Para el investigador del Equipo de Políticas de Seguridad y Violencia Institucional del CELS, Manuel Trufó, el marco del proceso de espionaje en Esquel genera mayor preocupación. Trufó sostuvo que la pretendida aplicación de la Ley Antiterrorista por parte del Ministerio Público Fiscal genera mayor inquietud porque se pretende criminalizar la demanda social. De esta manera hizo referencia a la causa judicial que sigue la disputa territorial entre aborígenes y Benetton.



La Corte Suprema de Argentina determionó solicitar informes ambientales sobre el proyecto minero
El Obispado de la Prelatura de Esquel junto con la Pastoral Social repudian con firmeza el espionaje ilegal «rechazar y repudiar con firmeza el atropello a la privacidad». Señalan también que «serìa gravìsimo que detrás de este procedimiento de espionaje ilegal estuvieran involucradas intituciones del estado».
El pasado viernes 28 de Agosto se realizó una Audiencia Pública en el Juzgado Penal de Esquel. La presidió el Juez Martín Zacchino.
Los ciudadanos Autoconvocados por la vida de Tinogasta, nos dirigimos al público tinogasteño interesado en la causa de la defensa de la vida para informar y aclarar QUE:
Las organizaciones de vecinos y Ong’s celebraron ayer la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ) de confirmar la prohibición para realizar minería metalífera a cielo abierto en la provincia. Sin embargo, el fallo encendió las alarmas en la industria a nivel nacional, porque se está generando un antecedente «para una actividad que en otras provincias es real y tiene mucho potencial».
El Concejo Deliberante de esta ciudad aprobó una resolución por la que determina la no autorización de proyectos que tengan como sustento la megaminería dentro de su jurisdicción municipal.
El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ) ratificó la plena constitucionalidad de la Ley N° 9526, en tanto prohíbe la actividad minera metalífera cuando se realice bajo la modalidad “a cielo abierto” o cuando para ello se utilicen sustancias como el cianuro, el mercurio y otras calificadas como peligrosas. El Alto Cuerpo argumentó que las restricciones establecidas son razonables si se tiene en cuenta que “el ambiente constituye un bien colectivo supremo”, que debe ser preservado.
En los años ’80, Manuel ingresó como empleado en el yacimiento de uranio al pie del macizo de Los Gigantes, cerca de Carlos Paz. Era la época de oro de la planta que llegó a tener 120 empleados, y que dejó de funcionar en 1989, con fuertes sospechas de contaminación de la cuenca del río San Antonio, uno de los principales afluentes del lago San Roque.