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«El proyecto de minería puede ser modificado»: Greystar

29 de Abril 2011
Natalia Margarita
La empresa canadiense explica cuáles serían los compromisos ambientales que ofreció.

¿Cuáles son los compromisos que ofrece la Greystar para desarrollar el proyecto de Angostura en el Páramo de Santurbán?

Asegurar la cantidad de agua para la ciudad de Bucaramanga a través de nuestro consumo optimizado, que es de alrededor de 34 litros por segundo y que es menos del 1 por ciento del caudal del río Suratá que nutre a esta ciudad. Eso lo vamos a tener a través de un proceso de recirculación del agua con un manejo de embalses  que proveerán agua a la operación y  harán las descargas a los cauces naturales de las cuencas intervenidas para que sus impactos sean minimizados. Esto en cuanto a cantidad. En cuanto a la calidad: el compromiso de la empresa  asegurarse de que todas las descargas cumplan con la normatividad, según lo dispuesto internacionalmente por la IFC en todo sentido: acidez, contenido de metales pesados, en contenido de cianuro de sodio. Todo este proceso tendrá un monitoreo participativo con las autoridades locales y los resultados son públicos.

¿Y qué pasa con la zona de capa vegetal que ustedes quieren intervenir o extraer en la mina a campo abierto?

Ese es otro compromiso: una oportunidad vital y real de recuperar 6 mil hectáreas con ecosistema de páramo que hoy ya están intervenidas por otro tipo de actividades, en las cuales la empresa no tuvo ningún tipo de relación. Esa es una propuesta inédita y de avanzada en la historia minera. Es la primera vez que una empresa minera se compromete a sembrar especies vegetales (frailejón y robles) propias de la región a recuperar una zona intervenida.

Qué va a pasar con las mil hectáreas que ustedes quieren intervenir? ¿Las dejan así?

Las vamos a recuperar al final del proceso productivo.  Eso hace parte de los compromisos. La otra parte de los compromisos que tiene la empresa es minimizar los impactos ambientales a los suelos a través de una recuperación de suelos orgánicos que va a ser la parte fundamental y asegurar la calidad del aire minimizando la emisión de gases con un diseño optimizado de voladuras y un uso eficiente de explosivos para que no se genere mayor volumen que excedan los máximos permisibles. También haremos una relocalización de especies de fauna y flora de la zona a viveros o a zonas aledañas que no van a ser intervenidas. Además, un 1 por ciento del monto de la inversión la vamos a destinar a cuencas hidrográficas que vamos a utilizar.

Concretamente, ¿cuáles son las cuencas que ustedes quieren utilizar para la explotación de oro?

Las cuencas que van a ser intervenidas son Angostura, Páez y El Salado.  Esas tres cuencas principales, hay una más que se llama Móngora que es donde va a ir el depósito de estériles (desechos).  En todas ellas, físicamente,  se va a construir infraestructura de minas que va a mitigar el impacto ambiental al agua, a través de subdrenes, a través pozos de monitoreo de aguas  subterráneas, a través de tuberías que van a permitir el envío de aguas capturadas a plantas de tratamiento para destruir cianuro y destruir aguas ácidas y proceder a las descargas con calidad, de acuerdo a las normas ambientales. De esa manera vamos a garantizar la calidad de agua para Bucaramanga.

¿Esa misma calidad la vamos a poder consumir en Bucaramanga sin ningún tipo de temor o efecto sobre nuestra salud?

El agua que vamos a utilizar va a hacer una toma de los cauces naturales, vamos a generar un impacto en ese sentido, pero a través de nuestro manejo de embalses y manejo del agua vamos a restituir esa agua utilizada a las cuencas naturales. Por venir de embalses son aguas limpias o tratadas.

Los ambientalistas dicen que con una sola cuenca que se intervenga se afecta todo el páramo, porque todas las lagunas y cuencas se encuentran intercomunicadas, ¿qué hay con eso?

Esa aseveración tendría que ser comprobada. Nosotros vamos a defender nuestro punto de vista. Hemos llegado a conclusiones hidrogeológicas a través de un trabajo conjunto con expertos internacionales que tienen muchos años de experiencia en el manejo de aguas subterráneas a nivel mundial. Nuestra conclusión es las aguas subterráneas no son clasificadas como acuíferos. Ahora,  por otro lado, el volumen de los cauces naturales proviene solo en un 20 por ciento de las aguas subterráneas, que no son acuíferos. Cada cuenca es un conjunto ecológico diferente y se maneja  de una manera diferenciada. Interconexión entre ambas no porque están geográficamente separadas. En cada cuenca que vamos a intervenir haremos un manejo de impactos para compensar el agua que vamos a utilizar.

