Emma Gómez M.
Las declaraciones del Ministro del Interior Wilfredo Pedraza han causado preocupación y dan cuenta de la mirada limitada que le está dando el actual gobierno a la prevención y transformación de conflictos. El ministro ha anunciado que: “Tenemos en previsión varias actividades, en primer lugar la creación de los frentes policiales en zonas mineras, con la finalidad de garantizar las actividades allí donde se producen.” Continúa señalando que “El conflicto minero va a ser un conflicto permanente y por eso nuestra necesidad de crear frentes policiales para garantizar la actividad al ciudadano, para garantizar la inversión minera y para garantizar también la protesta pacífica allí donde quieran hacerlo, porque es lícita una protesta”.



El Gobierno tiene que estar alerta frente a los movimientos antimineros.
El rumor de dos muertos como probable saldo de un enfrentamiento quedó felizmente descartado hoy por Cristóbal Barrios, presidente de la Comunidad de Cañaris, quién informó que el enfrentamiento ocurrido hoy con la policía dejó veinticuatro heridos, cinco de ellos de gravedad.
El 20 de enero se dio inicio a un paro indefinido en Cañaris, localidad ubicada en la sierra de Lambayeque. Más de 500 comuneros de la zona le hicieron frente a unos 300 efectivos policiales con la finalidad de tomar al campamento minero de la empresa Candente Copper, por encontrarse en contra del proyecto Cañariaco. De esta manera, Cañaris se constituye como el primer conflicto social del año 2013 y, lamentablemente, las reacciones gubernamentales parecen indicar que no se han aprendido las lecciones de conflictos anteriores cuyo saldo lamentable ya conocemos.
Entrevista a Ydelso Hernández, presidente de la Central Única Nacional de Rondas Campesinas (CUNARC)
Apróximadamente, 24 personas resultaron heridas luego del enfrentamiento entre comuneros de San Juan de Kañaris y efectivos de la Policía durante las protestas contra el proyecto minero Cañariaco de Candente Copper.