Gerardo Honty
La recientemente inaugurada “Revolución del Shale” –una expresión que refiere tanto al gas como al petróleo de esquisto- ha tenido serios cuestionamientos debido a sus impactos ambientales, llevando incluso a ser prohibida su explotación en varios países. Pero nuevas investigaciones vienen a traer nuevas preocupaciones con relación a estos hidrocarburos no convencionales, referidas a aspectos estrictamente económicos y productivos.



Contra lo que difunde el poder mediático existen otras actividades distintas a la minería y la explotación de hidrocarburos, capaces de encaminar a países como los andinos por la senda del desarrollo con equidad. De ello nos da cuenta el libro
El Relator Especial de Pueblos indígenas de la ONU, James Anaya, de acuerdo a su mandato, está realizando un estudio sobre las industrias extractivas y energía en territorios indígenas o en sus cercanías,para analizar sus impactos sobre los pueblos indígenas y los problemas de derechos humanos que han generado, y para identificar buenas prácticas que superan estas problemas. El informe final sobre el estudio, que será presentado al Consejo de Derechos Humanos en el año 2013, incluirá una exposición los principios de derechos humanos aplicables y una serie de recomendaciones.
– Una arbitraria decisión tomada en París puede destruir un bosque prístino de Sudamérica, fuente de vida de la población local y de gran interés para la ciencia.
Por Nancy Menges y Luis Fleischman