La contaminación minera amenaza el ecosistema de las comunidades de la Subcuenca de Huanuni

Por Limbert Sanchez Choque.
Comunarios afectados de la subcuenca Huanuni, denuncian que la contaminación ambiental minera está amenazando  su vida y el ecosistema de la zona. Durante  un recorrido realizado en  diferentes fechas del mes de noviembre, por miembros de la CORIDUP y los comunarios afectados de la zona, se pudo advertir que la contaminación minera ha provocado un impacto ambiental severo irreparable.

 

Las empresas mineras asentadas en el sector y que están provocando este desastre ambiental son en primer lugar la Empresa Minera Huanuni que hasta la fecha no cuentan con un dique de colas, ni tratamiento de aguas; actualmente la empresa vierte sus residuos y desechos minerales directamente al río Huanuni. Lo mismo ocurre con las minas de Santa Fe; Japo; Morococala y el ingenio de Machacamarca que están asentadas en esta subcuenca.

En las zonas visitadas se ha podido observar toneladas de sedimentos mineros que están acumulados a lo largo del río, siendo las comunidades de la parte baja las más afectadas. A esto se suma la acumulación de toneladas de residuos mineros generados desde la colonia, que se han convertido en enormes cerros de pasivos ambientales mineros, que en tiempo de lluvia producen aguas acidas.

Los suelos de las comunidades de abajo parecen un salar; lo que se puede observar son grandes extensiones de tierra blanca salinizada. Los comunarios aseguran que todo esto se debe a la contaminación minera provocada desde hace décadas atrás, actualmente se sigue contaminado con mucho más intensidad.

También se halló paisajes con poca vegetación. Según nos afirman los comunarios de la comunidad de Alantañita, en los últimos cinco años este lugar se convirtió en un sitio desértico: los suelos ya no sirven para nada, son suelos muertos por tanta contaminación. Según los comunarios son más de 8000 hectáreas que están contaminadas; estos terrenos ya no sirven ni para producción ni para los ganados.

Don Francisco Challapa manifestó: “Antes en estos lugares teníamos muchos totorales. El agua todavía era de color cristalino; venían muchas aves de toda clase. Pero ahora todo ha cambiado por culpa de las operaciones mineras asentadas en el lugar”. Los pobladores también informan que en estas fechas las comunidades ya no cuentan con agua ni forrajes; la sequía prácticamente está azotando el sector.

Se ha evidenciado que en la zona fluye agua de mina de color negro plomizo, que viene desde las empresas mineras de Huanuni, Japo, Santa Fe y Morococala.  Estas aguas contienen metales pesados como el Arsénico, Cobre, Plomo, Cadmio y Zinc. Además el agua tiene un Ph de 3,04 (agua acida) que está por debajo de los límites permisibles, según la Ley 1333, Reglamento en materia de contaminación hídrica. (Fuente: INALSA). Por tanto los ríos y los acuíferos subterráneos, son y se constituyen en una amenaza y fuente de riesgo para la salud de las personas y los animales que habitan en el sector, por la presencia de estos metales pesados.

Otro factor que está afectando las comunidades son los problemas de contaminación urbana (Huanuni y Machacamarca) por la concentración de grandes cantidades de residuos sólidos (botellas plásticos, nylon,  vidrios y otras basuras) que están expandidos en todo el sector y de las aguas servidas de alcantarillado. Toda esta contaminación llega a las comunidades de Alantañita Karavi, Kochi Piacala y Karavi.

Los comunarios de la zona afirman que están cansados con tanta contaminación. Así se  manifiesta Don Ángel Flores, vicepresidente de CORIDUP: “La contaminación es durante los 365 días del año. Todos los días baja esta agua. Muchos comunarios ya se han acostumbrado a vivir en esta contaminación. Nadie nos hace caso. Desde hace años hemos estado gestionando, dialogando, realizando inspecciones a la zona, con las autoridades competentes. Ellos siempre  se comprometían a parar la contaminación, pero hasta la fecha no pasa nada. Vivimos una injusticia ambiental. Estamos condenados a vivir con la contaminación ambiental. Las autoridades competentes la justifican, diciendo que la minería aporta al desarrollo de la región. Por eso nosotros estamos condenados a vivir con toda esta contaminación.”

También llaman mucha la atención los olores desprendidos por toda esa contaminación que,  en versión de los comunarios, provoca ardor en la nariz. Los pobladores manifiestan que ya se acostumbraron a respirar estos olores.

Desde cuatro años atrás, las comunidades han demandado y exigido a la EMH (Empresa Minera Huanuni) que realice trabajos de emergencia, más concretamente  muros de contención en el sector de la comunidad de Alantañita Karavi, para que en tiempo de lluvia las aguas de mina no lleguen nuevamente al rio Desaguadero. Dice Don Ángel Flores: “Ya no queremos que esta aguas lleguen nuevamente a nuestro sector. Son muchos años que estamos soportando eso. Este año no queremos que se repita. Cuando el río va seguir arrastrando sedimentos mineros, va a  afectar  a los totorales y inclusive a los suelos que no están contaminados”. 

En años anteriores la empresa ha realizado un trabajo de  construcción de  muros de contención, pero  parcialmente. Solo construyeron unos cuantos metros de muro y a una altura muy baja. Lo han hecho por la insistencia de los comunarios, pero estos muros no han resistido al caudal del río.   Este año, gracias a las gestiones de los dirigentes de las comunidades, la Empresa Minera Huanuni trabajó nuevamente estos muros de contención, en el sector de la comunidad de Alantañita Karavi. Los  muros tienen ahora una altura de 1.80 metros.

Estos muros de contención tienen como objetivo de que la contaminación minera no avance a suelos que no están contaminados y sobre todo que no afecte a los totorales que existen en la zona, donde los ganados se alimentan de estos pastizales. Las comunidades más afectadas por estas aguas de copajira, son Machacamarca, Alantañita Karavi, Kochi Piacala, Karavi, Iswaya Pampa y todas las comunidades de la rivera del río Desaguadero.

Actualmente las comunidades están preocupadas porque el trabajo de los muros de contención no se ha terminado. Faltan unos 400 metros para que se pueda concluir el reencause del río. Los comunarios insisten en  que se deben apurar  los trabajos, porque la época de lluvias ya se acerca y si no se concluya la construcción, las aguas de copajira  nuevamente llegarán a las comunidades abajo. Las comunidades piden además el dragado del rio Desaguadero, desde el Lago Uru-Uru hasta el Lago Poopó.

Por todo eso, están pidiendo una audiencia al nuevo gerente de la empresa, a objeto de informarle y pedirle que pueda atender todas las demandas de las comunidades. A su vez piden al Gobernador del Departamento de Oruro, Ing. Santos Tito Veliz,  respuestas concretas para salvar y proteger nuestra Pachamama.

Los comunarios de la zona manifiestan que lo que están pidiendo a las empresas mineras asentadas en el sector, es nada más  que el cumplimiento de  su responsabilidad ambiental y social, de la Constitución Política del Estado y de la Ley de Medio Ambiente.


Publicado el: 6 diciembre 2010
Categorias: Bolivia
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