Hace unas décadas se podía expropiar tierras para el desarrollo de proyectos mineros. Lo podía hacer no sólo el Congreso sino también el Ejecutivo. Hoy en día esto ha cambiado pues para los proyectos mineros se requiere contar con un acuerdo previo con el propietario –individual o comunal– del terreno superficial o, en su defecto y en casos muy particulares, una servidumbre impuesta por el Ministerio de Energía y Minas.
Por su parte, sobre la propiedad comunal, el artículo 89º de la Constitución señala que las Comunidades Campesinas y Nativas son autónomas en el uso y la libre disposición de sus tierras, dentro de lo que la ley establece.



Delegaciones de comuneros y ronderos de Cañaris y Cajamarca se hicieron presentes en Lima esta semana para insistir ante el presidente Ollanta Humala y su gabinete a que tomen la decisión de cancelar los megaproyectos mineros Cañiaraco y Conga, respectivamente.
Minera Yanacocha filial de la trasnacional Newmont celebró este 12 de enero, junto a sus mejores aliados (Cámara de Comercio con Jorge Vergara, el Ministro de Energía y Minas del actual Gobierno, entre otros) los 20 años de destrucción de nuestras lagunas, zonas de bofedales, humedales, ríos, quebradas y biodiversidad – ecosistemas frágiles – además de los paisajes naturales que caracterizan a nuestro territorio, destacándolo entre otros territorios de nuestra patria grande porque somos – todavía – una región que tiene muchos pisos ecológicos que dotan y generan fuentes de trabajo en agricultura y ganadería, al extremo de ser todavía – pese a la presencia minera – la zona que provee de alimentos para las regiones del norte del Perú.