
.. y pide que consulta indígena considere el derecho al agua y todos los impactos territoriales
El Ciudadano 06/11/2026
Comunidad Indígena Territorial Quechua advierte que el propio Estudio de Impacto Ambiental proyecta descensos del acuífero que alimenta la vertiente El Puquio hasta el año 2150. También solicita al SEA que la consulta incluya todos los efectos sobre sus sitios sagrados, senderos, y el patrimonio biocultural de su territorio.
Comunidad de Quipisca presenta 435 observaciones al proyecto Cerro Colorado y pide que consulta indígena considere el derecho al agua y todos los impactos territoriales
La Comunidad Indígena Territorial Quechua de Quipisca (CIQQ) presentó el 27 de octubre ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Tarapacá 435 observaciones al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Extensión Operacional de la Faena Minera Cerro Colorado”, de Minera Cerro Colorado, filial de BHP.
La iniciativa busca reanudar las operaciones de la faena, en cierre temporal desde noviembre de 2023, por otros 20 años.
La comunidad solicita que el Proceso de Consulta a Pueblos Indígenas considere todos los impactos que afectan sus derechos y su territorio, y no solamente los dos que el propio estudio reconoce como significativos: el aislamiento del Apu Loma Negra, descrito como “sostenido y no reversible”, y la restricción del acceso a Duplijsa por la construcción de un túnel que afectaría la única vía de conexión oeste–este con el territorio.
Lissette Hidalgo Bacián, presidenta de la comunidad, explicó que “estos reconocimientos hacen procedente la consulta indígena, pero su alcance debe considerar también otros efectos que el estudio califica como no significativos o deja fuera de su análisis, pese a su importancia para la continuidad de la vida comunitaria en nuestro territorio”.
El derecho al agua y los impactos que se proyectan hasta 2150
Uno de los principales cuestionamientos se refiere a la vertiente El Puquio, fuente de agua fundamental para la comunidad.
Según el modelo hidrogeológico presentado por la propia empresa, el desaguado del rajo durante la operación y la laguna que permanecerá después del cierre producirán descensos en el acuífero que alimenta esta vertiente, cuyos efectos se extenderían hasta el año 2150.
El EIA también reconoce una alta probabilidad de que la laguna evolucione hacia condiciones ácidas, mientras que el seguimiento posterior al cierre comprometido considera solo 13 años.
Hidalgo advierte que “el análisis no puede limitarse a variables hidrogeológicas. Debe considerar el derecho al agua que tenemos los pueblos indígenas, su dimensión colectiva y cultural, y la relación de este recurso con la continuidad territorial y el desarrollo de las futuras generaciones. Califican como no significativo un efecto sobre nuestra agua que seguirá hasta 2150”.
Las observaciones también cuestionan que el EIA descarte la afectación de la ceremonia del Inti Raymi en el Apu Wata Watana, y su relación con los distintos Apus que conforman el territorio, pese a que la evaluación ambiental de 2015 había reconocido su significancia.
A esto se suma la permanencia de botaderos de lastre, un nuevo depósito de 530 hectáreas y otras instalaciones que modificarán definitivamente el entorno de la comunidad.
El estudio registra, además, 254 hallazgos arqueológicos, 64 de ellos dentro del área de obras, y proyecta una concentración anual de MP10 equivalente al 98% de la norma en el receptor Quipisca-Este.
La comunidad cuestiona también los parámetros de viento utilizados en esa modelación.
Una comunidad organizada que proyecta su futuro
La CITQQ plantea que la evaluación debe considerar su Plan de Vida “Sumaq Kawsay” (2026), aprobado por la propia comunidad, que establece sus prioridades de desarrollo y pone en el centro la protección del agua, el patrimonio y la continuidad de la vida en el territorio.
En sus observaciones, solicita que la consulta indígena se realice de buena fe y conforme al Convenio Nº169 de la OIT y al artículo 85 del Reglamento del SEIA; que se revisen los impactos sobre la vertiente El Puquio, el Inti Raymi y su relación con los distintos Apus protectores; que la empresa informe el cumplimiento de las medidas comprometidas en la RCA N.º 69/2015, y que se requieran pronunciamientos de CONADI, la Dirección General de Aguas, el Consejo de Monumentos Nacionales y las autoridades regionales de Salud y Medio Ambiente.
Con estas observaciones, la comunidad busca que sus antecedentes sean debidamente considerados en la evaluación ambiental.
Su presentación expresa un trabajo organizado de conocimiento y defensa territorial, junto con el ejercicio responsable de sus derechos y de los mecanismos institucionales disponibles para resguardar su futuro.
https://www.elciudadano.com/chile/quipisca-presenta-435-observaciones-al-proyecto-cerro-colorado-y-pide-que-la-consulta-indigena-considere-el-derecho-al-agua-y-todos-los-impactos-territoriales/11/06/


