Experto termina con expectativas sobre reactivación de Karachipampa – Bolivia

Por Harvey Beltrán
1 de Octubre 2010
En medio de la discusión entre la empresa canadiense Atlas Precious Metals (APM) y la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol) por la reactivación de la planta polimetalúrgica de Karachipampa, el ex viceministro de minería de ese país Epifanio Mamani dijo a BNamericas que la activación de la planta no es viable.

“El gobierno dice que va a asumir la activación, pero yo lo dudo porque la planta tiene una tecnología de hace 25 años y porque las características de concentrados de plomo que se producen en Bolivia no cumplen con las leyes de concentración que admite la planta”, aseveró.

En el 2005 Comibol y APM firmaron un contrato de riesgo compartido para la reactivación de la planta ubicada en el departamento de Potosí, en el cual se estipuló una inversión de US$100mn que serían desembolsados en un período de tres años, tiempo que tomaría la instalación de los nuevos equipos.

Sin embargo, en estos cinco años han sido varios los tropiezos que ha tenido el proyecto. Estos van desde las complicaciones para la firma del acuerdo inicial, pasando por la falta de suministro de insumos, hasta el más reciente, donde el gobierno cobró la póliza de seguro a APM por US$800.000 debido a la falta de inversiones que llevó a APM a pedir la disolución del contrato.

DETALLE TÉCNICO

A pesar de eso, siguieron avanzando en la reactivación de la planta, que está diseñada para producir plomo con contenido de plata con una cantidad mínima de zinc que se eliminaría como óxido, por lo que APM propuso incorporar una refinería de zinc con una capacidad de 100.000t/a, para que fuera más eficiente.

No obstante, ahora Mamani -quien además es consultor en temas mineros y catedrático de la Universidad de Potosí- explica que, por ejemplo, en el caso de procesar zinc, la planta necesita concentrados de plomo por debajo del 10% de concentración.

“Y en todas las empresas que producen los concentrados en Bolivia, el contenido de plomo está por encima de ese 10%”, explicó.

Al respecto, dijo que en esas condiciones la planta no va a operar y para hacerlo sería necesario instalar una planta adicional para la eliminación del excedente de los concentrados, pero su instalación costaría casi lo mismo que lo que costó Karachipampa.

IMPACTO AMBIENTAL

Otro factor por el cual tampoco es viable la planta, es porque cuando se diseñó, las autoridades no exigían un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), tema que tampoco se ha considerado en el actual proyecto.

“Habría que comenzar por hacer un estudio ambiental, ya que la planta está cerca de las lagunas que tiene Potosí para el suministro de agua potable a la ciudad”, explicó.

PRÓXIMOS PASOS

Y a pesar de que Comibol anunció que siempre ha tenido un plan de reactivación para la planta, aun sin el apoyo de APM, Mamani indicó que ante la falta de concentrados adecuados para la operación, el gobierno tampoco podría acometer en solitario esa reactivación.

“Al gobierno le conviene más que APM invierta de acuerdo con lo establecido en el cronograma previsto, porque de esa manera se libra de una carga económica bastante pesada que tiene con el sector minero”, indicó.

Por ahora la reactivación de la planta está a la espera de que Comibol y APM lleguen a un acuerdo, para que APM continúe con el desarrollo o bien para que lo asuma el gobierno.

Sin embargo, el experto es incrédulo y estima que el gobierno “no tiene la capacidad para hacer un proyecto que ponga a funcionar a Karachipampa”, puntualizó.

La sociedad de riesgo compartido para activar Karachipampa entre Comibol y APM es en proporción de 35:65. La planta tiene capacidad de procesar 51.000t de concentrados de plata al año.

Karachipampa se terminó de construir en 1983 con un costo de US$500mn, pero nunca ha operado.


Publicado el: 11 Octubre 2010
Categorias: Bolivia
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