La movilización cumplida el pasado fin de semana se realizó sin contratiempo alguno y dejando en claro la defensa del agua y del territorio.
“Rechazamos de plano todo el impacto tan tremendo que ha hecho lose estudios de sísmica sobre la explotación petrolera en este territorio”, dijo Armando Silva, habitante del municipio y miembro del Comité Por la Defensa del Territorio y del Agua.
Representación social
Para los organizadores de la manifestación social, fue importante ver como diferentes organizaciones se sumaron a la movilización que se desarrolló por las principales calles del municipio.



Con esta iniciativa buscan que, al igual que en Ibagué, sean lo habitantes los que definan si sus territorios deben ser expuestos a la minería. El representante a la Cámara Harry González, promueve esta iniciativa para que sean los caqueteños quienes decidan si quieren o no explotación minera en esta zona del país.
Por primera vez, el 2 de octubre, una ciudad colombiana decidirá por medio de un referéndum si quiere o no explotación minera en su territorio. Para ello debe enfrentarse a enemigos poderosos. «La minera Anglo Gold invirtió más de 100 millones de dólares para ganarse la simpatía de la gente y de los políticos», dijo el alcalde de la ciudad colombiana de Ibagué. «Nosotros tenemos la soberanía sobre el suelo. La Nación la del subsuelo. Pero como para poder acceder al subsuelo es necesario pasar por la superficie, nosotros decidimos si el suelo se puede romper para proyectos de megaminería», explicó el Jaramillo.
Cansados de lo que ellos consideran atropellos, los habitantes del corregimiento La Victoria de San Isidro, zona rural del municipio de La Jagua de Ibirico, taponaron la entrada a la mina donde se adelanta el Proyecto La Jagua que explotan las firmas CMU, CDJ y CEP de la multinacional Glencore, y de manera pacífica protestaron por lo incumplimientos que ha tenido la empresa con la comunidad.
La comunidad dice que la mina afecta nacimientos de agua en el municipio boyacense. Habitantes de la zona han protestado y rechazan la apertura de la mina El Banco en la vereda Pedregal.
Ya se definió la fecha para la consulta popular minera en Ibagué, de acuerdo con el decreto emitido por el Alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, la población de esa ciudad podrá definir si aprueba o no la realización de proyectos mineros el próximo el 2 de octubre.
La posibilidad de que haya en Concordia territorios para la explotación minera ha generado rechazo entre la comunidad. Por las principales calles de la cabecera municipal marcharon este fin de semana cientos de habitantes del Suroeste antioqueño para manifestarse en contra de entrada de la minería a la economía y cultura de la región.
En la Corte Constitucional se está abriendo un camino para que la gente decida qué se hace en sus territorios frente a la minería, como muestra una seguidilla de sentencias que culminan en la del miércoles sobre el Código de Minas. Y tiene en su escritorio una muy simbólica, porque trata del páramo de Santurbán, que podría darle aún más poder a las comunidades que argumenten su derecho al medio ambiente, a costa de la política minera del Gobierno.
Octubre sería el mes en el que tentativamente se realizaría la consulta popular minera en Ibagué, así lo anunció Cesar Bocanegra, delegado departamental de la Registraduría quien se pronunció luego se sostener un encuentro con el alcalde, Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez en el que se determinó que hasta que el gobierno nacional no decida la fecha de la convocatoria a los colombianos para el plebiscito por la paz, no se determinará qué día se adelanta la consulta.
El hombre que está a la cabeza de la ciencia en el Pacífico colombiano tiene mercurio en el cuerpo. No es minero, ni tampoco su trabajo es en campo, donde los cráteres de la minería ilegal acaban la selva chocoana, sin embargo hoy reporta altos niveles de este contaminante.