Minera Yanacocha filial de la trasnacional Newmont celebró este 12 de enero, junto a sus mejores aliados (Cámara de Comercio con Jorge Vergara, el Ministro de Energía y Minas del actual Gobierno, entre otros) los 20 años de destrucción de nuestras lagunas, zonas de bofedales, humedales, ríos, quebradas y biodiversidad – ecosistemas frágiles – además de los paisajes naturales que caracterizan a nuestro territorio, destacándolo entre otros territorios de nuestra patria grande porque somos – todavía – una región que tiene muchos pisos ecológicos que dotan y generan fuentes de trabajo en agricultura y ganadería, al extremo de ser todavía – pese a la presencia minera – la zona que provee de alimentos para las regiones del norte del Perú.



– La minería se expande en las provincias de Ferreñafe, Chiclayo y Lambayeque. El distrito de Cañaris está concesionado al 96.16 de su territorio.
Decenas de especies protegidas, algunas endémicas y otras probablemente nuevas para la ciencia, así como bosques montanos en buen estado de conservación son algunos de los bienes comunes que identifica el resumen del estudio de impacto ambiental (EIA) del proyecto minero Cañariaco que opera en la zona. Este es uno de las muchas concesiones mineras que cubren el 96.16 por ciento del distrito de Cañaris, en la provincia de Lambayeque, al norte del Perú.
El Comando Unitario de Lucha de Cajamarca decidió también movilizarse permanentemente en la región para frenar el avance de Conga o nuevos proyectos mineros en cabeceras de uencas.
En Cajamarca, Yanacocha quiere ejecutar una nueva explotación aurífera junto al río Grande. Pero la Autoridad Nacional del Agua le exige parámetros de limpieza ambiental que la minera se resiste a cumplir.