Tratado Minero entre Chile y Argentina

Tratado minero entre Chile y Argentina (elaborado en base al trabajo del economista Julian Alcayaga en su libro “El país Virtual” e información del Gobierno de Chile)

En 1997 Chile y Argentina entregaron más de 4500 km de frontera común a las mineras extranjeras, un 6% de territorio argentino y 25% de territorio chileno es lo que fue cedido en el llamado Tratado Binacional Minero; el cual fue firmado bajo los gobiernos de Frei Ruiz Tagle y Carlos Menem.

El tratado establece que la empresa minera que explote un yacimiento dentro de una franja fronteriza de más de 4500 km de largo y 30 km de ancho, se constituirá en soberana de la zona, es decir, acaba con el dominio nacional de Chile y Argentina en la frontera.

Pero esto no es todo, porque el 25% del territorio nacional cedido por las autoridades (a espaldas de la ciudadanía) corresponde a las cumbres de la Cordillera de Los Andes, zona donde están las reservas mundiales de agua dulce, las nacientes de prácticamente todas los ríos del país y las principales reservas de oro y cobre, mineral que si no fuera regalado a países extranjeros haría de Chile un país sin desigualdad económica y social.

Los proyectos mineros que beneficia el tratado son: Pascua Lama, Vicuña, Amos-Andrés, Las Flechas, y el Pachón (actualmente en proceso de “adecuación” al tratado).

El Pachón

(Elaborado en base a información presentada por la superintendencia de comunidades del proyecto Pachón e información del Gobierno de Chile).

Es un proyecto minero – perteneciente a la empresa Suiza Xstrata Copper – que se localiza en Argentina, pero que necesita de Chile para sacar su mineral por el océano Pacífico, debido a que la distancia que recorre desde el lado argentino de la cordillera hasta el océano Atlántico es muy larga, casi diez veces más que por el lado chileno, no permitiendo que sea beneficioso el proyecto.

En Argentina el área de intervención es en la Provincia de San Juan, en donde se encuentra todo el mineral y en Chile son las comunas de Illapel, Los Vilos y Salamanca, en las cuales se pondrán las instalaciones para el transporte y filtrado del concentrado de cobre, permitiendo que lo producido por el Pachón se exporte a través de puerto chileno por medio de un concentraducto.

Ya que el yacimiento completo se encuentra en el país vecino, el proyecto minero no puede pedir derechos de servidumbre en Chile, es decir, el derecho sobre los terrenos no puede ser exigido por ley para su concentraducto y resto de las instalaciones (según el tribunal constitucional de Chile). La minera debe negociar propietario por propietario la servidumbre, las concesiones y los derechos, ya que no se pueden embargar por ley los terrenos para su construcción.

El proyecto comenzaría a operar en 2016. ¿Será el Choapa capaz de soportar otra intervención de una gran minera extranjera? ¿De qué forma podría beneficiar a Chile una tubería que transporta componentes con altos niveles tóxicos como: ácido sulfúrico, molibdeno, arsénico, cobre, entre otros componentes?

¡El gran robo del cobre!

(Elaborado en base al trabajo del economista Julian Alcayaga en su libro “Manual del defensor del cobre” y de los informes de la Comisión de tributación del cobre)

Chile es la única superpotencia mundial de cobre, en el se concentra entre el 40 y 50% de este recurso.

Es por esta razón que las empresas extranjeras financiaron el golpe de Estado de 1973, para reprivatizar el cobre, luego de la nacionalización realizada por Salvador Allende en 1971 durante su gobierno.

La dictadura no es solamente un hecho aislado y horrible en consecuencia del gran robo de nuestro recurso, sino que luego, durante los gobiernos de la concertación hay un avance de las empresas extranjeras en sus ganancias, pasando de los 2.000 millones de dólares hasta los 20.000 millones de dólares y en los que se causa un gran deterioro a nuestro ambiente, el que sigue hasta hoy y seguirá por mucho tiempo si es que no se les detiene.

En este momento las empresas extranjeras producen dos veces más que CODELCO (Corporación cacional del Cobre) y controlan más del 70% del recurso. CODELCO controla un 28% del cobre y aporta al Estado un 75% de sus ganancias y las empresas extranjeras controlan un 72% y aportan sólo un 25% de ellas.

Además a CODELCO no se le premite producir más cantidad de cobre, cuando a las empresas extrajeras sí, como también se les permite no pagar impuesto (valor que se paga por tonelada de cobre que se extrae) al fisco (Estado que fiscaliza).

Servicio de impuestos internos informó en el Senado el 2004 que las empresas extranjeras, desde 1995 hasta el 2003, no pagaron un solo peso de impuesto en Chile, salvo minera la Escondida que pagó un año.

El recurso natural que está siendo entregado gratuitamente a las empresas extranjeras, no es sólo el cobre, sino que también es el agua, nuestro aire, nuestra tierra, y el relacionamiento sano en y entre las comunidades.

En este minuto lo que Chile necesita es:

·            Hacer una asamblea constituyente, para cambiar la actual constitución de Chile, que es la ley fundamental que nos gobierna desde tiempos de dictadura en 1980

·            Crear una política para la gran minería del cobre.

·            Dar valor agregado a nuestros recursos naturales, por ejemplo: refinando el cobre; hacer tuberías, cables y estructuras de cobre en Chile.

·            Establecer un verdadero royalty (precio que las grandes mineras tienen que pagar independientemente de los impuestos) regional minero.

Si el cobre chileno estuviese en manos del Estado (según información del presidente de la comisión de tributación del cobre en el Congreso nacional) se podrían contar con:

* Dos casas por cada chileno.
* $400.000 para cada jubilado.
* Educación buena y gratuita hasta el nivel profesional o técnico.
* Todos los chilenos podrían recibir una atención en salud de $500.000 al año.


Publicado el: 21 abril 2011
Categorias: Chile