Ecuador

Kinross recibe visto bueno de Correa

Diego Mantilla Guerra
12.03.2009

Según un reporte publicado el 11 de marzo, por la agencia Reuters, el gobierno ecuatoriano ha dado luz verde a la empresa gigante minera canadiense Kinross para que empiece a explotar una mina de oro de cielo abierto en la Cordillera del Cóndor, Provincia de Zamora Chinchipe.

Kinross es una gigante transnacional con oficinas principales en Toronto, Canadá. Actualmente tiene minas en Chile, Brasil, Rusia y Estados Unidos. La mina, conocida como Fruta del Norte, pertenecía anteriormente a la empresa Aurelian, la cual fue comprada por Kinross el año pasado. Según el reporte de Reuters, el ejecutivo principal de Kinross, Tye Burt, dijo que su empresa invertirá USD 45 millones en el 2009 para perforar la tierra y abrir la mina. Se puede esperar que Kinross use un método conocido como lixiviación con cianuro que consiste en saturar a la roca sacada de la mina con un solvente para separar el oro. Generalmente, un producto secundario de este proceso es un líquido tóxico cargado de cianuro, el cual debe ser contenido en represas para evitar su filtración hacia las fuentes de agua locales.

Han existido minas de oro en las que las represas han colapsado, vertiendo el líquido tóxico sobre ríos. Un ejemplo fue la mina de oro de Omai en Guyana, cuya represa colapsó en 1995.

Pero aun si un desastre de tal magnitud no ocurriese, inevitablemente habrán daños ambientales. La minería a gran escala es una actividad destructiva.El daño ambiental que ocurrirá es difícil de cuantificar, pero se puede estimar el daño potencial si se toma en cuenta las minas que Kinross explota en otras partes del mundo.

En el estado de Alaska, Estados Unidos, por ejemplo, Kinross tiene una mina de cielo abierto llamada Fort Knox, la cual explota desde el 2003. Según la organización de defensa del medio ambiente Northern Alaska Environmental Center, en el 2003 la mina de Fort Knox produjo 42 millones de toneladas de desperdicios, principalmente roca sacada de la fosa abierta.

Para poner a esa cantidad en perspectiva, es útil compararla a la cantidad de basura producida por la cuidad de Quito. Quito produce alrededor de 550 mil toneladas de basura al año. Es decir, la mina de cielo abierto de Fort Knox produce 75 veces más desperdicios al año que todo Quito.

La mina de Fruta del Norte es diferente en el sentido de que está en una zona menos industrializada. Por lo tanto, al daño ambiental de la extracción minera en sí se le debe sumar el daño que producirá construir toda la infraestructura necesaria para comenzar las operaciones.

En lugar de abrir un diálogo real acerca de alternativas al modelo extractivista, no solo a la minería a gran escala, el gobierno de Correa, en alianza con el capital internacional, insiste en continuar un modelo de desarrollo caduco.

Las enormes sumas de dinero envueltas en la minería industrial son un obvio incentivo. Kinross estima que hay 14 millones de onzas de oro en Fruta del Norte. Al precio actual del oro en el mercado internacional, eso equivale a casi 14 mil millones de dólares o, visto de otra manera, a casi toda la deuda externa del Ecuador.