LA SANGRE VOLVIO A CORRER EN LAS MANIFESTACIONES PUBLICAS

HONDURAS | 18 de julio del 2007
http://www.elheraldo.hn
Santa Bárbara.
Ayer fueron campesinos, sacerdotes y periodistas, que protestaban contra las mineras, los que sintieron la fuerza brutal de policías revestidos con trajes antimotines, granadas lacrimógenas y toletes.

El encontronazo, que dejó varias personas detenidas y heridas, se >produjo en la colonia 6 de Mayo, Santa Bárbara.
La orden de desalojo violento se dio luego de que los manifestantes se negaron a habilitar el paso por la carretera que conduce a occidente.

La protesta fue coordinada por miembros de la Alianza Cívica por la Democracia (ACD), organización que exige una nueva ley de minería que beneficie a la población y no a las empresas mineras.  Mientras el pueblo era toleteado, en el Congreso Nacional se discutían las partes sensibles del dictamen elaborado por la Comisión de Recursos Naturales y Minería. A eso de las 5:00 de la mañana, el panorama estaba pacífico en el sector de La Flecha. Y es que la presencia de unos 100 antimotines impedía que los manifestantes cerraran el paso. A esta misma hora y a unos 20 kilómetros de distancia, otro grupo de ciudadanos se formaba para cerrar el paso a la altura de la 6 de Mayo.

A eso de las 6:00 de la mañana, los manifestantes cruzaron un camión en los dos tramos de carretera, impidiendo el tráfico vehicular.

La protesta fue apoyada por los sacerdotes Marco Aurelio Lorenzo, Daniel Corea y Reginaldo García. Después de diálogos intermitentes, la orden de desalojo llegó a las 8:00 de la mañana.

El sacerdote Marco Lorenzo dijo que este gobierno se comporta como "un gobierno militar represivo".
Fue a eso de las 11:00 de la mañana que los antimotines empezaron a acercarse, listos para cumplir la orden recibida tres horas antes. 

ENCOMENDADOS A DIOS
Cuando los uniformados avanzaban, los campesinos se tiraban a tierra en oración a Dios. Sabían que la hora de la represión se acercaba. En sus plegarias le pedían al Creador que los ayudara a defender los recursos, las fuentes de agua y a salvaguardas sus vidas.
Los uniformados ni se inmutaron. La batalla campal comenzó a las 11:45 de la mañana.
A esta hora, la tanqueta empezó a rociar agua, de las armas de los policías salieron bombas lacrimógenas y los toletes se empuñaron contra todo aquel que tocaba el pavimento de la carretera a occidente.

Los campesinos respondieron con piedras, con palos y, uno que otro, con los machetes que les dan de comer. Los agentes "Cobras" no tuvieron piedad.

Repartieron palizas a jóvenes, adultos y ancianos. Algunas mujeres corrieron la misma suerte, ya que arrastradas y por el pelo las sacaron de sus viviendas.

Al final, varias personas fueron llevadas en patrullas a las estaciones policiales, entre ellas sacerdotes y hasta periodistas que registraron el ataque brutal.
SIGUATEPEQUE
Las protestas también se hicieron sentir en Siguatepeque, Comayagua, donde al menos unos 400 afiliados al Comité Cívico de Organizaciones Indígenas de Honduras (Copinh) llegaron y se apostaron desde las 6:00 de la mañana en el puente El Calán.
La manifestación era coordinado por Salvador Monsón, quien agitaba a los indígenas con cánticos y frases de reproche en contra de los miembros del Congreso Nacional.
Los líderes clérigos de Intibucá, La Paz y Lempira llegaron al lugar con el fin de ser escuchados por los entes gubernamentales. "El gobierno debe enterarse de la problemática del pueblo y si protestamos es porque las cosas no andan bien", indicó Bonifacio Cedillo, representante de la Iglesia. Después de permanecer cuatro horas sin permitir el tráfico de vehículos, fueron desalojados por los policías preventivos. Las bombas lacrimógenas se hicieron sentir entre los indígenas al filo de las 9:45.

Por la fuerza fueron retirados la mayoría de ellos y los que se opusieron pagaron su decisión con sangre. "Tratamos de dialogar con ellos en tres ocasiones, pero no llegamos a un acuerdo", dijo el subcomisionado Leonel Enamorado, quien dio la orden para que los agitadores fueran desalojados del puente. Contrario a la versión policial, las autoridades del Copinh aseveraron que no hubo ningún dialogo con ellos y que simplemente los habían sacado por la fuerza.

"Vamos a morir en el campo de batalla", eran las palabras que más se escuchaban en el alboroto.