¿Qué va a pasar con esa piscina de cianuro (pila de lixiviación) que quieren construir en pleno páramo para extraer el oro cuando tiemble o haya una fuerte temporada invernal?

Cuando se hace una obra de construcción de ingeniera civil como la pila de lixiviación o el embalse de agua o algo similar se hace un estudio de amenaza sísmica para la zona del proyecto. En nuestro caso, para las pilas de lixiviación se hizo un estudio de amenaza sísmica que entregó la firma Ingeoriesgo de Bogotá, que consideró todos los eventos sísmicos registrados en los últimos 500 años en la región de Angostura y a partir de ese análisis determina un coeficiente de aceleración sísmica para que sea tomado en cuenta. Qué quiere decir: que el diseño de la pila está sometido a una fuerza de empuje desestabilizadora para obtener un factor de seguridad que debe estar de acuerdo a las normas internacionales de la industria minera.

¿Quiere decir que esta piscina de cianuro o pila de lixiviación va a ser sismo resistente?

Se asegura su estabilidad en un periodo máximo de retorno de 500 años. Para ponerlo en palabras más sencillas: se puede garantizar la estabilidad física, que es la máxima registrada en esta zona de Santander, en un periodo de 500 años. La falla más grande de la zona es la del borde llanero y está como a 70 kilómetros y esta ha generado el peor evento sísmico en la historia de Santander, llegando a registrar en la zona de Angostura un sismo con una escala de 8. Para ese sismo, que es el peor en la historia se garantiza la estabilidad física de la pila.

¿Así tiemble todos los días como ocurre en un municipio de Santander?

Claro, por supuesto. Le doy un ejemplo más concreto: en Chile con el sismo que hubo el año pasado, de 8,2 que le dio duro a la zona sur del país, las presas de relaves que están en la cordillera no se derrumbaron y al norte, donde está la gran minería de Chile, tampoco se destruyeron, porque es un estándar propio de la industria minera diseñar las pilas de acuerdo con un estudio de amenaza sísmica propio de la zona. Ese es el tipo de informaciones que queremos transmitir y conversar con la gente que tiene sus preocupaciones.

¿Y cómo podrían evitar una filtración de esta pila de cianuro en el terreno por otros eventos como el invierno o un derrumbe?

El diseño de la pila no admite fugas. Hay tres capas de protección que son colocadas en la base del sistema de la pila: una de arcilla, impermeable por naturaleza, otra de geomembrana con alta resistencia, y encima un sistema de tuberías perforadas que van a quitarle toda la presión hidrostática a la base al evacuar las aguas o las soluciones de oro y plata. Sin embargo, se tiene planes de mitigación y de manejo de impactos ambientales en caso de que ocurra alguna pequeña rotura en la geomembrana por la cual puedan salir pequeñas soluciones cianuradas.  Ante esta situación, es típico que los diseños de las pilas contemplen dos elementos de protección adicional: un conjunto de subdrenes que se colocan en la base para capturar esas aguas de pequeños volúmenes y lento tránsito, y segundo que sean interceptadas por un segundo control que son una batería de pozos.

¿Cuántos casos de filtración se han presentado en estas pilas?

No tengo la información, pero le puedo asegurar que en la mina que hay pila de lixiviación de oro o cobre no se ha registrado, y lo puede verificar, una contaminación de agua por cianuro o ácido sulfúrico, porque la calidad de las aguas que son monitoreadas o fiscalizadas ha da dado resultados positivos.

¿Qué cantidad de explosivos quieren utilizar ustedes en el proyecto de Santurbán?

No tengo el número exacto para los 15 años, pero sí tengo para el consumo diario: es aproximadamente 30 toneladas por día.

¿Eso no va impactar el ecosistema y la misma infraestructura de la mina?

No, no. Fíjese en lo que ya le he dicho: dije que el peor sismo en la historia de Santander producido por la falla llanero llegó a Angostura no de magnitud 8 sino de 5 o 6. Para que una voladura de mina genere un movimiento o una intensidad total o que cause inestabilidad tiene que ser una especie de una bomba nuclear o un poco más.  La voladura de los explosivos está controlada. Vamos a hacer un plan de mitigación para que las vibraciones no causen ningún perjuicio a las infraestructuras colindantes. No podríamos nosotros hacernos daño.

