El robo del bicentenario

Por Julián Alcayaga O.
Hace algunos años acompañé el senador Lavandero a varias reuniones en la sede de la UDI, cuando era presidido por Pablo Longueira, invitados para discutir el tema de la evasión tributaria de las mineras. Cuando se trató el tema de la evasión mediante “las perdidas en los mercados de futuro”, intervino el actual director del Banco del Estado y ex Director de Presupuesto de Pinochet, entre 1975 y 1981, Sr. Juan Carlos Méndez, para señalar que desde los años setenta el FMI venía solicitando a los países del Tercer Mundo, que legislen para establecer en su legislación tributaria que las pérdidas en los mercados de futuro sean declaradas como “gastos no necesarios para obtener la renta”.

Es precisamente porque había sido Director de Presupuestos que el Sr. Juan Carlos Méndez conocía bien estas recomendaciones del FMI, recomendaciones que también las debe haber conocido el Sr. Juan Villarzú, puesto que había sido el antecesor del Sr. Méndez en la Dirección de Presupuestos, entre 1973 y 1975.

El FMI hacía estas recomendaciones porque conocía bien que las transnacionales utilizan estos mercados de futuro para transferir pérdidas desde una filial en un país subdesarrollado, para convertirse en utilidades en otra filial del mismo grupo, pero domiciliada en un paraíso tributario. Esto quiere decir que, cuando se pierde dinero en los mercados de futuro, no es porque se haya efectuado “una mala decisión comercial y financiera o una operación de cobertura”, que solo son los pretextos, puesto que el objetivo de estas pérdidas son solo una forma de trasladar utilidades entre empresas del mismo grupo, pero domiciliadas estratégicamente en un paraíso tributario. Son tan fraudulentas  y desvergonzadas estas pérdidas en los mercados de futuro, un verdadero robo legal, que es el mismísimo FMI que optó por recomendar a los países subdesarrollados legislar para evitar este tipo de robo en sus economías.

El tristemente famoso Juan Pablo Dávila, a fines de 1993, perdió cerca de 170 millones de dólares en los mercados de futuro del cobre, y el Ministro Benquis, a cargo de la investigación logró recuperar algunas decenas de millones de dólares de estas fraudulentas pérdidas, pero la mayor parte de las pérdidas, el ministro Benquis no logró “o no quiso” recuperarlas.

En esa misma época, Minera Mantos Blancos perdió también varias decenas de millones de dólares en los mercados de futuro del cobre, pero el máximo directivo de Mantos Blancos, el Sr. Diego Hernández, actual Presidente Ejecutivo de Codelco, que autorizó dichas transacciones, no fue procesado por ningún tribunal, ni tampoco fue castigado por la transnacional Anglo American que lo empleaba, al contrario lo premiaron con un ascenso a puestos de mayor responsabilidad, por tener la maravillosa idea de perder varias decenas de millones de dólares en los mercados de futuro. Cuando existen altos precios del cobre, como es el caso en la actualidad, las mineras extranjeras recurren a este tipo de pérdidas para disminuir sus utilidades, y por ende los tributos que deberían pagar.

El día jueves 2 de septiembre del presente, nos hemos enterado por una publicación en La Tercera, que Codelco ha vuelto a perder 1.943 millones de dólares a contar del año 2005, y se podrían perder otros 2.600 millones de dólares hasta el año 2013. Resulta muy extraño que El Mercurio, nada haya publicado sobre este caso, siendo que en 1994 hizo un tremendo escándalo por las pérdidas provocadas por J.P. Dávila, que fueron entre 10 y 20 veces inferiores a las que se denuncian hoy. El Mercurio quiere tapar el sol con dedo, porque quizás el silencio sobre esta materia, sea la moneda de cambio para que la Concertación apruebe el proyecto de royalty.

Si se confirman las informaciones de La Tercera, estaríamos realmente en presencia del robo del bicentenario, por lo que es indispensable que la Cámara de Diputados cree una comisión investigadora especial, y que a su vez la Justicia esta vez irá hasta el final de la investigación. Es de esperar, que tanto la Cámara de Diputados como los Tribunales, entregarán el listado completo de quienes fueron las personas naturales y jurídicas que “ganaron” lo que Codelco “perdió” por “pésimas decisiones comerciales y financieras”.

Resulta extraño o paradojal, que gran parte de esas pérdidas se produjeron entre los años 2005 y 2006, estando en la presidencia de Codelco el Sr. Juan Villarzú Rhode, quien en marzo de 1994, ya había sido designado presidente ejecutivo de Codelco, precisamente, para que este tipo de pérdidas no volvieran a cometerse. Más raro aún resulta que bajo su presidencia se hayan producido parte de las actuales pérdidas, siendo que en tanto Director de Presupuesto, entre 1973 y 1975, conocía de las recomendaciones del FMI respecto a lo fraudulentas que son las pérdidas en los mercados de futuro.

Mal se ve la cosa para la investigación de estas pérdidas en la propia Codelco, puesto que estas se cometieron bajo la presidencia de la corporación de alguien, como el Sr. Villarzú, que sabía que el FMI estima que estas son simples maniobras para traspasar utilidades, y también, porque su actual presidente ejecutivo, el Sr. Diego Hernández, también fue responsable de este tipo de pérdidas en los mercados de futuro, cuando dirigía Mantos Blancos S.A., actual Anglo American Norte.

Termino con un ruego: Sr. Juan Carlos Méndez, por favor dígale a su jefe, el Presidente Piñera, que siga las recomendaciones del FMI, y legisle para que no nos sigan robando descaradamente, declarando en la Ley de la Renta que este tipo de pérdidas no son gastos necesarios para producir la renta. Con medidas como esas se pueden obtener centenas o miles de  millones de dólares  para la reconstrucción, que superan lo que se espera recaudar con el fraudulento proyecto de royalty que ha presentado, para prorrogar por 8 años la invariabilidad tributaria de las mineras.

Julián Alcayaga O.
Economista
www.defensadelcobre.cl.


Publicado el: 6 septiembre 2010
Categorias: Chile
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