Rescate para los mineros del carbón y sus familias

México, D.F., a 19 de octubre de 2010
Las organizaciones abajo firmantes, nos alegramos por el exitoso rescate de los 33 mineros atrapados a 700 mts. de profundidad, desde el 5 de agosto, en la Mina San José de Copiapó, Desierto de Atacama, Chile.


Felicitamos que no se haya regateado ningún centavo para rescatarlos, que haya habido la voluntad política necesaria para ello y que las autoridades involucradas  hayan partido de la premisa de que los mineros podían estar vivos y que había que hacer todo lo necesario para rescatarlos.
Celebramos que el valor de la vida humana haya prevalecido por encima de los intereses económicos y políticos de instituciones y empresas. Con su rescate, los mineros gritan al mundo su existencia y reivindican su derecho a ser reconocidos y exigen que se privilegie su vida y sus derechos laborales, así como que no pueden seguir expuestos a condiciones infrahumanas, negligentes y de riesgo permanente en su quehacer cotidiano.

Sabemos que las condiciones de trabajo de los mineros en Chile son muy parecidas a la que viven los mineros de todas las minas del mundo: de precariedad y falta de seguridad en las instalaciones, con salarios bajos, mínimas o nulas prestaciones sociales, de violaciones constantes a los derechos laborales, de olvido, abuso y vulnerabilidad extremas, entre otras…
No obstante, ante el derrumbe ocurrido en Chile, el gobierno, la empresa y todas las instancias necesarias, iniciaron el rescate, a sabiendas de que podían fracasar, pero con la claridad de que si lo lograban, salvaban vidas. Esta tragedia se fue convirtiendo, poco a poco, en un acontecimiento de proporciones mediáticas sin precedentes, que hoy por hoy ha situado al gobierno chileno en un lugar privilegiado. No olvidemos que su presidente, Sebastián Piñera es un representante de la derecha del país, que forjó su riqueza durante la dictadura pinochetista y cuyo hermano, José Piñera, fue secretario del Trabajo de Pinochet, quien hizo todo lo posible por acabar con sindicatos. Paradójicamente, el rescate fue asombroso, el gobierno chileno coordinó una adecuada estrategia y como Piñera expresó, “estaremos al pié del cañón, el milagro resultó”

En un vergonzoso contraste, en México, el 19 de febrero del 2006, hubo una explosión a 150 mts. de profundidad en la Mina 8, Unidad Pasta de Conchos en Coahuila y, a diferencia de la reacción del gobierno y empresarios chilenos, el presidente en turno, Vicente Fox, nunca se presentó al lugar; y los dueños de la mina (Industrial Minera México), decidieron sellarla a dos días del accidente, sacando únicamente los cuerpos sin vida de 2 de los mineros atrapados; asimismo, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social ordenó la suspensión de las labores de rescate a los 5 días, con la anuencia del Gobierno Federal, dejando abandonados a 63 mineros que según ellos estarían ya muertos, sin ninguna evidencia sólida que lo constatara. Nos resuenan las palabras de uno de los mineros chilenos al ser rescatado: “Gracias por creer que estábamos vivos y no abandonarnos”.

Durante estos 56 meses, que hoy 19 de octubre del 2010 se cumplen, las autoridades y empresarios han desdeñado a los familiares, a las movilizaciones, los reclamos, las evidencias, los llamados de instancias nacionales e internacionales para proceder al rescate de los restos de los mineros y, con ello, poner en evidencia las condiciones de precariedad y negligencia en las que se encontraba la Mina, situación que comparten muchas otras tantas minas de la Región Carbonífera del país y que expone la vida de un gran número de mineros y de sus familias.
Según han señalado expertos en la materia, el accidente se debió a las pésimas condiciones de seguridad, a la corrupción que impera para trabajar en las minas, haciendo caso omiso de las leyes y reglas de operación y a la impunidad que gozan tanto las autoridades de todos los niveles como la Empresa, quienes no han permitido la entrada a la mina, ni el rescate, ni que la verdad salga del socavón de la mina… precisamente para ocultar las causas del por qué se dio este trágico accidente.
Así como ha dado la vuelta al mundo el asombroso rescate de 33 mineros chilenos… que dé vuelta al mundo también, cómo un gobierno y sus aliados empresarios abandonaron a 63 mineros en México. Cómo con sus acciones, negligencias y omisiones, simbólicamente cortaron de tajo la cuerda de vida que los mineros y sus familias necesitaban.

Exigimos que se rescaten los restos de los 63 mineros, que se repare el daño causado a las familias de los mineros muertos y se castigue a los responsables de esta tragedia… Exigimos que no se permita el funcionamiento de minas que no cumplan con las condiciones de un trabajo digno y que las autoridades cierren todas aquellas que están causando enfermedad y muerte a los pueblos, así como el deterioro ambiental. Exigimos que se privilegie la vida de las personas por encima de intereses mezquinos.

No a la impunidad….
Justicia para los trabajadores de la minería….
Por una cuerda de vida para los mineros y sus familias…
¡A una voz, rescate Ya!
Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con América Latina “Oscar Arnulfo Romero” (SICSAL)
Mujeres para el Diálogo
Comité Monseñor Romero
Red Nacional de Género y Economía,  Siembra, AC.  
Colectivo Alas
Observatorio Eclesial
Centro Nacional de Comunicación Social A.C.
Centro Antonio Montesinos
Centro de Estudios Ecuménicos
Coordinadora Regional del Sur
Parroquia de San José de Cuatro Ciénagas, Coahuila

Parroquia de Santa Catalina de Siena, Ocampo, Coahuila

Red Solidaria Década Contra la Impunidad A.C
Católicas por el Derecho a Decidir
Cristianos Comprometidos
Taller Salud y Naturaleza
Centro de Estudios Ecuménicos


Publicado el: 19 Octubre 2010
Categorias: Mexico
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