Bajo el título «Minería metálica en América Latina. Conflictividad ecosocial y ofensiva corporativa en la era del caos global”, OMAL y Paz con Dignidad, publicaron de manera reciente uno de los análisis más completos y rigurosos sobre el avance del extractivismo minero en la región.
El informe es el resultado de un trabajo colectivo que contó con la participación directa de organizaciones y referentes de distintos países, entre ellos el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), cuyo aporte no se limitó al capítulo sobre Chile, sino que atraviesa el espíritu crítico y la perspectiva territorial del documento en su conjunto.
El documento parte de una premisa central: el llamado «capitalismo verde oliva y digital», un relato que promete descarbonización, modernización e inclusión, pero que en la práctica es una nueva máscara para una vieja lógica de acumulación y despojo. El informe demuestra que la supuesta transición energética, lejos de reducir el extractivismo, ha convertido al litio, el cobre, el cobalto y las tierras raras en botines estratégicos de una guerra económica global, donde las grandes potencias y sus corporaciones presionan a los países del Sur para ampliar la frontera minera. En nueve estudios de caso que recorren desde México hasta Argentina, pasando por Centroamérica, Colombia, Perú y Chile, el texto cartografía con precisión los actores corporativos, los marcos jurídicos que los favorecen y las resistencias comunitarias que se les oponen.
En el caso de Chile, respecto al capítulo «Vanguardia verde oliva y digital bajo la sombra pinochetista», el informe revela cómo el país se ha posicionado como plataforma privilegiada de la nueva fiebre minera, montado sobre la arquitectura legal heredada de la dictadura de Pinochet: la Constitución de 1980, el Código Minero y el Código de Aguas. Así, con una cartera de 59 nuevos proyectos de inversión para el período 2025-2034 que suman más de 104.500 millones de dólares, Chile profundiza su dependencia primario-exportadora mientras el gobierno de Boric navega entre una retórica ambientalista y la firma de acuerdos con la Unión Europea que abren la puerta a la explotación de litio, cobre y tierras raras.
Conforme a lo anterior, la conflictividad socioambiental sigue creciendo: desde las zonas áridas del norte con severo estrés hídrico, pasando por los salares altoandinos donde habitan las comunidades Licanantay y Colla, hasta el centro-sur del país, donde la empresa canadiense Aclara Resources intenta instalar un megaproyecto de tierras raras en los cerros de Penco, un territorio sin tradición minera, que fue rechazado por el 99% de los vecinos en la consulta ciudadana realizada en esa comuna, siendo también la primera sobre minería realizada en Chile.
El informe cierra con un capítulo de conclusiones y alternativas construidas desde una perspectiva internacionalista, apostando por una impugnación integral del modelo extractivista y del capitalismo verde que lo sustenta.
La Coordinación de este informe estuvo a cargo de OMAL-Paz con Dignidad, sumando las colaboraciones de la Red Mexicana de Afectadas/os por la Minería (REMA), el Observatorio de Industrias Extractivas (OIE), Alianza Centroamericana Frente a la Minería (ACAFREMIN), CooperAcción, Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), y Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).
Leer / Bajar el informe: https://omal.info/wp-content/uploads/2026/05/OMAL_Mineria-metalica_AL.pdf