Pobladores exigen nueva Ley de Minería:
enfrentamiento dejó un resultado de 71 detenidos y 12 heridos en batalla campal Lilian Mejía, Mauricio Pérez y Carlos Girón

MIERCOLES 18 DE JULIO DE 2007 >http://www.laprensahn.com/
Santa Bárbara. Sangre, gritos de socorro, lágrimas, decenas detenciones y heridos matizaron ayer el violento desalojo que se produjo en la colonia 6 de mayo, Santa Bárbara, luego que un grupo de manifestantes se negaran a habilitar la carretera que conduce a Occidente.

La protesta, coordinada por miembros de la Alianza Cívica por la Democracia, ACD, en esa zona del país y en otras, buscaba exigir la emisión de una nueva Ley de Minería que beneficie a la población y no a las empresas que se dedican a ese rubro. La peor parte ayer se la llevaron los pobladores de Occidente.

Mientras en el Congreso Nacional se discutían las partes sensibles del dictamen elaborado por la Comisión de Recursos Naturales y Minería, en la zona occidental se desató la violencia pues los ciudadanos obstaculizaron la vía.

A las cinco de la mañana, el panorama se tornaba pacífico en el sector de La Flecha. La presencia de unos 100 policías antimotines impedía que los manifestantes cerraran el paso a los vehículos, pero a esa misma hora, y a unos 20 kilómetros, otro grupo de manifestantes se formaban para cerrar el paso a la altura de la 6 de mayo.

Los manifestantes obligaron a un conductor a cruzar un camión para obstaculizar la vía e impedir el tránsito vehicular.
La tensión entonces se empezó a apoderar de los pobladores, que eran apoyados por los sacerdotes Marco Aurelio Lorenzo, Daniel Corea, Reginaldo García, quienes intentaron mediar con las autoridades policiales hasta que los uniformados, a las 8.00 de la mañana, recibieron la orden de desalojar el lugar.
Los líderes católicos describieron a las autoridades del país como "un gobierno militar represivo", expresó el sacerdote Marco Aurelio Lorenzo. A las 11.00 am. los antimotines empezaron a acercarse a los manifestantes para hacer cumplir la orden. Los protestantes entonces se arrodillaron y empezaron a cantar alabanzas, pero nada funcionó y las autoridades tomaron >acción.

Unos 45 minutos después, la tanqueta empezó a rociar agua dando inicio a la batalla. Las bombas lacrimógenas empezaron a hacer efecto, los manifestantes desesperados buscaban un lugar donde refugiarse mientras otros hacían frente con machetes, piedras y palos.
Pero la pesadilla no acabó ahí, los antimotines rompieron puertas y sacaron a jóvenes y ancianos, a quienes golpearon con dureza.

El enfrentamiento dejó como resultado 61 detenidos, entre ellos los sacerdotes Marco Lorenzo y Reginaldo García, quienes fueron puestos en libertad posteriormente. Además 12 personas fueron heridas; ocho manifestantes y cuatro agentes policiales. El subcomisionado de la jefatura 16, Silvio Inestroza, manifestó que intentaron dialogar; pero los manifestantes no cedieron. "No podemos permitir la toma de carreteras, es un abuso a la libre locomoción", aseveró. Se le consultó al alto comisionado Napoleón Nassar, si era necesario el exceso de violencia a lo que contestó: "si alguien se siente agraviado ahí está la fiscalía y los derechos humanos".

En Siguatepeque
Las protestas también se hicieron sentir en Comayagua, en donde al menos unos 400 afiliados al Comité Cívico de Organizaciones Indígenas de Honduras, Copinh, llegaron y se apostaron desde la seis de la mañana en el puente El Calán, dando a conocer su descontento con el gobierno y exigiendo mejoras a la salud de los pobladores y de sus tierras. La manifestación era coordinada por Salvador Monson, quien agitaba a los indígenas con cánticos y frases de reproche en contra de los miembros del Congreso Nacional.

Los líderes eclesiásticos de los departamentos de Intibucá, La Paz y Lempira acaloraron el lugar con el fin de ser escuchados por los entes gubernamentales. "El gobierno debe enterarse de la problemática del pueblo y si protestamos es porque las cosas no andan bien", indicó Bonifacio Cedillo, representante de la iglesia.
Después de permanecer cuatro horas sin permitir el tráfico de vehículos, ellos fueron desalojados por los policías preventivos. Las bombas lacrimógenas se hicieron sentir entre los >indígenas al filo de las 9.45 de la mañana. "Tratamos de dialogar con ellos en tres ocasiones pero no llegamos a un acuerdo", dijo el subcomisionado Leonel Enamorado, quien dio la orden para que los agitadores fueran desalojados del puente.

