El nuevo gobierno de Perú afronta una herencia de 150 conflictos socioambientales vinculados a la industria extractiva, en un listado donde destacan los reclamos de la población que convive con el proyecto minero más grande de la historia del país: Las Bambas.
La mina de cobre a cielo abierto se emplaza en el distrito (municipio) de Challhuahuacho, en el sureño departamento de Apurímac y es operada por el gigante asiático MMG Limited, que encabeza la empresa estatal china Minimetals Corporation y que invirtió en su primer proyecto en América Latina más de 10.000 millones de dólares.
Perú, con una economía donde la minería tiene un peso determinante, es el tercer productor de cobre del mundo y el quinto de oro, y en Las Bambas, que entró en operación en enero, se proyecta una producción inicial de más de 400.000 toneladas anuales de concentrado cuprífero.



Un video alerta sobre los efectos del calentamiento global y la minería en los ecosistemas peruanos. El nevado Pastoruri de Perú ha perdido entre 60 y 65% de su nieves perennes, como consecuencia del calentamiento global y la minería a gran escala que se práctica en esa zona.
Por: José De Echave C.
Tal como habíamos reportado previamente, parte de la agenda de diversas comunidades de Cotabambas era el tema del tránsito de transporte pesado relacionado a las actividades del proyecto minero Las Bambas, en Apurímac. Recientemente, el contrato de servidumbre pactado entre la comunidad de Pisacasa y la empresa minera estaba por vencer. Los pobladores estaban disgustados porque el permiso que habían concedido era para el tránsito de vehículos durante el periodo de construcción de las instalaciones de la minera MMG; sin embargo, desde que iniciaron las actividades de extracción circulan más de 300 camiones por vías autorizadas para otro uso.
Tal como lo venían anunciando a través de las redes sociales a través del perfil Defensores Ambientalistas de Llalli, los pobladores de los distritos puneños de Ocuviri (provincia Lampa) y Llalli (provincia Melgar) acatarán este miércoles 31 de agosto un paro preventivo de 24 horas en contra de las mineras que operan en la zona.
Desde el 2010 se detectó metales pesados en hombres, mujeres y niños de la provincia de Espinar; por encima de los límites fijados por la OMS. Mercurio, arsénico, cadmio y plomo fueron detectados en la gente y en sus principales fuentes de agua; convirtiendo a la localidad del sur en una bomba de tiempo para el desarrollo de enfermedades como el cáncer, insuficiencia renal y otras.
El Gobierno regional de amazonas retrocedió y declaró nulo el permiso de minera Afrodita para explotación de oro en El Cenepa. Otras autorizaciones regionales irregulares siguen vigentes. El Gobierno regional de Amazonas inscribió territorio indígena como “propiedad regional”. Indígenas Awajun y Wampis exigen retiro definitivo de instalaciones mineras.
A menos de un mes de asumir la Presidencia de la República el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, se anuncia un nuevo conflicto alrededor del proyecto minero más grande que tiene el Perú. José de Echave, coordinador del Observatorio de Conflictos Mineros, señala que hay una legítima preocupación por los impactos ambientales y por la concentración del proyecto Las Bambas en la provincia de Cotabambas (Apurímac). “No se ha percibido capacidad ni voluntad política de parte de las autoridades para encarar el conflicto por vías institucionales, de diálogo”, dice.
Comunidades de la provincia apurimeña de Cotabambas demandan al gobierno de Pedro Pablo Kuczynski que retome la Mesa de Diálogo, en la zona de influencia del proyecto minero Las Bambas. Piden que se establezcan las condiciones mínimas para un diálogo en el que las demandas y reclamos de la población sean tomados en cuenta y procesados adecuadamente.
El jueves último, ocho alcaldes de la provincia cusqueña de Chumbivilcas acordaron convocar una mesa de diálogo a nivel provincial como parte de las reuniones técnicas multidisciplinarias de gestión ambiental de dicha provincia.