La Gobernación de Potosí, en febrero de este año, fue advertida y ya conocía el riesgo de una ruptura del dique de colas de la empresa minera Santiago Apóstol, de acuerdo con un informe presentado por el Ministerio Público.
El fiscal de la provincia Cornelio Saavedra, José Luis Ríos, reveló que técnicos del municipio de Tacobamba en febrero enviaron documentación de alerta de riesgo a la Secretaria Departamental de Madre Tierra de la Gobernación de Potosí, cuando Teresa Balderrama fungía como titular en esa cartera del gobierno regional, reportó Radio Aclo de Erbol.
“Ya se tenía (conocimiento), lamentablemente, un informe técnico a los funcionarios de la Secretaria Departamental de Madre Tierra, donde se advertía que el riesgo era inminente, pero lastimosamente, y debo decirlo con hidalguía, estos personeros no han cumplido (con acciones de prevención)”, denunció.



Comercializadores de pescado de la ciudad de Tarija se movilizaron este martes por la contaminación del río Pilcomayo, tras el colapso del dique de colas de la empresa minera Santiago Apóstol de Potosí que botó los desechos químicos a ese afluente.
En Oruro, la Fiscalía del Distrito imputó formalmente a los responsables de la empresa minera Inti Raymi por delitos contra la salud pública a raíz de la contaminación de aguas con minerales pesados como el plomo.
La Alcaldía del municipio potosino de Puna emitió la Ley 015/2014 que prohíbe los asentamientos mineros y toda actividad que genere contaminación en el agua de las lagunas que sirven para el riego de la producción agrícola de la región, reportó radio Aclo de la Red ERBOL.
La Gobernación de Potosí anunció ayer que ya se tomó la decisión de clausurar de forma definitiva las operaciones de la empresa Minera Santiago Apóstol, con asiento en la localidad de Canutillos, en el municipio de Tacobamba.
La contaminación del río Pilcomayo, provocado por el «sifonamiento» de una de las «bóvedas» de la empresa minera Santiago Apóstol en Potosí, podría provocar en la población que vive en sus riberas el aborto espontáneo, afecciones gastrointestinales, cáncer, malformaciones congénitas y retardo mental en los niños, advirtió el director departamental de salud de la Gobernación de Chuquisaca, Martín Maturano.
Comisión mixta exige que las mineras cumplan las normas ambientales. El 80% de las empresas y cooperativas mineras asentadas en el municipio de Tacobamba, Potosí, no cuenta con licencia ambiental, y pone en peligro de contaminación el río Pilcomayo. La comisión mixta de Chuquisaca que visitó el lugar exigió que todas las empresas y cooperativas se adecúen a la nueva ley minera y que la empresa Santiago Apóstol resarza los daños ocasionados por el sifonamiento de su dique de colas.
Una investigación de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS) confirmó la existencia de “alto contenido de plomo” en el río Bermejo en el sur del departamento de Tarija.
El ministro de Minería y Metalurgia, César Navarro, admitió ayer que no se hace control a los diques de cola de las empresas mineras que existen en el país, y que ese trabajo debe ser hecho por las gobernaciones.
Pronunciamiento de la Red Nacional de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra: Las mujeres de las comunidades indígena originarias, articuladas en la Red Nacional de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra, hacemos conocer nuestro rechazo a la actitud tolerante de las autoridades frente a la contaminación minera, siendo que a la fecha han ocurrido varios casos que no han merecido una sanción y al contrario se está permitiendo la impunidad de quienes por su irresponsabilidad dañan a nuestra Madre Tierra. En los últimos días se ha producido la rotura del dique de colas de alta contaminación de la Empresa Minera Santiago Apóstol en la localidad potosina de Canutillos, en el municipio de Tacobamba, conforme a informes de autoridades ambientales se estaría afectando a 26 comunidades de 9 municipios de Chuquisaca con niveles superiores a los límites permisibles en compuestos como sodio, manganeso, hierro, cromo entre otros y que ponen en riesgo la salud de las poblaciones, el ingreso de las aguas a la cuenca del Pilcomayo agrava su nivel de contaminación y pone en peligro a centenares de habitantes de Potosí y Tarija. Y de forma consciente las autoridades reconocen que no hay controles de los diques de colas.