Chile

Pascua Lama provoca cambio en la estrategia global de Barrick Gold

La minera enfrenta también una ofensiva legal de parte de las comunidades diaguitas, que exigen que se le restituyan sus tierras ancestrales y que se respeten los cursos de agua y glaciares de la alta cordillera atacameña.

Su fundador advirtió a inicios de año que el retraso y costos ponían en suspenso los planes de construir nuevas minas: La compañía reconoció también que esta iniciativa excedía la capacidad de su equipo interno. Cómo un proyecto minero que costaba US$ 1.450 millones en 2004 termina ahora necesitando una inversión de US$ 8.500 millones? ¿Cómo la mayor minera de oro del mundo, que opera en mercados altamente regulados como Estados Unidos, Canadá y Australia, se convierte en la empresa con más multas ambientales de la historia de Chile? Las preguntas que se hace cualquier ciudadano de a pie son las mismas que rondan en las cabezas de Peter Munk, fundador y presidente del directorio de Barrick, y de Jamie C. Sokalsky, CEO de la compañía canadiense, la dueña de Pascua Lama.

Pascua Lama fue multada el viernes por la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), con una sanción de casi $8 mil millones, unos US$ 16,5 millones, acusada de diversos incumplimientos a la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), que permitía su construcción. La autoridad ambiental también le ordenó paralizar estas obras, hasta que no subsane los problemas.

El mayor proyecto aurífero de Barrick enfrenta también una ofensiva legal de parte de las comunidades diaguitas, que exigen que se le restituyan sus tierras ancestrales y que se respeten los cursos de agua y glaciares de la alta cordillera atacameña.

Barrick sabía que Pascua Lama tenía problemas. «La complejidad de este proyecto excede la capacidad de nuestro equipo interno de construcción», señaló el CEO, Jamie C. Sokalsky en el mensaje a los socios de la firma consignado en su memoria de 2012, presentada en marzo. Para subsanar la falencia, encargó en julio del año pasado la construcción de la mina a la multinacional Fluor.

La inversión requerida por Pascua Lama se ha multiplicado por seis desde su aprobación ambiental en 2004.

Para el proyecto -que se sitúa entre los tres mil y los cinco mil metros de altura- la minera ya ha invertido US$ 4.200 millones, de un total de US$ 8.500 millones. Y los costos de las medidas exigidas ahora por la SMA ascenderían a US$ 29 millones.

«Experimentamos un importante retraso y sobre costos en nuestro proyecto insignia Pascua Lama», advirtió a los accionistas el fundador de Barrick, el octogenario Peter Munk, en su mensaje en dicha memoria. «Desde que sucedió este hecho tan imprevisto, el enfoque principal de la compañía a todos los niveles se ha dirigido a asegurar que este proyecto cumpla con el nuevo costo y el programa estimado», agregó el empresario.

Fue tal el incremento, que Barrick decidió reenfocar su estrategia global y «poner en suspenso todos los planes de construcción de nuevas minas», dijo Munk. Así, los nuevos proyectos, aseguró, «deben cumplir nuevos estándares, en el marco de una asignación disciplinada de capital».

Pese a los problemas, Pascua Lama es relevante para Barrick: «Es una de las minas de oro más grandes del mundo, con una vida útil estimada de 25 años», dijo Sokalsky en el documento. Una vez en producción, agregó, generará una gran caja, con una producción entre 800 mil y 850 mil onzas anuales de oro, a costos relativamente bajos. Por ello, el máximo ejecutivo de Barrick señaló que «desde que he sido nombrado CEO he tomado entre mis más altas prioridades personales el lograr que Pascua Lama finalice exitosamente».

Para la alta administración de la canadiense es mejor hacer todo lo posible por sacar adelante esta mina. Eso explica que en abril decidieran en Toronto destituir a la plana mayor de Pascua Lama, y reemplazarla por nuevos ejecutivos.

Y el ánimo de estos es evaluar qué se hizo mal y rectificar. «Obviamente que tenemos una autocrítica fuerte y lamentamos muchísimo estar en esta situación», comenta un alto ejecutivo del proyecto. «Hoy, más que criticar el pasado, tenemos que mirar hacia delante para enmendar el rumbo y trabajar para resolver los problemas y poder reanudar el proyecto cuando hayamos alcanzado el fiel cumplimiento de las regulaciones», agrega.

Para Barrick Gold, Pascua Lama es vital. Es una de las minas de oro más grandes del mundo, con una vida útil de 25 años.

Los flancos débiles de Pascua Lama
Costos
El proyecto originalmente costaba US$ 1.450 millones y hoy va en US$ 8.500 millones. En 2012, el gasto en capital de la compañía en Pascua Lama subió 53%, según la Memoria 2012 de Barrick.

Diaguitas
Las comunidades indígenas sostienen que el proyecto pone en peligro las condiciones de vida de la parte alta de la cuenca del Valle del Huasco. Y pedirán que se les devuelva su territorio ancestral.

Glaciares
El proyecto se emplaza en una zona donde hay glaciares y cursos de agua que necesitan un especial cuidado desde el punto de vista ambiental.

Binacionalidad
Es el único proyecto minero en el mundo que es binacional. Sus permisos ambientales demoraron por esto. La superficie total es de 1.650 hectáreas y 750 hectáreas corresponden a las obras en Chile.

Los casos de Tanzania y Papúa Nueva Guinea
Barrick se ha visto envuelta en escándalos poco decorosos, con consecuencias financieras: hace 15 días, The New Zealand Superannuation Fund anunció la venta de sus inversiones en Barrick Gold y su subsidiaria African Barrick Gold, aduciendo que las actividades de estas compañías «son inconsistentes con los derechos humanos y los estándares ambientales contenidos en el Pacto Global de la Organización de las Naciones Unidas». En concreto, hay dos hechos que involucran al grupo y que complican a la administradora de fondos. En Tanzania, en el 2009 los lodos de su mina de oro operada por African Barrick se filtraron y contaminaron el río Thigithe en North Mara. Según los reportes, murieron 20 personas intoxicadas.

En el 2011, Human Right Watch emitió un informe culpando a los guardias privados de la mina Porgera, en Papúa Nueva Guinea, de violaciones colectivas y otros abusos violentos. Este año se llegó a un acuerdo extrajudicial indemnizatorio que desató la indignación de 77 organizaciones mundiales, que enviaron una carta a la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.