Seis meses después de presentar decenas de denuncias por casos de violencia sexual cometidos en una mina de Papúa Nueva Guinea, la población local y organizaciones defensoras de los derechos humanos acusan a la mayor empresa minera de oro del mundo de aplicar «tácticas dilatorias» para ignorar los reclamos.
Una mujer denuncia que recibió un disparo de bala de goma en el estómago y que su casa fue totalmente quemada, tres hombres denuncian haber sido forzados a cometer actos sexuales bajo amenaza de arma de fuego – incluso sabiendo que uno de ellos es HIV positivo – y dos mujeres denuncian que agentes policiales las llevaron a una zona apartada y las asaltaron sexualmente.



EEUU y Luxemburgo apuestan por otorgar un marco legal a este controvertido sector. Sin embargo, los expertos creen que estas normas nacionales contravienen el Tratado sobre el Espacio de la ONU.
La compañía, que gestiona siete empresas mineras en la comunidad, debe al fisco 116 millones de euros
Un total de 185 activistas ecologistas fueron asesinados durante el año 2015, lo que supone más de tres cada semana, por defender sus tierras, bosques y ríos frente a las industrias destructivas, según el informe «En tierra peligrosa» publicado por la ONG Global Witness.
La empresa australiana Berkeley, que pretende abrir la única mina a cielo abierto uranio de Europa, solicita 500.000 euros al Secretario de la Plataforma Stop Uranio José Ramón Barrueco y al bloguero Jesús Cruz por participar en la campaña contra la minería del uranio.
En 2015 más de tres personas a la semana murieron asesinadas por defender su tierra, sus bosques y sus ríos frente a industrias destructivas. En el informe En terreno peligroso, se documentan 185 muertes que se sabe que acaecieron el año pasado por todo el mundo, una cifra que supone, con mucho, la cifra anual de víctimas mortales más alta jamás registrada, y que representa más del doble del número de periodistas asesinados el año pasado.
Les inquieta el elevado riesgo de contaminación que podría afectar a la población y al Duero. “Nuestros vecinos portugueses han mostrado su preocupación por las consecuencias negativas que para ellos supone este proyecto minero. En este sentido conviene señalar que el gas radón que se va a liberar a la atmósfera como consecuencia de las explosiones previstas puede recorrer cientos de kilómetros y afectar negativamente a la población”, explica José Ramón Barrueco, de Stop Uranio.
Todos los partidos políticos que participaron en el debate organizado este martes por la plataforma Sí a la Tierra Viva rechazaron la minería de tierras raras en la provincia de Ciudad
El gobierno de Luxemburgo y la empresa espacial estadounidense Planetary Resources firmaron este lunes un acuerdo de cooperación, para explotar los recursos mineros de los asteroides.
Concretamente, Estados Unidos y algunos países europeos se han puesto como meta crear marcos jurídicos para regular la minería en el espacio. Pese a las enormes distancias que separan la Tierra de otros objetos del sistema solar, diversas naciones ya han comenzado a apostar por hacer negocios en el espacio exterior.