¿Si dicen ser tan eficientes, por qué el Gobierno les devuelve el estudio de impacto ambiental?

Había dos cosas ahí: la primera, es típico que sea devuelto por observación de la autoridad ambiental  en el aspecto técnico. Porque en opinión de los funcionarios falta información o falta complementar datos. En ese proceso estamos.

¿En qué fallaron ustedes?

Quiero informarle que este proceso de estudio de impacto ambiental es normal recibir comentarios, es casi inusual que cualquier empresa que lo presente no reciba comentarios o ninguna observación. Es un proceso en el que estamos en proceso de recibir comentarios u observaciones.

Sí, pero también cuenta que ustedes son una empresa que dice tener más de 15 años de experiencia…

Entiendo su pregunta, pero hay que diferenciar dos cosas ahí: primero que la empresa se abocó a un proceso de desarrollo minero desde cero, primero en descubrir el yacimiento, después en desarrollarlo en su magnitud total y luego en empezar los estudios de prefactibilidad con el de impacto ambiental, pero el proceso no se detuvo ahí. Siguen los estudios para ir afinando las conclusiones, eso es normal. Los proyectos avanzan de prefactibiidad a factibilidad.

¿Cuántos proyectos mineros desarrollan ustedes en zonas de páramo?

No, lo que vamos a hacer, y quiero que lo entienda, es desarrollar un proyecto minero en una zona minera con una tradición de mil años de minería. Tenemos un proceso de licenciatura ambiental perfectamente legal, no estamos haciendo algo contra la ley. Tenemos una interpretación de la ley que nos ampara y por eso seguimos en este proceso.

¿Para ustedes el proyecto es minero y no se desarrollaría en una zona de páramo?

No, no me entendió. El ecosistema de páramo existearriba, es innegable. Es irregular no es que esté todo por encima de los tres mil metros. Lo que pasa es que nosotros queremos desarrollar un proyecto minero en una zona que no ha sido excluida de ser explotada por la minería y lo más probable es que haya una zona de páramo. Eso es innegable.

¿Pero el artículo 34 del nuevo Código de Minas, Ley 1382, establece que no se puede explotar minas en los páramos?

Tanto esa ley, que es la modificatoria, como la Ley 685, que es el antiguo código, nos ofrece un amparo legal. La modificatoria si bien dice que se restringe la actividad minera en la zona de páramo, también establece una clasificación del Instituto Von Humboldt, que en su atlas reconoce que la actividad predominante de la región es la minería. Además, para hacer la declaratoria de ecosistema de páramo se necesitan estudios ambientales, sociales y técnicos que lo sustenten y los estudios sociales indican que la actividad económica de Vetas y California es la minería.

¿Qué pasa si el Gobierno interpreta esta normatividad de manera distinta?

No estamos interesados en construir un proyecto minero sin el apoyo de las autoridades, sin el apoyo de las comunidades y sin el apoyo de Bucaramanga. Por eso es que nosotros buscamos un consenso, con un debate técnico, para tratar de buscar algunas alternativas de desarrollo del proyecto.

¿Cuánto le piensan gastar a esa fase, porque este proyecto cuesta millones de dólares?

No tenemos apuros, no tenemos afán. Lo más importante es que tanto las autoridades como nosotros tengamos un espacio de diálogo y lleguemos a un acuerdo y que todos estemos tranquilos.

¿Cómo se podría ajustar o reconfigurar el proyecto de Angostura, según ustedes?

Hay dos preocupaciones de la gente: la intervención minera en la zona de páramo y la posible contaminación de agua.  Los posibles ajustes al proyecto están enmarcados en buscar una solución a estas inquietudes. La segunda preocupación es la más sencilla. Para lo del páramo podemos escuchar y evaluar alternativas.

¿Sería bajar la zona de intervención en Santurbán, por debajo de los tres mil metros o como sería ese ajuste?

Podríamos llegar a reubicar nuestras estructuras a unas zonas con menor altitud. Incluye las pilas. Podríamos evaluar alternativas y llegar a esa conclusión si el proyecto sigue siendo factible económicamente. Eso va a demandar más tiempo, pero como le dije no tenemos afán.

¿Si declaran la zona como parque natural se para el proyecto?

Tendríamos que reunirnos y evaluar.

¿Demandarían al Estado colombiano por esto?

Le repito, tendríamos que reunirnos y evaluar para decidir.