El cumplimiento de la extradición de Napoleón Gómez Urrutia ante el gobierno de Canadá debe ser una acción prioritaria en los ámbitos diplomático y judicial del presidente Enrique Peña Nieto, una vez que la Interpol reactivó la ficha roja para que sea aprehendido y repatriado a México, en donde debe ser juzgado por el desvío de 55 millones de dólares, fraude y abuso de confianza, coincidieron organizaciones contrarias al líder minero.
Héctor Jiménez Coronado, coordinador de la Alianza Minera Nacional del Sindicato Minero (AMN), y Carlos Pavón Campos, secretario general del Sindicato Nacional Minero Metalúrgico Napoleón Gómez Sada (SNMMNGS), coincidieron que es la hora de que Gómez Urrutia rinda cuentas ante las autoridades.



«Hay una firma canadiense que pretende explotar el suelo» para extraer minerales, con lo cual «dañará el entorno ecológico y usará el agua que la comunidad necesita», cuestionó Hipólito García, un vecino de Tetlama, 110 kilómetros al sur de la capital mexicana. Quejas similares recorren el país.
Para Carlos Pavón, dirigente del Sindicato Minero Metalúrgico “Don Napoleón Gómez Sada”, se pone fin a una estela de corruptelas. En breve vendrá a México, sostiene la defensa de Napo.