Uspallata está en alerta por el intento de la minera San Jorge de explotar un yacimiento de oro y cobre con un método de extracción por flotación con xantato, que según ellos no está alcanzado por la Ley 7722. El proyecto está ubicado en un sitio que desde hace años se lucha para que sea declarado área protegida Uspallata-Polvaredas. Durante los 10 días que estuvo vigente la modificación de la ley, la empresa presentó en la Dirección de Protección Ambiental el informe de Impacto Ambiental esperando su aprobación.
Mientras las calles de Mendoza estaban en ebullición por el derribo de la Ley 7722, mandaderos de la minera San Jorge, de capitales rusos, ingresaron en la Dirección de Protección Ambiental el informe de Impacto Ambiental para sacar oro y cobre en Uspallata. La ley del cianuro de Suarez sólo duró 10 días, pero fueron suficientes para reactivar los engranajes siempre aceitados de los lobbistas mineros.
Esa es la razón por la cual vecinos y asambleístas de Uspallata, apoyados por la organización de las Asambleas por el Agua en toda la provincia, retomaron el reclamo para que San Jorge -punta de lanza de otras 300 concesiones en la montaña- no pueda concretar lo que quiere hace años: dinamitar la roca y usar tóxicos para sacar el oro y el cobre.
Federico Soria, técnico en administración de Parques Nacionales, licenciado en turismo y técnico en Conservación de la Naturaleza, es uno de los referentes de las asambleas vecinales de Uspallata y lleva años en la lucha por la declaración del área protegida Uspallata-Polvaredas, que “dejaría a las mineras fuera de juego”, resume.
“En los días en que la ley estuvo vigente San Jorge metió el informe de impacto ambiental. Y está en trámite. La directora de protección ambiental , Miriam Skalany, salió en los medios diciendo que había ocho meses para la audiencia pública y un año para la aprobación”, señaló Soria a EXPLÍCITO.
San Jorge es de Aterra Capitals y Solway Investemen, quienes la compraron a Coro Mining en 2015.
“Estamos preocupados por eso. Nuestra prioridad es el área protegida. el proyecto que presentamos está archivado y acumulado con otro expediente. Son escollos que tenemos que saltar para que al menos tome estado parlamentario este proyecto. Nuestra prioridad es esa. Si hubiéramos sido más estratégicos en la pelea ya tendríamos el área protegida y a las mineras fuera de juego. Porque quien fogoneó la derogación de la Ley 7722 fue la minera San Jorge, no las mineras de Malargüe”, agregó.
El xantato es la clave
En el 2012, Coro Mining, anterior dueña de San Jorge, informó que la mina “contiene pórfidos de cobre y depósitos de oro, contiene óxido enriquecido y mineralización primaria. Los recursos están contenidos dentro de material de óxido, que sólo puede ser procesado por métodos de lixiviación; material enriquecido, que podría ser procesado por lixiviación o flotación, además de material primario que sólo puede ser procesado por flotación.”2
La suma de las reservas probadas y las probables en Uspallata ascendía a 48 millones de toneladas de mineral a 0,61%, lo que equivale a aproximadamente 294.600 toneladas de cobre.
“San Jorge va a querer insistir con el uso del xantato para encuadrarse en la 7722. Es lo que ellos presentaron para el proceso de flotación en lugar del cianuro y el ácido sulfúrico. Para extraer cobre no hace falta el cianuro porque el ácido sulfúrico es suficiente, pero como también tienen declarado oro necesitan usar cianuro. Cuando los yacimiento son de oro y cobre usan el sulfúrico para separar el cobre y una vez que ya separaron el cobre y demás metales usan el cianuro con el oro”, puntualizó Soria.
Cuando San Jorge presentó el primer proyecto impulsó otro método en lugar de la lixiviación: la flotación con xantato y poliacrilamida.
“Esos dos reactivos , según la empresa, no estaban incluídos en la prohibición de la 7722, pero nosotros demostramos técnicamente que el xantato se lo puede encasillar dentro de las otras sustancias. El xantato se puede incluir en la sustancias tóxicas, …por eso en su momento fue rechazado el proyecto San Jorge”, detalló.
El proyecto rechazado en la Legislatura tenía 140 fallas técnicas, rememoró el técnico, “una de ellas es que el xantato puede ser considerado sustancia tóxica”.
Sin embargo, los lobbistas de San Jorge se guardan una carta bajo la manga: en el fallo que declaró constitucional la Ley 7722, en 2015, uno de los jueces, al analizar el artículo 1 de la ley sobre la prohibición de tóxicos apunta que los legisladores dejan abierta la posibilidad de introducir xantato.
Ley 7722. “Artículo 1° – A los efectos de garantizar debidamente los recursos naturales con especial énfasis en la tutela del recurso hídrico, se prohíbe en el territorio de la Provincia de Mendoza, el uso de sustancias químicas como cianuro, mercurio, ácido sulfúrico, y otras sustancias tóxicas similares en los procesos mineros metalíferos de cateo, prospección, exploración, explotación y/o industrialización de minerales metalíferos obtenidos a través de cualquier método extractivo.”
Según apuntó en ese momento Mario Adaro -el juez de la Corte en cuestión- al no especificar más que tres sustancias tóxicas, la ley deja “un enorme interrogante, respecto a: -la determinación de sustancias tóxicas, ya que la definió con una amplia vaguedad terminológica que encuentra una inmensidad de posibilidades existentes para su especificación, por ejemplo el xantato, el ácido clorihídrico, ácido fluorhídrico, ácido fosfórico, sulfato de aluminio, entre miles de sustancias químicas; y – en cuanto a quién es el responsable de determinarlas”.
