El incidente ambiental ocurrido en la mina Veladero, en San Juan, obliga a discutir qué tipo de minería necesita la Argentina y si el Estado es capaz de controlar a las empresas mineras más poderosas del mundo.
Agencia TSS – Cuando Saúl Zeballos llegó a orillas del río La Palca, se sorprendió al ver una camioneta de la empresa minera Barrick Gold en el lugar.
Fue el pasado 14 de septiembre, al mediodía. El día anterior había ocurrido un incidente que alarmó al pueblo de Jáchal, un departamento ubicado al centro-norte de la provincia de San Juan. Según una cadena de mensajes de texto comenzada de forma anónima, en la cercana mina Veladero, por la rotura de una válvula, se había producido el derrame de 15.000 litros de solución cianurada, que desembocó en el río Potrerillos. Preocupados, los vecinos se fueron congregando frente a la Municipalidad de Jáchal para pedir información sobre lo ocurrido. El intendente, Jorge Barifusa decidió entonces armar un comité de crisis encabezado por Zeballos, integrante de la asamblea Jáchal No Se Toca, quien viene denunciando los riesgos de la actividad minera en la zona desde hace una década. El comité propuso convocar a especialistas de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), con quienes ya habían trabajado previamente, para realizar un análisis lo antes posible.



El cura de Famatina, Omar Quinteros, dijo a Cadena 3: “Vinimos a acompañar el repudio generalizado de pueblo de La Rioja, que se ha visto sorprendido por una represión brutal en el Río Blanco, defendiendo os recursos naturales y los bienes comunes”.
El vecino que denunció a Barrick Gold por el derrame de cianuro, Saúl Zeballos, y el periodista local Domingo Jofré desmintieron en InfobaeTV algunos mitos en torno a las bondades de la megaminería
El derrame de cianuro en la provincia de San Juan, en Argentina, y de mercurio en la de Cajamarca, en Perú, fue repudiado hoy en la Conferencia Mundial sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida que se realizó entre el 10 de octubre y hoy en el municipio boliviano de Tiquipaya.
Se trata de Minsud Resources Corp. Por medio de un comunicado de prensa informó el inicio de tareas de exploración en el Proyecto Chita, que comprenderá un total de 5.300 metros de perforaciones con dinamita
Un estudio de la UNCUYO demuestra la grave contaminación con metales pesados en dosis de hasta un 1400% por encima de los valores tolerables. Ahora se sabe que aquel vertido furtivo de agua con cianuro de la mina de Veladero en San Juan finalmente produjo la contaminación de los ríos de deshielo produciendo metales pesados peligrosos para cualquier tipo de vida en la zona como arsénico, aluminio, manganeso, boro, cloruros y sulfatos.
«La producción agropecuaria de Jáchal fue destruida por la actividad minera.» Con esa afirmación, Eduardo Garcés, presidente de la Federación de Viñateros y de Productores Agropecuarios de San Juan, resumió la situación que se vive en ese departamento sanjuanino tras la confirmación de que la empresa minera canadiense Barrick Gold, que explota el proyecto aurífero Veladero, vertió un millón de litros de solución cianurada sobre la cuenca del río Jáchal.
Como tantas actividades irremediablemente «sucias», la minería suele ser resistida por los pobladores de las zonas afectadas aun cuando sus propios ingresos dependan de ella.
Hoy estallan con fuerza contundente los ecos de las viejas luchas que llevamos durante 10 años en la provincia de San Juan, contra los proyectos megamineros. El grito desesperado de los pobladores a quienes la multinacional Barrick Gold contamino sus ríos con cianuro, por la rotura de una cañería de lixiviación en uno de sus principales proyectos, aturde las tranquilas calles de Jáchal e Iglesia.