Contrario a la versión policial, las autoridades del Copinh aseveraron que no hubo ningún diálogo con ellos y que simplemente los habían sacado por la fuerza. "Vamos a morir en el campo de >batalla" eran las palabras que más se escuchaba >en el alboroto.
La Policía detuvo a 10 personas. Entre los detenidos se encontraba un párroco de la iglesia católica del departamento de Intibucá, Mario Rivas, quien desde el interior de la celda asevero que fue golpeado en repetidas veces por parte de los preventivos.

Los preventivos también despojaron de sus >elementos de trabajo a los periodistas de la comunidad católica Pablo Munguía y Justo Sorto. Las otras siete personas que estaban en la bartolina, entre ellos una transeúnte, argumentaron que no se opusieron pero fueron agredidos.

Opiniones
Primero son los pobres. La ley se debe aprobar para impedir la existencia de más explotación a cielo abierto, sino correrá la sangre". Luis >Alfonso Santos, Obispo de Copán.

En esta ley no se está negociando ni discutiendo nada relacionado con la retroactividad porque atenta contra la seguridad jurídica". Mayra Mejía, Ministra de Serna.

Respeto la opinión de la ministra, pero considero que todo lo relacionado al bienestar común está sobre cualquier ley o principio jurídico".

Nelson ávila, Comisionado presidencial.
La ley se está llevando por buen camino y se busca el consenso, para obtener una legislación en beneficio de los más pobres y de las comunidades".

Arnoldo Avilez, Dictaminador.
Acuerdos Consenso y revisión de pagos. El presidente del ,>Congreso Nacional, Roberto Micheletti, dijo que ,la Ley de Minería no será aprobada sin antes ser consensuada. Coincidió con el obispo Luis Santos, que las mineras han pagado demasiado poco en materia tributaria y hará una revisión.

No a la expropiación.
La comisión dictaminadora coincidió con los demás sectores involucrados en que si el propietario de un predio, que se pudiera dar para explotación minera no está de acuerdo en cederlo, no será sujeto esto ni siquiera de conciliación legal.

Pago del servicio de agua. Los recursos hídricos son actualmente usados por las concesionarias sin pagar por el servicio. La nueva ley contempla una contrata distinta al permiso para la explotación minera, debiendo ajustarse a la normativa existente para ese fin.

Cielo abierto, la gran polémica.
Tegucigalpa.
Uno de los puntos más álgidos de la polémica de ayer fue si la ley impediría que las cinco mineras instaladas en Honduras siguieran o no explotando a cielo abierto, lo que causa mayor contaminación por el uso de cianuro u otros>químicos.

El obispo Luis Alfonso Santos, en representación de las fuerzas vivas agrupadas en distintas organizaciones, se reunió ayer con la ministra de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente, Serna, Mayra Mejía; el enviado presidencial Nelson Ávila y el presidente de la Comisión parlamentaria dictaminadora, Arnoldo Avilez, en procura de lograr acuerdos sobre la compleja ley.

Otro punto que no se pudo consensuar ayer fue la retroactividad de la ley. Según el dictamen, hay sanciones para las empresas que usen metales pesados.

El obispo de Copán y sus seguidores querían que la ley sancionara a las empresas que han contaminado el ambiente, las aguas y afectado la salud de los pobladores.

Puntos claves consensuados
1. De la propiedad. Los minerales son del Estado, ya sea que se hallen en el suelo o el subsuelo. Además, las mineras no podrán vender o permutar un yacimiento sin previa autorización del Estado.

2. La prohibición. Se mantiene la prohibición de explotar oro y plata a cielo abierto, la utilización de metales pesados como el cianuro, el mercurio y el arsénico y la no utilización de zonas protegidas para fines de explotación minera.

3. De los impuestos. Las partes coincidieron en los impuestos fijados por la Comisión de

Dictamen.
Las mineras pagarán un 15% de impuestos sobre ventas brutas, un 12% sobre ventas netas, 4% de ISR y 3% de impuesto municipal.

4. Del canon. Además, se establece un canon que consiste en el pago por el uso de territorio cuyo monto va en función a la cantidad de tierra adjudicada.

5. De Defomín. Desaparecerá la Dirección de Fomento de la Minería, Defomin, se creará el >Instituto Hondureño de Geología y Minas, Ihgemin. El término "concesión" se reemplazará por el de "licencia" y se eliminará la expropiación forzosa.

Una ley, largo proceso
Durante el 2003: El cardenal Óscar Andrés Rodríguez entregó al presidente del Congreso Nacional el anteproyecto que contenía las >reformas a la Ley de Minería.

Marzo de 2007: El Congreso Nacional aprobó los >primeros artículos de la ley, en tercer debate, pero no se continuó porque la misma contenía muchas ventajas para las mineras.

Julio de 2007: El presidente del Congreso >Nacional, Roberto Micheletti, se comprometió públicamente a aprobar la Ley de Minería, sin perjuicio para las comunidades.


Publicado el: 23 julio 2007
Categorias: Honduras
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