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LA “4T” Y EL DERRAME TÓXICO EN EL RÍO SONORA…

UNA HERIDA ABIERTA Y EL INCUMPLIMIENTO GUBERNAMENTAL CONTINÚA

10/08/2020
El 6 de agosto de 2014 la empresa del empresario más violento y violador de derechos de
México, el Sr. Germán Larrea Mota Velasco, dueño de la mina Buenavista del Cobre, Filial
de Grupo México, derramó 40 millones de litros de lixiviados de sulfato de cobre acidulado
y saturado con ácido sulfúrico, sobre el caudal de los ríos Bacanuchi y Sonora ubicados en
la región centro-norte del Estado de Sonora; causando daños graves a la salud de los
habitantes de las comunidades ribereñas, así como una permanente contaminación del río con
metales pesados (incluidos Arsénico, Cadmio, Cromo, Plomo, Cobre, Aluminio y
Fierro) y diversas repercusiones negativas al medio ambiente de la cuenca del río, además
de una, todavía incalculable, afectación al sector productivo y económico de la región.
Los cálculos iniciales y generales se fijaron en más de 24 mil personas afectadas quienes
habitan en los municipios ribereños de Arizpe, Banámichi, Huépac, San Felipe de Jesús,
Aconchi, Baviácora y Ures, todas estas personas se quedaron sin agua para beber, sin agua
para la agricultura y sin agua para sus animales.
El derrame fue una combinación de sustancias con pH ácido (1) y una serie de metales
pesados tóxicos que se encontraban en proceso de lixiviación. La mezcla avanzó rápidamente
a lo largo de 25 kilómetros; primero sobre el arroyo Tinajas, luego el Río Bacanuchi, después
avanzaron a lo largo del Río Sonora y finalmente llegaron hasta la Presa de El Molinito, la
cual surte de agua a los 900 mil habitantes de Hermosillo.
La empresa no informó del desastre sino hasta seis días después, y quienes lo hicieron
al día siguiente del derrame fueron pobladores locales. La empresa mintió, intentando
responsabilizar del accidente a las fuertes lluvias, sin embargo, el Servicio
Meteorológico Nacional, puso en claro que no hubo reportes de lluvia en los
días previos al derrame.
Con la complicidad de los funcionarios de diversas dependencias para minimizar el
hecho, destacando en ello la del sujeto que encabezaba entonces la propia SEMARNAT, Juan
José Guerra Abud. Una vez que la noticia dio vuelta al mundo, el Sr. Larrea intentó lavar su
imagen con promesas imposibles de cumplir: “limpiar” el río y “limpiar” el agua a partir de
la construcción de 36 plantas potabilizadoras; la formación un fideicomiso; el inició la
construcción de un hospital que supuestamente atendería a las personas dañadas por el
derrame. A seis años de la tragedia, el río sigue contaminado; sólo existe una planta

