicieron presentes en Lima esta semana para insistir ante el presidente Ollanta Humala y su gabinete a que tomen la decisión de cancelar los megaproyectos mineros Cañiaraco y Conga, respectivamente.