Los asambleístas de Uspallata creen que ese es el camino por el que irá San Jorge: el xantato como reactivo para separar los metales.
En Uspallata San Jorge es dueña de la estancia Yalguaraz, donde hay decenas de concesiones mineras, la mina San Jorge II, San Jorge III, la mina Hércules. “San Jorge es la punta de lanza de una serie de proyectos mineros de estas corporaciones”, resumió Soria.
Cuenca del río Mendoza
La creación del área protegida Uspallata-Polvaredas es crucial para la protección de la cuenca del río Mendoza, “de la cual dependen 1.200.000 personas”, señala Soria.
El proyecto San Jorge afectaría las cuencas del río Mendoza y la de Yalguaraz, ya que se ubica en la divisoria de ambas cuencas superficiales, tal como muestra el informe técnico de José María Cortés (investigador del CONICET) sobre la hidrología y la hidrogeología de San Jorge.
Persecución a vecinos y asambleístas
Tras la pueblada por el agua vecinos, ambientalistas y agricultores sacaron en claro que una de las patas del lobby minero en tándem con el Gobierno es la persecución a los manifestantes. Y que ese es uno de los puntos donde deben reforzar la organización.
“Hay compañeros que están siendo perseguidos. Dentro de AMPAP hay un grupo de abogados abocados a los distintos temas, en su momento estuvieron preparando las acciones de amparo y de inconstitucional si salía la 9209. Se están ocupando de quienes fueron detenidos el 23 de diciembre y se recurrieron las multas que les pusieron a quienes se manifestaron frente a la Legislatura”, señaló Soria.
“En Uspallata cortamos la ruta internacional y a los 10 minutos estaban los gendarmes con la orden de desalojo -ilustró Soria-. Pero los gendarmes y policías mantuvieron instancias de diálogo y nos decían que sus hijos estaban del otro lado participando del corte. Muchos nos decían que si no hubieran tenido el uniforme protestaban con nosotros. Pero también había infiltrados en Uspallata y se hicieron allanamientos, supuestamente por otras causas, en casas de compañeros asambleístas. Puede haber sido casualidad”.
Fuente:https://noalamina.org/argentina/mendoza/item/43524-intentando-eludir-la-7722-buscan-explotar-oro-y-cobre-en-uspallata



A partir del artículo «¿Es posible un minería sustentable», publicado el domingo anterior en el Cash, tres investigadadores mendocinos de la Universidad de Cuyo se sumaron a la polémica. Afirman que es difícil establecer un diálogo entre funcionarios muchas veces ligados a empresas mineras y comunidades repetidamente estigmatizadas, engañadas y criminalizadas.
Estudios, informes y análisis que explican los dos grandes criterios que existe sobre el impacto del cianuro en la actividad minera. Hace una semana, miles de mendocinos expresaron su rechazo a la ley que nunca se promulgó y que permitía el uso de este componente en la minería local.
La persecución del lonco Kayupan, en 1833, significó la primera incursión del flamante Estado en la región. Fue una matanza, con toma de prisioneros incluida. Casi 190 años después, la zona se ve amenazada por una nueva forma de avasallamiento.
Son tiempos revueltos y por tanto, tiempos de amar. Y amamos tan acorazadamente en estos tiempos que dejamos poco espacio para la escucha, la pregunta, la duda sobre lo que se dice. Así, repetimos construcciones como “realidad virtual”, “periodismo independiente”, “noticias falsas” o “minería sustentable”. Cada una de estas y otras combinaciones constituye un oxímoron de moda, una contradicción en sí misma que nos zambulle en el mundo de la falacia (que como el oxímoron también está de moda) y nos pone a pedalear en una rueda discursiva infinita que revuelve aún más los tiempos y nos resta el de amar sin coraza.
La Legislatura provincial aprobó modificar una ley que prohibía la aplicación de químicos, y generó el rechazo de miles de personas que protestaron en las calles, pero fueron reprimidas. Ambientalistas y la Cámara de Servicios Mineros le cuentan a RT sus posturas opuestas.
Yo me sumo a la lucha para decirle “no a la mina”, la mina no es buena, la mina contamina, se lleva y arrasa con todo”, expresó Mari.
Actualmente se discute bastante el tema del cianuro, hay textos y audios circulando sobre el tema porque el cianuro es lo que aparece como lo más peligroso de la megaminería. Pero hay un tema que generalmente se soslaya, que son los drenajes ácidos mineros (que en la literatura técnica se denominan DAM). Estos drenajes ácidos ocurren por los grandes volúmenes de tierra desalojada y los grandes cráteres que quedan en las explotaciones megamineras.
Mendoza no deja de movilizarse contra la reforma minera, que ya quedó desactivada por el gobernador Rodolfo Suarez. De igual modo, a la espera de la derogación prevista para hoy de la controversial ley 9.029, que habilitaba el uso de sustancias tóxicas como el cianuro, los mendocinos siguen plantando bandera en defensa del agua y la restitución de la «Ley Antiminera».
La Decana y el Vicedecano de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba expresan su profunda preocupación y rechazo a la modificación de la Ley 7722 en la provincia de Mendoza, para habilitar el uso de sustancias químicas como cianuro, ácido sulfúrico y otras similares, lo que significa la apertura de la provincia a la explotación de la megaminería. La actividad se encontraba limitada desde 2007 como resultado de un extenso reclamo popular y bajo el principio de tutelar el agua.