potabilizadora la cual deja de funcionar por largos periodos, el fideicomiso desapareció
entre escándalos de corrupción o beneficiando, indebidamente, a empresas familiares,
tal y como lo demuestra el hecho de que 5 millones 502 mil pesos fueron a parar a la
cuenta de Rotoplas, empresa de Carlos Rojas Mota Velasco, integrante del Consejo de
Administración de Grupo México y primo de Germán Larrea Mota Velasco; el hospital
quedó inconcluso y el mismo Larrea decidió mejor ceder el inmueble y el terreno a la
Guardia Nacional, dejando en claro, una vez más, su catadura moral en el contexto de
los múltiples daños que generó. Larrea posee una fortuna de 14 mil 700 millones
de dólares. La sola multa que se impuso entonces, por 1.5 millones de
dólares, equivale al 0.03% de las ganancias de sus empresas y 0.1% de sus
utilidades.
Los agricultores y ganaderos de los siete Municipios del Río Sonora afectados no
logran recuperar los ingresos económicos que antes obtenían por su trabajo, y los habitantes
de las comunidades ribereñas están obligados a comprar agua embotellada para evitar beber
metales pesados, tal como sucede en todas las comunidades donde opera una empresa minera.
Las personas afectadas en su salud han sido abandonadas a su suerte por las autoridades
sanitarias municipales, estatales y federales, continúan siendo evidentes los elementos
tóxicos sobre las márgenes y el sedimento de los ríos Sonora y Bacanuchi y, por otra parte,
aunque en 2019 PROFEPA le notificó a Grupo México que está obligado remediar los daños
y la contaminación en el suelo, ésta persiste, al mismo tiempo que las indemnizaciones
pagadas han sido muy inferiores a lo acordado y no se han entregado a toda la población
afectada. Ya en la gestión actual del gobierno federal, el 24 de diciembre de 2019, a través
de la Secretaría de Salud y la SEMARNAT, señaló que Grupo México había incumplido el
convenio que implicaba la construcción de un hospital para atender los daños a la salud de la
población que estuvo expuesta al agua contaminada.
Larrea en un reconocido homicida a nivel mundial, si historial empresarial lo sustenta,
demostrado a lo largo de por lo menos los últimos 20 años de operación de Grupo México y
sus filiales. En ese corto periodo ha provocado por lo menos 22 accidentes ambientales, de
los cuales, 14 de ellos han ocurrido en México, otro tanto, sucedieron con sus empresas en
Perú, Estados Unidos y España. Larrea es un flagrante violador de derechos laborales de tal
manera que, a lo largo y ancho del país, en sus empresas filiales, persisten huelgas de
trabajadores que llevan años sin que ningún gobierno garantice el acceso efectivo a la justicia,
y por el contrario, Larrea dispone de los recursos económicos y de las relaciones para no ser
tocado por la justicia, con todo y el cambio de sexenio. Basta recordar la tragedia de Pasta de
Conchos, otro de los desastres en su cuenta, para dimensionar aún más la perversidad de este
personaje.
La 4T generó grandes expectativas, mucha esperanza e inmensas ilusiones sobre todo en
sectores de la población, incluidos quienes, recurrentemente sufren agravios de integrantes
relacionados al modelo extractivo depredador a través de las empresas que lo aplican y delos
gobiernos que lo promueven y protegen. Sin embargo, hasta el momento es muy desolador
escuchar las palabras de miedo y conocer las acciones llenas de sumisión del presidente de

la república ante Larrea y su operador central el empresario Alfonso Romo, coordinador,
nada menos, que de la Oficina de la Presidencia. También es desilusionante la actuación
calculada, y negociadora del Secretario de Medio Ambiente, con un multi-homicida de la
vida, de los derechos de los pueblos y de los derechos laborales, quien mantiene su lúgubre
sonrisa aún y a pesar de que el derrame en el río Sonora, haya sido tipificado como el
Ecocidio Minero más grave en México en las últimas décadas. Y es que él sabe que nada
le harán y que seguirá siendo beneficiario de proyectos del gobierno1

. Si acaso existe la 4T
se niega a cerrar heridas, le queda grande el sanar procesos sociales, tiene miedo de meter a
la cárcel a estos asesinos que lucran con la naturaleza y la vida y, para colmo rechaza la
posibilidad de incautar todos sus bienes y cuentas bancarias para que sirvan de algo a quienes
han sufrido la violencia impune de Grupo México.

CÁRCEL A GERMÁN LARREA MOTA VELASCO Y SUS CÓMPLICES
Incautación de bienes de Grupo México para resarcir daños sufridos por víctimas,
trabajadores, viudas y familiares, así como empezar a resarcir al menos lo
resarcible de los daños ambientales que ha ocasionado.
ANTE LA PERSISTENCIA DE IMPUNIDAD:

¿QUÉ HACE DIFERENTE A LA 4T DE LOS GOBIERNOS ANTERIORES?

TERRITORIOS LIBRES DE MINERÍA

RED MEXICANA DE AFECTADAS/OS POR LA MINERÍA